Uno de los más importantes historiadores de Cuba, el doctor Eduardo Torres Cuevas, falleció en la madrugada de este domingo en La Habana.
Premio Nacional de Historia y dueño de una reconocida obra, que combinó la investigación historiográfica con la docencia y la dirección de instituciones culturales, tenía 82 años al fallecer.
Su muerte, de la que circulaban rumores desde este sábado, fue confirmada hoy por medios oficiales, que no precisan la causa del deceso.
Nacido en La Habana el 4 de septiembre de 1942, Torres Cuevas fue Doctor en Ciencias Históricas y Profesor Titular en la Universidad de La Habana, presidió la Casa de Altos Estudios Don Fernando Ortiz y dirigió la Biblioteca Nacional José Martí, entre otras responsabilidades de gran envergadura cultural.
Desde 2019, también asumió la presidencia de la Sociedad Cultural “José Martí” y la dirección de la Oficina del Programa Martiano. Además, al momento de fallecer presidía la Academia de la Historia de Cuba.
Entre sus múltiples publicaciones se encuentran obras fundamentales para el estudio del pensamiento y la historia cubanas, destacando títulos como “Antología del pensamiento medieval” (1975), “Historia de la Universidad de La Habana” (1984), “La polémica de la esclavitud. José Antonio Saco” (1984), y “Félix Varela. Los orígenes de la ciencia y conciencia cubanas” (1995).
Igualmente, fue autor de “Historia de Cuba. 1492-1898. Formación y liberación de la nación” (2001, en colaboración con Oscar Loyola Vega), así como de varios volúmenes en torno a figuras emblemáticas como José Antonio Saco y Antonio Maceo.
Su obra “En busca de la cubanidad” (dos tomos, 2006) es considerada una pieza clave en la reflexión histórica sobre la identidad cubana.
Sus estudios abordaron temas como la esclavitud, la masonería cubana, la educación, la historia intelectual y la independencia de Cuba, siempre desde una perspectiva crítica y rigurosa.
Su legado incluye importantes contribuciones en la compilación y edición de obras históricas esenciales para comprender el devenir de Cuba y su identidad nacional, lo que hace de él una figura clave en la historiografía cubana contemporánea.