Parte de los buques de guerra estadounidense desplegados en el Mar Caribe durante el período previo a la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro fueron reubicados, y dos de ellos estarían al norte de Cuba, según Washington Post.
Al menos los barcos USS Iwo Jima y USS San Antonio habrían sido posicionados al norte de Cuba, en el océano Atlántico, según informaron funcionarios de defensa, quienes hablaron al diario bajo condición de anonimato.
Uno de ellos refirió también que uno de los buques podría regresar a su puerto base en Norfolk en las próximas semanas, aunque “se espera que la administración Trump continúe las operaciones militares en la región”.
Los buques permanecen asignados al Comando Sur de EE. UU., que supervisa las operaciones militares en gran parte de América Latina, y podrían ser trasladados nuevamente al Caribe si es necesario, añadió un segundo funcionario.
Sitios que rastrean embarcaciones, como cruisingearth.com, localizan hoy ambos navíos en las costas de Puerto Rico.
Estos movimientos, según el reporte, reducen el número de tropas estadounidenses en el Caribe en unos pocos miles, a aproximadamente 12 000, y se producen mientras aún no está claro si el presidente Donald Trump desplegará fuerzas terrestres en Venezuela para estabilizar la seguridad allí.
Sin embargo, el traslado subraya que su misión principal ha sido completada e indica que la administración Trump podría reducir el número de buques que mantiene en la región, a medida que equilibra múltiples prioridades de seguridad nacional.
Algunos recursos de la Fuerza Aérea, incluyendo los aviones de Operaciones Especiales CV-22 utilizados para búsqueda y rescate en combate y los MC-130 necesarios para el reabastecimiento aéreo, también han partido, según informó un tercer funcionario estadounidense.
Ambas aeronaves se utilizaron para apoyar la incursión contra Maduro tras cuya captura por miembros de la Fuerza Delta del Ejército, fue trasladado en helicóptero a Iwo Jima.
Refuerzos desde el verano de 2025
La flota estadounidense en el Caribe fue reforzada durante el verano, con un grupo de trabajo de tres buques liderado por el Iwo Jima. El buque, que transportaba marines de la 22.ª Unidad Expedicionaria de Infantería de Marina, se desplegó junto con el San Antonio y el USS Fort Lauderdale, que aún se encontraba en el Caribe el miércoles.
La concentración de tropas aumentó significativamente en octubre, cuando Hegseth ordenó al portaaviones USS Gerald R. Ford y a varios buques de guerra asociados que se reubicaran en aguas europeas en el Caribe, apunta el reporte.
Desde entonces, embarcaciones militares han participado en la detención y confiscación de buques petroleros que están bajo sanciones del Gobierno de Estados Unidos, y que han sido trasladados hacia puertos de ese país.
Marco Rubio, tras captura de Maduro: “Si estuviera en La Habana estaría preocupado”
Luego de la incursión militar en Venezuela, las amenazas contra Cuba formaron parte de la retórica del ejecutivo estadounidense. En ese sentido, el secretario de Estado, Marco Rubio, dijo durante la conferencia de prensa posterior a la detención de Maduro, que si “estuviera en La Habana, estaría preocupado, aunque fuera un poco”.
Por su parte, el presidente Trump afirmó que la isla es un “caso muy similar” a Venezuela. “Cuba es algo de lo que acabaremos hablando”, sentenció.
Recientemente, trascendieron exigencias de la Casa Blanca al nuevo ejecutivo encabezado por Delcy Rodríguez, entre ellas la ruptura de relaciones con Cuba, Rusia, China e Irán.
Esa condición pone también presión sobre el Gobierno cubano, que desde hace décadas cuenta con el apoyo logístico de Venezuela para su subsistencia, en medio de la fuerte y prolongada crisis económica que atraviesa la isla.












