La Embajada de Rusia en Cuba desmintió este domingo una información sobre un supuesto envío de petróleo a la isla, en medio del cerco petrolero de la Administración Trump.
La sede diplomática aseguró que dicha información, atribuida al Ministerio de Asuntos Exteriores del país euroasiático, “es falsa”.
“La Cancillería de Rusia no ha publicado ningún comunicado de este tipo”, subrayó la Embajada, que recomendó a las personas informarse siempre a través de fuentes y canales oficiales, y les pidió que “no se dejen engañar”.
Aunque el nota oficial no hizo referencia explícita al contenido del presunto comunicado del ministerio de Exteriores, sí incluyó una imagen de la publicación desmentida. En ella se lee sobre un buque ruso que en estos momentos estaría transportando 200 mil barriles de petróleo a La Habana “en el marco de la cooperación humanitaria y energética” entre los dos países.
El barco, nombrado Sea Horse y el que supuestamente debía llegar a La Habana “para los primeros días de marzo” iría acompañado de un destructor de la Armada rusa, como protección ante “cualquier acción hostil” por parte de Estados Unidos.
El presunto envío petrolero
La noticia sobre el presunto envío de un buque petrolero ruso a Cuba no solo se divulgó en las redes a través del comunicado atribuido a la Cancillería rusa, ahora desmentido. También tuvo eco en medios de prensa internacionales como Bloomberg y El Financiero.
De acuerdo con estos medios, el Sea Horse recibió una transferencia de combustible —presumiblemente diésel— desde otro barco frente a la costa de Chipre y su destino sería Cuba.
Los reportes, que se basan en datos de la firma de inteligencia marítima Kpler Ltd., planteaban la duda de si el buque ruso podría romper el bloqueo petrolero del Gobierno estadounidense, que ya ha incautado varios barcos que transportaban petróleo sancionado por Washington, principalmente de Venezuela.
Moscú, por su parte, no ha informado oficialmente del envío de petróleo o derivados a la isla en las actuales circunstancias, si bien ha asegurado estar evaluando esa posibilidad y ha criticado con fuerza la creciente presión de Washington sobre La Habana, que incluye la amenaza de aranceles para los países que envíen combustible a Cuba.
El portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, confirmó que su Gobierno ha estado en contacto con las autoridades cubanas y que se evalúan distintas opciones de apoyo energético, aunque evitó ofrecer detalles públicos por “razones comprensibles”, refirió días atrás el diario Granma.
No obstante, descartó que Rusia busque una confrontación directa con Estados Unidos por este asunto.
Sus declaraciones respondieron a una información publicada previamente por el medio ruso Izvestia, que señaló que Rusia preparaba un cargamento de petróleo para enviar a Cuba, citando fuentes diplomáticas rusas.











