La reincorporación de la central termoeléctrica Antonio Guiteras, la de mayor capacidad unitaria de generación en Cuba, constituye la principal noticia para el Sistema Electroenergético Nacional (SEN) este domingo.
Sin embargo, el retorno de la planta matancera contrasta con un escenario marcado por averías, mantenimientos programados y limitaciones en otras unidades, que mantienen la previsión de un déficit de 1810 MW y una afectación estimada de 1840 MW durante el horario de máxima demanda en medio de temperaturas máximas que oscilarán entre 30 y 33 grados Celsius, superiores en zonas del interior, siendo inferiores en áreas donde persistan los nublados y lluvias.
La Guiteras sincronizó en la mañana de este domingo (6:55 am) tras permanecer varios días fuera de servicio por labores de reparación en su caldera.
Según la información oficial del Ministerio de Energía y Minas (Minem), la instalación comenzó aportando alrededor de 150 MW y continuaba el proceso de incremento gradual de carga mientras estabilizaba sus parámetros operacionales.
La entrada en funcionamiento de esta central representa un alivio para un sistema que atraviesa una de las etapas más complejas de los últimos años. No obstante, el aporte inicial de la planta resulta insuficiente para compensar las múltiples indisponibilidades que afectan actualmente al parque de generación.
Un sistema bajo fuerte tensión
Las cifras divulgadas por el MINEM reflejan la magnitud de la crisis. A las seis de la mañana de este domingo, la disponibilidad del SEN era de apenas 1240 MW frente a una demanda de 2750 MW, lo que provocaba una afectación de 1500 MW.
La situación ya había mostrado niveles críticos durante la jornada precedente. De acuerdo con el organismo, el servicio eléctrico estuvo afectado por déficit de capacidad durante las 24 horas del sábado y esa condición se prolongó durante toda la madrugada. El momento más complejo se registró a las 9:10 de la noche, cuando la afectación alcanzó los 2044 MW.
Para el horario pico de este domingo, las previsiones tampoco apuntan a una mejoría significativa. Con una disponibilidad estimada en 1240 MW y una demanda máxima prevista de 3050 MW, el sistema enfrentaría un déficit de 1810 MW. De mantenerse las condiciones anunciadas, la afectación podría ascender hasta los 1 840 MW.
Estos niveles de déficit implican extensos cortes del servicio en distintas regiones del país y evidencian la fragilidad con la que opera actualmente la red eléctrica nacional.
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Averías y mantenimientos limitan la recuperación
Aunque la reincorporación de Guiteras constituye una noticia positiva, varias unidades de generación continúan fuera de servicio, limitando cualquier recuperación más acelerada.
Entre las incidencias más recientes figura la salida de la Unidad 3 de la termoeléctrica Carlos Manuel de Céspedes, en Cienfuegos, debido a un salidero de vapor detectado en el calentador número siete de alta presión.
Asimismo, permanecen en avería la Unidad 3 de la propia central de Cienfuegos, la Unidad 2 de la termoeléctrica Lidio Ramón Pérez, de Felton, y la Unidad 6 de la termoeléctrica Antonio Maceo, de Renté.
A estas afectaciones se suman varias unidades sometidas a mantenimiento programado. Es el caso de la Unidad 3 de la central de Santa Cruz del Norte, la Unidad 5 de Nuevitas y la Unidad 5 de Renté.
Las limitaciones en la generación térmica ascienden actualmente a 414 MW, una cifra que se añade al impacto provocado por las unidades completamente fuera de servicio.
La combinación de averías, mantenimientos y restricciones operativas ha impedido que la incorporación de Guiteras se traduzca en una reducción significativa de los déficits previstos para la jornada.
El aporte creciente de la energía solar
En medio de las dificultades del parque termoeléctrico, la generación fotovoltaica continúa mostrando una contribución creciente al suministro nacional.
Durante la jornada del sábado, los parques solares del país produjeron 4024 megavatios hora (MWh) y alcanzaron una potencia máxima de 626 MW en el horario del mediodía.
Aunque esta fuente no puede sustituir por sí sola la generación térmica necesaria para cubrir la demanda nacional, su aporte resulta cada vez más relevante en las horas diurnas, cuando ayuda a reducir el nivel de afectaciones y a disminuir la presión sobre las termoeléctricas, según el relato institucional.
Sin embargo, la generación solar mantiene la limitación inherente de depender de la radiación disponible, por lo que su contribución disminuye notablemente en los horarios nocturnos, precisamente cuando suele registrarse el mayor consumo eléctrico.
Una crisis que se prolonga
El nuevo parte del sistema eléctrico se produce en un escenario harto difícil para el sector energético cubano. En lo que va de año, el país ha experimentado ocho apagones generales, mientras que la cifra acumulada en los últimos dos años asciende a trece.
La crisis responde a una combinación de factores, entre ellos el envejecimiento de gran parte de la infraestructura termoeléctrica, la elevada frecuencia de averías y mantenimientos, así como las dificultades para garantizar el suministro de combustibles debido al techo de la producción doméstica y al bloqueo sobre las importaciones que mantiene Estados Unidos desde enero.
En ese escenario, la reincorporación de la Antonio Guiteras, considerada la unidad de mayor potencial de generación del país, constituye una noticia relevante para la estabilidad del SEN. No obstante, la persistencia de múltiples fallos en otras centrales confirma que el sistema continúa lejos de recuperar un margen operativo suficiente para satisfacer la demanda nacional y reducir de manera sostenida los apagones que afectan a la población y a la economía.
Tales circunstancias provocan, desde 2024, apagones masivos en toda la isla, llegando a sobrepasar las 50 horas consecutivas en localidades de provincia, en tanto en la capital, las desconexiones han sobrepasado las 30 horas, originando protestas públicas y cortes de vías y arterias habaneras.









