A pesar del impulso del Gobierno al uso de la energía solar para paliar la severa crisis energética, las antiguas termoeléctricas siguen siendo la base de la generación eléctrica en Cuba.
Así lo reconocen tanto expertos independientes como las propias autoridades, que tienen en la recuperación de esas instalaciones —con más de 30 y de 40 años de explotación en su mayoría— uno de los ejes del programa energético gubernamental.
Esa pretendida recuperación, sin embargo, es harto compleja, debido a la profunda crisis económica y financiera del país, y las limitaciones derivadas de las sanciones de EE.UU, todo lo cual conspira contra la adquisición de los recursos necesarios para llevar adelante dicha labor.
En ese muy difícil escenario, las autoridades y especialistas cubanos echan mano a innovaciones y soluciones propias que, sin ser las óptimas, permitan el funcionamiento de las plantas.
“Muchas piezas y componentes de los que utilizamos, no son originales de fábrica, sino soluciones desarrolladas en Cuba mediante procesos de innovación, adaptación y sustitución tecnológica”, explicó al respecto el ministro de Energía, Vicente de la O Levy.
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Plan para 2026
En declaraciones hechas esta semana en el programa Mesa Redonda, citadas por el diario Granma, el titular aseguró que “el plan de 2026 vuelve a apostar por la recuperación de capacidades generadoras con recursos propios”.
Según el funcionario, para este año el plan gubernamental contempla recuperar 570 MW de generación termoeléctrica, de los que al cierre del primer trimestre ya se habían alcanzado 370, lo que “representa un sobrecumplimiento” de lo previsto hasta esa fecha.
Entre los factores que permitieron ese resultado, De la O Levy mencionó “la entrada de la unidad 2 de Santa Cruz del Norte, tras concluir su mantenimiento, así como la incorporación de Céspedes 4”, si bien reconoció que “esta última sufrió retrasos, al detectarse una avería mayor en el momento de sincronizar con el Sistema Eléctrico Nacional”.
No obstante, el ministro no se refirió a los problemas ya presentados por estos bloques luego de su reincorporación al sistema, ni los sufridos por otras plantas también sometidas a reparaciones de distingo grado en los últimos meses.
Tampoco hizo mención a un proyecto trascendido el pasado año y con la participación de Rusia, para la modernización de algunas plantas, entre ellas la termoeléctrica de Santa Cruz del Norte.
Para no ir más lejos, según el reporte oficial este viernes son nueve las unidades térmicas fuera de servicio por averías y mantenimientos, entre ellas la mencionada Santa Cruz 2, junto al otro bloque de esa propia termoeléctrica, así como los tres de Renté y los dos de Nuevitas.
Las dos unidades de Cienfuegos —incluyendo la 4, parada por más de un año hasta fines de marzo— están nuevamente en línea luego de sufrir varias paradas en los días previos.
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Felton 2
Una de las unidades que se mantiene reportada en avería es la 2 de Felton, afectada por un incendio cuatro años atrás, cuando era sometida a reparaciones.
Al respecto, Edier Guzmán Pacheco, director de Generación Térmica de la Unión Eléctrica (UNE), recordó que el siniestro dañó la caldera y provocó una afectación “significativa” que no ha podido ser revertida hasta la fecha.
“Eso nos afectó, nos limitó 250 MW, que es la potencia de esa máquina. El incendio afectó una estructura, y esa estructura arrastró el resto de la caldera, que hizo imposible la posibilidad de reutilizarla”, explicó, citado por Granma.
El funcionario detalló que debido a la magnitud de los daños, el proceso de reconstrucción ha sido complejo. Como parte del mismo, la nueva estructura se fabrica actualmente en Las Tunas, “aunque la recuperación total incluye componentes internos de alta complejidad”, señaló.
A pesar de ello, aseguró que “no se ha detenido la reconstrucción de esa máquina y no se ha parado de hacer acciones sobre ella para poderla incorporar al sistema”, aunque no ofreció una fecha tentativa de cuándo ello pudiera suceder.
Además de su alta capacidad de generación —de las más elevadas entre las unidades térmicas de la isla— Felton 2 tiene la ventaja de que consume crudo nacional, lo que, de acuerdo con Guzmán Pacheco, aporta “independencia y soberanía energética”.












