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Durante todo el primer cuarto del siglo XXI, las relaciones económicas con Venezuela han sido muy importantes para Cuba. Su componente fundamental ha sido el intercambio de petróleo por servicios médicos, educacionales, deportivos y técnicos principalmente, más algunos productos y medicamentos del sector biotecnológico, etc., en un esquema de “comercio compensado” y acuerdos preferenciales.
La cantidad de profesionales cubanos en las áreas de servicios antes citadas se ha mantenido en los últimos años entre los 20 mil y los 40 mil. En los primeros años de la revolución bolivariana, esta cifra llegó a ser el doble de la cantidad actual.
Es importante tener presente que no existen estadísticas públicas detalladas del intercambio económico entre Cuba y Venezuela; los datos que se presentan son cálculos a partir de informaciones dispersas aparecidas en diferentes medios de comunicación.
La persecución y el acoso que por parte de EEUU han sufrido ambos países han obligado a establecer sistemas de cuentas “clearing” (compensación) y pagos en especie para facilitar el intercambio.
La relación no se ha limitado solo al comercio; también se han realizado inversiones compartidas por ambos países, tanto en territorio venezolano como cubano, en diversos sectores como el energético, el turismo, la agricultura, las comunicaciones, etc.
Sin embargo, los niveles de ese intercambio se han reducido desde los años 2008-2012 debido a los propios problemas económicos de Venezuela y a las muy numerosas sanciones unilaterales impuestas por EE.UU.
Después de esos años, los envíos de petróleo diario, que llegaron a alcanzar la cifra de 100 mil barriles, se redujeron a entre 60 mil y 30 mil, con valores que van de 800 a 1500 millones de dólares. El intercambio comercial total entre ambos países se ha mantenido entre los 1800 y los 2800 millones de dólares.
En este momento, el fuerte incremento de la agresión norteamericana, el bloqueo naval y el secuestro de su presidente ponen de hecho y por intención grandes dificultades para que ese intercambio se continúe realizando de la manera en que se había logrado desarrollar.
Esto sin dudas impactará negativamente en la economía cubana y refuerza las causas de la crisis que ha sufrido el país durante los últimos años. Sus consecuencias serían sobre el sector energético, sobre los ingresos por exportación de servicios médicos y otros que realiza el país, afectando a más de 2000 millones de USD por este concepto. También podría haber impactos macroeconómicos debido a una potencial devaluación de la moneda nacional por la disminución del ingreso de divisas.
Esta situación afectaría la economía nacional al reducir su capacidad importadora, fundamental en rubros como el alimentario, así como al funcionamiento de la industria nacional debido a las dificultades energéticas.
Claro que se debe considerar que el abastecimiento de combustibles que recibe Cuba no solo proviene de Venezuela. También son considerables los envíos desde Rusia y desde México. Este último se ha convertido en principal abastecedor durante los gobiernos de la Cuarta Transformación en ese país. Sin embargo, dada la inestabilidad de la política en el hemisferio no se puede asegurar la estabilidad de este abastecimiento.
Toda esta situación, signada por los riesgos, la complejidad y la incertidumbre de una política norteamericana cada vez más imperial, agresiva e irresponsable, debe llevar a Cuba a acelerar su inserción geopolítica y geoeconómica internacional con socios estratégicos como China y Rusia, entre otros, así como en espacios emergentes como los BRICS; sin embargo, consideramos que para lograr resultados efectivos en este propósito es imprescindible acelerar y articular adecuadamente las profundas transformaciones económicas que el país necesita.
Nota del autor: Como se explicó en el texto, no existen cifras oficiales detalladas y exactas sobre las relaciones económicas entre Cuba y Venezuela que se suponen clasificadas por razones de seguridad; se debe tener en cuenta que son dos países que sufren sanciones unilaterales y una política de agresión. Los datos han sido tomados de diferentes fuentes como declaraciones de dirigentes, artículos académicos o de prensa, etc.. Se ha tratado de ser lo más preciso posible. Los datos sobre el comercio de petróleo con México provienen del Financial Times.
*Este artículo está publicado en la página del Centro de Estudios de la Economía Cubana de la Universidad de La Habana. Se republica con la autorización expresa del autor.












