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El Ministerio de Salud Pública de Cuba (Minsap) prohibió la venta y la importación de alrededor de 15 bebidas que combinan alcohol con componentes energizantes, después de que las autoridades sanitarias detectaran varios casos de intoxicación asociados al consumo excesivo de estos productos, entre ellos algunos que requirieron cuidados intensivos.
La medida, anunciada este sábado, también implica la eliminación de los registros sanitarios que autorizaban la comercialización de esas bebidas en el país. Entre las marcas incluidas figuran Shaka, Shaka Mixer Energy-Vodka y Vodka Energy.
La viceministra de Salud Pública, Carilda Peña, explicó a medios estatales que “la prohibición de venta se aplica a las existencias actuales en los establecimientos y en toda la red de comercio”.
Añadió que “no se otorgarán nuevos registros sanitarios para estas bebidas y se extinguirán los vigentes”, por lo que “la importación también queda prohibida”.
De acuerdo con EFE, la funcionaria precisó que la restricción no afecta a las bebidas energizantes sin alcohol ni a las bebidas alcohólicas tradicionales, sino específicamente a los productos que combinan ambos componentes.
Intoxicaciones por consumo de bebidas energizantes con alcohol
La decisión llega después de que en agosto se reportaran cinco casos de intoxicación en jóvenes mayores de 18 años en la provincia de Sancti Spíritus, tras ingerir más de dos latas de Shaka y otras bebidas alcohólicas. Uno de los afectados necesitó cuidados intensivos.
En La Habana también se registró un caso de intoxicación alcohólica asociado al consumo de Shaka que requirió atención en cuidados intensivos. Según el reporte difundido este sábado, “la paciente permanecía en estado grave”.
Las autoridades sanitarias señalaron que estos productos contienen cafeína y taurina, además de azúcares, vitaminas y otros ingredientes que “cuando se combinan con alcohol pueden agravar las consecuencias de un consumo excesivo”.
Entre los síntomas que pueden presentarse mencionaron “vómitos, taquicardia, alteraciones cardiovasculares y neurológicas, así como cambios en la conducta”.
También advirtieron que “en personas con hipertensión arterial, afecciones cardíacas, trastornos del sistema nervioso o enfermedades renales, los riesgos pueden ser mayores y, en situaciones graves, las complicaciones pueden poner en peligro la vida”.
Según Peña, la decisión responde al consumo excesivo detectado entre jóvenes y otros grupos considerados vulnerables, incluidas las embarazadas.
¿Cuál es el respaldo legal de la medida?
La viceministra defendió que la prohibición tiene respaldo legal y “responden a las facultades de la autoridad sanitaria para actuar ante situaciones que puedan ocasionar daños graves a la salud”.
Entre las normas mencionó la Ley 165 de la Salud Pública, aprobada en 2025, las disposiciones sobre inspección sanitaria estatal y las regulaciones del registro sanitario, refirió Cubadebate.
Peña García justificó la decisión como una medida preventiva ante los riesgos asociados al consumo de estas bebidas.
“No podemos esperar a que se manifiesten las peores consecuencias que podría provocar el consumo irresponsable de estas bebidas”, afirmó.
La prohibición supone la retirada de los productos incluidos en la medida de los establecimientos comerciales y el fin de nuevas autorizaciones para su entrada al mercado cubano.
La información oficial no precisa, sin embargo, el volumen de bebidas que se encuentra actualmente en circulación ni el procedimiento previsto para retirarlas de cada establecimiento.











