La ausencia de Cuba como país colaborador de EE.UU en la lucha contra el narcotráfico, en el informe anual de Washington sobre el tema se debe a motivos políticos, según la valoración de autoridades de la isla.
Ybey Carballo, jefe del Estado Mayo de las Tropas Guardafronteras, consideró que existe “una intencionalidad política por parte del Departamento de Estado”, al obviar la cooperación de Cuba en el informe sobre el enfrentamiento a este flagelo en 2025, reportó la agencia EFE.
“No es racional que eso pase en un país (Cuba) que permanentemente aporta información al principal consumidor de drogas, que es Estados Unidos”, agregó el Primer Coronel en declaraciones emitidas durante una conferencia de prensa.
De acuerdo con su criterio, esa exclusión pudiera ser un estrategia para aplicar a la isla una operación militar similar a la ejecutada contra Venezuela el pasado 3 de enero, la cual se saldó con la detención y traslado hacia EE.UU del presidente Nicolás Maduro y su esposa, ambos acusados de actividades de narcotráfico.
El alto oficial destacó la “hoja de servicio” de la isla en el enfrentamiento al narcotráfico y dijo que ha sido “transparente”, añade el despacho noticioso.
Sobre la decisión de Washington de declarar a la isla una amenaza extraordinaria para su seguridad nacional, Carballo sostuvo que “Cuba no tiene nada que temer”.
Comentó además que el informe del Departamento de Estado de 2024, y de años anteriores, había reconocido que la isla “no es un importante consumidor, productor, ni punto de trasbordo de drogas ilícitas”.
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Nivel de contactos
La idea de que han menguado las relaciones entre las estructuras de lucha contra el narcotráfico de Estados Unidos y Cuba fue confirmada ante la prensa por el coronel Juan Carlos Poey, jefe del Órgano de Enfrentamiento Especializado Antidrogas del Ministerio del Interior (Minint).
El militar aseguró que existe “intercambio de mensajes con las tropas guardafronteras, pero no se debe confundir con que hay una comunicación fluida” con Estados Unidos.
Poey precisó que desde 2016 se implementó un convenio de cooperación con Washington que se ha visto afectado durante los mandatos del presidente Donald Trump “a la hora de implementar el intercambio fluido con los servicios de ese país”.
No obstante, expuso que a pesar de esa situación Cuba mantiene la disposición de cooperar con EE.UU, debido a la presencia de “riesgos” compartidos”, tal como lo hace con la vecina nación norteña y otras cercanas, como Bahamas, Jamaica y México.
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Cifas ilustrativas
En otra parte de su intervención, Poey explicó que las drogas sintéticas cuentan actualmente con la presencia más extendida en Cuba y agregó que, en su mayoría, provienen de Estados Unidos.
El funcionario confirmó que durante el pasado año se aseguraron en el país alrededor de 76 kilogramos de esas drogas sintéticas, sobre todo a bordo de embarcaciones interceptadas en aguas cubanas.
En el caso de los recalos marítimos, la droga incautada llegó el pasado año hasta los 1941 kilogramos, de acuerdo con una información divulgada por el diario Granma.
Al cierre de 2025 habían sido obstaculizadas 31 operaciones por vía aérea, en las que se aseguraron 27 kilogramos de droga, principalmente cocaína, cannabinoide sintético y metanfetaminas.
Estos estupefacientes provenían de 11 países, y entre ellos Estados Unidos aparece como el principal emisor.
Las cifras conjuntas de 2024 y 2025 indican que en el país se lograron abortar 75 operaciones de este tipo, lo que permitió a las autoridades decomisar más de 100 kilogramos de droga.
A su vez, la titular del Ministerio de Justicia (Minjus), Rosabel Gamón, admitió que el país enfrenta “riesgos de rutas tradicionales”, y reafirmó la política penal de “máximo rigor” ante los delitos relacionados con el tráfico de droga.
A ello añadió que, tras la aprobación de la Constitución de 2019, se han actualizado normas penales y administrativas que refuerzan el rigor frente a los delitos vinculados a drogas, en consonancia con la política de tolerancia cero del Estado.










