El Gobierno de Brasil enviará esta semana un cargamento de alimentos e insumos para la producción agrícola en Cuba, informó el ministro de Desarrollo Agrario y Agricultura Familiar, Paulo Teixeira, en el marco de un programa de cooperación bilateral.
El titular precisó que los insumos serán adquiridos en territorio brasileño y puestos a disposición de la isla caribeña.
“También enviaremos alimentos a Cuba”, afirmó al responder a una pregunta de Prensa Latina durante la 39 Conferencia Regional de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) para América Latina y el Caribe, que se celebra en Brasilia, según sus declaraciones a la prensa.
La ayuda se enmarca en un programa coordinado por la Agencia Brasileña de Cooperación, adscrita al Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil, que incluye iniciativas anunciadas durante la visita del presidente Luiz Inácio Lula da Silva a La Habana con motivo de la Cumbre del G77+China.
De acuerdo con informaciones previas divulgadas por el medio Brasil de Fato, el Ejecutivo brasileño evaluaba el envío de asistencia humanitaria centrada en medicamentos y alimentos básicos.
En septiembre de 2025, durante una reunión de alto nivel sobre políticas públicas para la soberanía alimentaria celebrada en la capital cubana, ambos países identificaron oportunidades de cooperación bilateral, trilateral y multilateral.
El anuncio se produce en un contexto de tensiones económicas para la isla, tras la firma en enero de una orden ejecutiva del presidente estadounidense Donald Trump que contempla aranceles a quienes suministren petróleo a Cuba.
En ese escenario, Lula expresó recientemente la solidaridad de Brasil con el pueblo cubano y llamó a buscar mecanismos de apoyo.
Brasil y la cooperación con Cuba
Al cierre del pasado año, el Gobierno brasileño entregó a Cuba un donativo de diez toneladas de alimentos deshidratados, 50 purificadores de agua y kits de medicamentos, como asistencia a los damnificados por el huracán Melissa, que causó severos daños en el oriente de la isla en octubre.
La ayuda estaba destinada a más de 5500 personas afectadas en las provincias de Santiago de Cuba, Granma, Holguín, Guantánamo y Las Tunas, territorios impactados por el paso del huracán, que tocó tierra con categoría 3 en la escala Saffir-Simpson.
El embajador de Brasil en La Habana, Christian Vargas, señaló entonces que la cooperación entre ambos países no es un hecho aislado y recordó que, desde su llegada a Cuba en 2023, se han relanzado más de diez proyectos de cooperación técnica en áreas como la salud, la educación y la producción agrícola.
El diplomático destacó, además, donaciones previas de medicamentos para el tratamiento de la tuberculosis, hepatitis viral y diálisis, así como vacunas pediátricas, antibióticos y la reciente entrega de 300 sistemas de paneles solares.
La crisis energética y la producción agrícola
La crisis de combustibles en Cuba ya impacta de manera “grave” al sector agropecuario y compromete la recolección de cultivos, alertó el representante regional de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), René Orellana.
En entrevista con EFE, el funcionario explicó que la falta de combustible “está limitando” el uso de maquinaria agrícola necesaria para la cosecha, lo que coloca a varios cultivos en riesgo de no ser recolectados adecuadamente.
La FAO alerta del efecto “grave” de la crisis de combustible de Cuba sobre la agricultura
“Varios cultivos están en riesgo de no ser cosechados adecuadamente”, advirtió Orellana, quien añadió que, como consecuencia, la población “no va a poder acceder a esos alimentos”. La escasez energética afecta tanto las labores en el campo como el transporte de productos hacia los mercados.
El representante regional atribuyó la crisis a las acciones adoptadas por el Gobierno del presidente estadounidense Donald Trump, que ha amenazado con imponer aranceles a los países que suministren petróleo a Cuba. En ese contexto, Venezuela, principal proveedor de hidrocarburos, y México suspendieron los envíos de crudo a la isla.
Ante esta situación, la FAO y otros organismos de la ONU impulsan una transición hacia fuentes de energía renovable para reducir la dependencia de los hidrocarburos, con alternativas entre las que figuran nuevos sistemas de riego y la instalación de plantas fotovoltaicas e hidroeléctricas de pequeña escala.
“Son fuentes de energía accesibles en las que hay que trabajar para apoyar la pequeña producción familiar”, señaló Orellana.
La escasez obligó a las autoridades cubanas a aplicar medidas de racionamiento extremo del combustible, lo que ha restringido también la distribución de productos agrícolas.











