El canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, se reunió este lunes con el cardenal Ronald Hicks, arzobispo de Nueva York, en una jornada en la que también abordó con un funcionario de la ONU el impacto de las presiones de EE.UU, en la isla y el envío de asistencia humanitaria.
Rodríguez Parrilla realizó una “visita de cortesía” al cardenal Hicks, en el contexto de la última jornada de la 81 Asamblea General de la ONU, en la que dialogaron sobre las relaciones entre La Habana y la Iglesia católica y también sobre la actual política de Washington hacia Cuba.
“Intercambiamos sobre la histórica relación entre la Santa Sede y Cuba”, señaló en las redes sociales el titular cubano de Exteriores.
“Hablamos sobre el duro impacto en el pueblo cubano del bloqueo económico, el cerco energético y la intimidación del gobierno de EE.UU. hacia terceros países, para asfixiar la economía de nuestro país”, añadió.
I paid a courtesy call to His Eminence Cardinal Ronald Hicks, Archbishop of New York.
We exchanged on the historical relationship between the Holy See and Cuba.
We talked about the tough impact of the US economic blockade and energy siege on the Cuban people and the… pic.twitter.com/MDi40h0TML
— Bruno Rodríguez P (@BrunoRguezP) September 28, 2026
Rodríguez Parrilla se reunió el pasado 28 de febrero en El Vaticano con el papa León XIV, quien había pedido “diálogo sincero y eficaz” a La Habana y Washington, a raíz de la escalada de tensiones entre ambos gobiernos, recuerda una nota de la agencia EFE.
La ONU, la asistencia humanitaria y las presiones de Washington
También este lunes el canciller cubano se reunió en Nueva York con Tom Fletcher, secretario general adjunto de Asuntos Humanitarios y coordinador del Socorro de Emergencia de las Naciones Unidas.
En su reseña en X sobre el encuentro, Bruno Rodríguez lamentó que parte de la ayuda humanitaria destinada por la ONU a la isla se encuentre entre los más de 7 mil contenedores que no han podido llegar a Cuba debido a las “presiones y amenazas” de EE.UU. a navieras internacionales.
El jefe de la diplomacia cubana dijo haber actualizado a Fletcher “sobre el daño diario en las familias cubanas ocasionado por el reforzamiento extremo del bloqueo, el cerco energético y las sanciones secundarias del gobierno de EE.UU. contra Cuba”.
Además, agradeció “el esfuerzo de ONU y de sus agencias para facilitar la llegada de ayuda material” a la isla “en estas difíciles circunstancias”.
Cuba sufre actualmente su peor situación económica en las últimas décadas, una crisis agravada desde enero por el impacto del cerco petrolero y las nuevas sanciones de Washington contra sectores vitales y empresas que mantienen negocios con el Gobierno de La Habana.
En ese contexto, el Sistema de Naciones Unidas en Cuba denunció a finales de agosto los “desafíos” que ha sorteado para trasladar la ayuda humanitaria a Cuba por vía marítima, lo que le ha obligado a gestionar el envío aéreo de esos recursos, “con más costos y demoras”, reseñó EFE.











