|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
El Gobierno cubano calificó como una “contundente victoria frente a las maniobras de Estados Unidos” la aprobación de un nuevo programa del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de Naciones Unidas que prevé destinar 116 millones de dólares a la cooperación con la isla hasta 2030, con énfasis en la seguridad alimentaria.
El canciller Bruno Rodríguez aseguró este viernes en la red social X que la propuesta fue aprobada por la Junta Ejecutiva del PMA con 29 votos a favor y solo dos en contra, pese a las “ingentes y espurias presiones” ejercidas, según afirmó, por Washington.
“EE.UU. quedó aislado”, escribió el ministro de Relaciones Exteriores, quien interpretó el resultado como un respaldo internacional a la cooperación con Cuba en un momento marcado por la prolongada crisis económica y energética que atraviesa el país.
El momento actual
La aprobación del programa ocurre en un contexto de fuerte deterioro de la seguridad alimentaria en la isla, agravado por la escasez de combustible, los problemas logísticos y la disminución de las importaciones. En los últimos meses, agencias de Naciones Unidas han advertido sobre las dificultades para distribuir ayuda humanitaria debido a la falta de diésel y gasolina.
A inicios de junio, la agencia EFE informó que el sistema de Naciones Unidas tenía cerca de 20 mil toneladas de alimentos almacenadas en Cuba que no podían distribuirse con normalidad debido a la escasez de combustible. Además, otras cargas adquiridas en el exterior enfrentaban retrasos para llegar al país por las dificultades del transporte marítimo.
Según fuentes de la organización citadas entonces por EFE, el endurecimiento de las sanciones estadounidenses también ha complicado las operaciones logísticas. Entre los factores mencionados figura una orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump el pasado 1 de mayo, que amplió las restricciones para empresas y personas con vínculos comerciales con entidades estatales cubanas.
Como consecuencia de ese escenario, las navieras internacionales CMA CGM, de Francia, y Hapag-Lloyd, de Alemania, dejaron de aceptar nuevas reservas de carga con destino a Cuba, lo que ha añadido nuevos obstáculos al suministro de mercancías hacia la isla.
La Habana sostiene que el bloqueo estadounidense es el principal responsable de las dificultades económicas del país. Washington, por su parte, defiende que sus sanciones están dirigidas contra el Gobierno cubano y no impiden la exportación de alimentos ni de medicamentos, aunque organizaciones internacionales y operadores humanitarios han señalado que las restricciones financieras y comerciales generan efectos indirectos que complican la llegada y distribución de ayuda.
El nuevo programa del PMA busca mantener la cooperación con Cuba durante los próximos cinco años mediante proyectos orientados a fortalecer la seguridad alimentaria y apoyar a poblaciones vulnerables.











