La falta de combustible que sufre Cuba, agravada por el cerco petrolero de EE. UU., golpea con fuerza a la ya precaria economía cubana.
Entre las producciones más afectadas actualmente por la severa crisis energética en la isla se cuentan las de dos renglones básicos en la alimentación de los cubanos: los huevos y el azúcar.
Así lo evidencia el escenario productivo de la provincia de Sancti Spíritus, donde la primera de estas producciones ha disminuido significativamente, mientras que la segunda está actualmente detenida, luego de la paralización del único central azucarero que molía en el país.
De acuerdo con Félix Manuel Rodríguez González, director de la Empresa Avícola de esa provincia cubana, su entidad no cuenta con el combustible necesario para trasladar desde los puertos de origen el pienso requerido para la alimentación de las gallinas ponedoras.
Esta afectación en la dieta de las aves ha hecho que “disminuyan casi a la mitad los niveles productivos en las granjas avícolas y las cantidades acopiadas —unos 15 mil huevos diarios— se utilicen solo para las entregas priorizadas”, entre ellas las destinadas a hospitales, hogares de ancianos y círculos infantiles, refiere un reporte del periódico local Escambray.
El directivo explicó que esta situación debe mantenerse hasta tanto “se disponga del pienso requerido y las gallinas ponedoras estabilicen su ciclo”. Entonces, dijo, se evaluará la posibilidad de volver a vender “el excedente de huevos” de “manera controlada” por la libreta de abastecimiento.
¿Por qué se paralizó la distribución de huevos en las bodegas de Sancti Spíritus?
La venta del producto está paralizada por falta de combustible para asegurar el traslado del pienso con que se alimentan las aveshttps://t.co/yTGxooOjZF
— Escambray (@escambraycu) March 24, 2026
El Melanio en pausa
También en Sancti Spíritus la falta de combustible obligó a parar el central Melanio Hernández, el único que tenía previsto moler en esa provincia en la zafra azucarera de 2026.
Por demás, cuando “irremediablemente” tuvo que detener sus máquinas, era el único central que molía en la isla, confirma un reporte del diario Granma, que no detalla la fecha en que el ingenio espirituano se detuvo como consecuencia de la crisis energética.
De acuerdo con la publicación, el Melanio ya había producido más del 40 % de su plan de esta campaña cuando dejó de funcionar. Su director, Antonio Viamontes Perdomo, aseguró que el central se encuentra “listo” para reanudar la molienda “apenas las condiciones lo permitan”.
Aun en medio del marcado declive de la industria azucarera cubana, el Melanio Hernández es uno de los centrales más eficientes de la isla. El pasado año fue el primero en cumplir el plan previsto, al tiempo que “ha sido, además, uno de los que ha generado energía con mayor estabilidad, lo que le ha permitido autoabastecerse y realizar entregas significativas a la red nacional”.
Este año estaba previsto que molieran 16 centrales en Cuba, uno por provincia, y se produjeran 229 500 toneladas de azúcar crudo y 15 mil de azúcar refino, cifra superior a la de la campaña previa, cuando se lograron menos de 150 mil toneladas, la peor producción en más de un siglo.
Sin embargo, el hecho de que la zafra se haya visto paralizada por la falta de combustible hace suponer que esa caída se acentuará todavía más en 2026.










