Cuba recibió un nuevo lote de ayuda humanitaria de EE.UU, compuesto por 600 kits de alimentos e higiene, para familias damnificadas por el azote del huracán Melissa.
Así lo informó este miércoles la organización católica Cáritas, encargada de distribuir la ayuda entre los afectados por el fenómeno meteorológico el oriente de la isla.
El donativo, canalizado por Catholic Relief Services (CRS), fue entregado por integrantes de esa agencia humanitaria de la comunidad católica estadounidense a la directora de Cáritas Cuba, Carmen María Nodal, en el aeropuerto internacional Antonio Maceo, de Santiago de Cuba.
Cáritas Cuba calificó la donación como un “gesto concreto de la caridad cristiana” que recibirán las familias damnificadas de la diócesis de las provincias Holguín y Las Tunas, ambas en la zona este de la isla, reseña un reporte de la agencia EFE.
“Este hecho fraterno testimonia el amor y servicio de Cristo al contribuir a aliviar las necesidades materiales de quienes más sufren”, añadió la institución.
Nueva ayuda
El nuevo envío se suma a otras operaciones humanitarias anteriores que comenzaron a llegar a mediados de enero por vía aérea y marítima desde EE.UU. con destino a los afectados por el devastador huracán Melissa, apunta EFE.
Una red que incluye a voluntarios, los equipos parroquiales, diocesanos y órdenes religiosas locales se encarga de la entrega de las donaciones según “el grado de afectación y vulnerabilidades” a las “madres solteras con hijos pequeños, los adultos mayores, personas con discapacidad y con movilidad reducida o nula”, según ha explicado Cáritas.
En principio, esta ayuda del Gobierno de Washington fue anunciada por un valor de tres millones de dólares, pero en febrero informó el envío de una partida adicional de seis millones de dólares.
Los donativos han incluido arroz, fríjoles, aceites, azúcar, tabletas de purificación de agua, utensilios de cocina, cobijas y linternas, según el reporte.

Melissa, rastro destructivo
El huracán Melissa cruzó a finales del pasado octubre la zona oriental de la isla con categoría 3 (de 5) en la escala Saffir-Simpson con vientos de 200 kilómetros por hora y precipitaciones de hasta 400 milímetros en algunos puntos del país.
De acuerdo a las evaluaciones del Gobierno cubano, su impacto no dejó víctimas mortales, pero sí cuantiosos daños materiales.
Como consecuencia fueron afectadas más de 116 mil viviendas, también 600 infraestructuras médicas estatales, más de 2 mil centros educativos, unas 100 mil hectáreas de cultivos, así como infraestructuras de transporte, telecomunicaciones, electricidad y abasto de agua.
EFE / OnCuba










