El canciller cubano, Bruno Rodríguez, aseveró este sábado ante la Asamblea General de la ONU que el Gobierno de la isla está abierto a las “relaciones comerciales y de negocios con las compañías estadounidenses” al reiterar la disposición al diálogo de La Habana con Washington.
“Estamos abiertos a relaciones comerciales y de negocios con las compañías estadounidenses como lo estamos con cualquier otro país”, puntualizó el ministro de Exteriores de la nación caribeña.
En este sentido, se refirió al proceso de implementación de las 176 reformas económicas adoptadas en junio pasado en la isla, que buscan liberalizar y descentralizar la economía, aunque reiteró que son medidas que buscan “cómo persistir en la construcción del socialismo”.
Insistió en que, desde el ejecutivo de La Habana, siguen “dispuestos al diálogo con EE.UU. para intentar encontrar una solución a las diferencias bilaterales”.
Sin embargo, recalcó que estos procesos deben realizarse “sobre las bases de seriedad, respeto, igualdad soberana, observancia del derecho internacional y sin injerencia en los asuntos internos, ni precondiciones”.
Siempre hemos estado y seguimos dispuestos al diálogo con el gobierno de EE.UU. para intentar encontrar solución a las diferencias bilaterales sobre las bases de seriedad, respeto e igualdad soberana.#CubaNoEsUnaAmenaza, el bloqueo sí. pic.twitter.com/XWHyhxuwfQ
— Cancillería de Cuba (@CubaMINREX) September 26, 2026
“Hostilidad permanente” de EE.UU.
Rodríguez volvió a criticar en su discurso a la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, por mantener contra la isla “una hostilidad permanente, abusiva y despiadada”, que se arreció desde enero “con el establecimiento de un bloqueo energético”.
Con esta medida, advirtió, EE.UU. “por la vía de la intimidación y la coerción, prohíbe a todos los países la exportación de combustibles a Cuba, lo que equivale a un bloqueo naval”.
El bloqueo petrolero impuesto a la isla en enero por Washington ha intensificado la crisis energética que sufre el país caribeño desde hace varios años —también por causas internas— y ha elevado los apagones diarios a más de 20 horas consecutivas.
El jefe de la diplomacia cubana señaló que Washington sumó al bloqueo petrolero “la intimidación a empresarios” extranjeros para que “abandonen contra su voluntad sus inversiones y negocios en Cuba”.
Además, impone “obstáculos y trampas para impedir la llegada de embarques comerciales, absolutamente legítimos” y aplica “presiones para impedir el flujo de visitantes y turistas” a la isla.
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Presión “a niveles insospechados”
Rodríguez también criticó en su discurso en la ONU que EE.UU. presiona “a niveles insospechados” a otros “gobiernos soberanos” de la región “para que renuncien a los servicios médicos” solicitados a la isla, en referencia a las suspensiones de la cooperación médica con Cuba por parte de Honduras, Guatemala, Jamaica, Antigua y Barbuda, entre otros.
Esta “guerra económica se dirige contra el pueblo” cubano, señaló el canciller, y recalcó que “no es un daño colateral”, sino “una política deliberadamente concebida para herir en lo más sensible a las familias cubanas”.
“Es un acto de castigo colectivo, crimen también proscrito por el derecho internacional humanitario. La meta evidente e inmediata es inducir en Cuba una crisis humanitaria, lo que también constituye un crimen”, subrayó Rodríguez en su discurso.











