El Gobierno cubano reconoció que la isla tiene “opciones limitadas” para enfrentar el impacto de las recientes medidas y presiones de la Administración Trump y adelantó que “en los próximos días” se comunicará públicamente un “proceso de reorganización” en el país.
Así lo informó el viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba Carlos Fernández de Cossío en una entrevista con EFE, en la que también desmintió que se estuviera diseñando actualmente una mesa de negociación bilateral con Washington, si bien señaló que ambas partes han intercambiado mensajes.
“Tenemos opciones limitadas y tenemos además una necesidad reorganizativa en el país que implica que nos va a costar mucho trabajo, va a requerir mucha creatividad”, admitió Fernández de Cossío a la agencia española.
El diplomático explicó que La Habana pondrá en marcha “un proceso de reorganización que hemos previsto”, y aunque no ofreció detalles acerca del plan de contingencia gubernamental sí afirmó que será “muy difícil”.
“No es algo sencillo, es algo difícil para la gestión del Gobierno y es algo muy difícil para la población en su conjunto”, avanzó.
A la par añadió que la isla país se está “preparando para la defensa”, para “resistir una agresión militar”. La responsabilidad del Gobierno con respecto a sus ciudadanos, argumentó, es “defenderlos como cubanos, no como súbditos de Estados Unidos”.
“El Gobierno de Estados Unidos debe conocer que no es sencillo una agresión militar contra Cuba, a pesar de la superioridad absolutamente asimétrica que tiene Estados Unidos frente a Cuba (…). Pero tendrían ellos que preguntarse cuál es el fin. Bombardear y destruir Cuba, y dejar todo en una tierra desolada, o pretender poner soldados en Cuba y desarrollar una guerra aquí contra el pueblo cubano”, advirtió.
La aspiración del Gobierno cubano, prosiguió, es que Washington “se llame a conciencia”, “comprenda el peligro” de una acción militar extrema en la isla” y “no le haga caso a alguno de los políticos que han hecho carrera y que han lucrado mediante la conducta hostil contra Cuba”.

Mensajes, sí; negociación, todavía
Acerca de una presunta negociación con EE.UU, el diplomático aseguró que se han “intercambiado mensajes” desde el ataque estadounidense a Venezuela y la captura del presidente Nicolás Maduro, el pasado 3 de enero, pero negó que hubiera ya un diálogo en marcha.
Fernández de Cossío recalcó que “sería un error decir que se está diseñando” una negociación bilateral porque ese diálogo “no se ha empezado”.
“Hemos intercambiado mensajes y el Gobierno de Estados Unidos conoce perfectamente bien cuál es la posición de Cuba en disposición a sostener un diálogo y no lo ha rechazado”, afirmó el viceministro cubano, quien negó también que pueda haber contactos indirectos a través de intermediarios como México o El Vaticano.
Sus declaraciones contrastan con las que ha realizado en los últimos días el presidente de EE.UU., Donald Trump, quien ha asegurado en varias ocasiones que su Administración está teniendo una negociación con el Gobierno cubano, incluso a alto nivel.
“Cuba tiene la razón legal y tiene la razón moral frente al asedio petrolero, y tiene la disposición a sentarse a dialogar con Estados Unidos. Y lo conoce el Gobierno de Estados Unidos. Se lo hemos dicho directamente, lo hemos dicho públicamente”, afirmó.
Fernández de Cossío advirtió que “tiene que haber una voluntad mutua de asegurar y diseñar un diálogo que sea serio, que sea constructivo, que sea responsable y que sea respetuoso de la igualdad soberana entre ambos Estados”.
Trump insiste en que negocia con el Gobierno cubano, pese a declaraciones contrarias desde La Habana
Ni reformas ni presos en un posible diálogo
En su entrevista con EFE, el vicecanciller cubano también dibujó los límites de los ámbitos que se podrían abordar en esa potencial negociación y, según el reporte de la agencia, descartó que en la misma se pudiesen abordar reformas políticas y económicas en la isla, así como una excarcelación de presos, como ha sucedido en Venezuela.
Sobre posibles reformas políticas o económicas, indicó que Cuba tiene “la misma limitación” que tendría Washington a discutir con La Habana sobre “la constitución de los Estados Unidos” o sobre “las redadas” contra migrantes que se están realizando “en Minneapolis y en otras ciudades”.
En cuanto a los presos, Fernández de Cossío fue tajante. “No vemos razón, no vemos qué vínculo tiene un tema (bloqueo petrolero) con el otro (presos). No tenemos intención de hablar sobre eso, no es parte del diálogo bilateral entre dos países”, declaró a la agencia española.
Consultado sobre si en Cuba podría surgir una figura como la de la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, el funcionario rechazó de plano comentar esa analogía.
“Si se está pensando que existe fraccionamiento dentro del Gobierno cubano, fraccionamiento dentro de las fuerzas políticas en Cuba, y una disposición de un grupo pequeño a ceder los derechos soberanos de Cuba —la prerrogativa de nuestro país— y a claudicar frente a la presión, la agresividad de Estados Unidos, injustificada e inmoral,… es una interpretación equivocada”, aseveró.
Las nuevas declaraciones del vicecanciller cubano llegan luego de otros pronunciamientos oficiales, a raíz de la reciente orden ejecutiva de Trump, que considera a Cuba una amenaza para Estados Unidos y cierra aún más el cerco petrolero el establecer aranceles para las naciones que envíen combustible a la isla.
Tal escenario agrava aún más la crisis económica en el país, que arrastra los efectos de la pandemia, las sanciones previas de Washington y las ineficiencias y problemas internos, todo lo cual se traduce en una significativa carencia de productos básicos, prolongados apagones, elevada inflación, mayor vulnerabilidad y diferencias sociales, y una sostenida oleada migratoria.












