El papa León XIV hizo este domingo un llamado a Cuba y a Estados Unidos para entablar “un diálogo sincero y eficaz” que permita evitar la violencia y “cualquier acción que pueda aumentar el sufrimiento del pueblo cubano”, tras el rezo del ángelus en la Plaza de San Pedro, informó la agencia EFE.
“He recibido con gran preocupación noticias de aumento de tensiones entre Cuba y Estados Unidos, dos países vecinos, y me uno al mensaje de los obispos cubanos para promover el diálogo…”, dijo el pontífice desde la ventana de su estudio en el Palacio Apostólico. También pidió a Nuestra Señora de la Caridad del Cobre, patrona de Cuba, que “proteja y asista a todos los hijos de esta amada tierra”.
El pronunciamiento del papa se produce un día después de que la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba (COCC) alertara sobre el “riesgo de un caos social” en la isla ante el agravamiento de la crisis económica y el aumento de las tensiones con Estados Unidos. En un mensaje dirigido a “todos los cubanos de buena voluntad”, los religiosos afirmaron que Cuba necesita cambios “cada vez más urgentes”, pero advirtieron que estos no deben implicar “más angustias ni dolor”.
Obispos alertan del “riesgo de un caos social” en Cuba y abogan por el diálogo ante presión de EEUU
“Lamentablemente, la situación ha empeorado y se ha agravado la angustia y la desesperanza. Las noticias recientes, que anuncian, entre otras, la eliminación de toda posibilidad de que entre petróleo al país, disparan las alarmas, especialmente para los menos favorecidos”, señaló la COCC. Según los obispos, en este escenario “el riesgo de un caos social y de violencia entre los hijos de un mismo pueblo es real”.
Los religiosos subrayaron que anhelan “una Cuba renovada, próspera y feliz, pero sin aumentar el sufrimiento de los pobres, de los ancianos, de los enfermos y de los niños cubanos”, y abogaron por resolver los conflictos mediante “el diálogo y la diplomacia, no la coerción ni la guerra”. Asimismo, ofrecieron su disposición a contribuir a rebajar el tono de las hostilidades y a crear espacios de colaboración “en orden al bien común”.
El contexto de estos llamados es el endurecimiento reciente de la política de Washington hacia La Habana. El presidente estadounidense, Donald Trump, firmó el jueves una orden ejecutiva que establece aranceles a los países que vendan petróleo a Cuba y declaró que la isla constituye una “amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad nacional de Estados Unidos. La medida llega después del corte del suministro de crudo venezolano tras la detención del presidente Nicolás Maduro en una intervención militar estadounidense el pasado 3 de enero.
Trump declara “emergencia nacional” y amenaza con aranceles a países que suministren petróleo a Cuba
Trump sostiene que el bloqueo del suministro energético provocará un cambio de régimen en Cuba, ya golpeada por una profunda crisis económica, energética y social. Ante este escenario, los obispos cubanos advirtieron que “ningún cubano de buena voluntad se alegraría” de una escalada de tensiones y recordaron que “el respeto a la dignidad y al ejercicio de la libertad de cada ser humano no puede supeditarse a los conflictos externos”.
En su mensaje, la COCC reiteró su llamado a que “el mundo se abra a Cuba”, pero también a que Cuba se abra a su propio pueblo “sin exclusiones”, poniendo “el bien de la nación por encima de los intereses de parte”. Los obispos invocaron finalmente a la Virgen de la Caridad del Cobre para que prevalezcan “la sensatez y la cordura” y para que los cubanos puedan vivir “en paz, dignos y felices”.










