El locutor y conductor Fernando Guardado, una de las voces reconocibles de la radio y la televisión cubana, falleció en las primeras horas de este martes en su residencia de La Habana. Tenía 79 años.
Guardado desarrolló una extensa carrera en los medios de comunicación y quedó especialmente identificado con Palmas y Cañas, programa al que estuvo vinculado durante 39 años, entre 1975 y 2014.
Desde ese espacio acompañó a varias generaciones de televidentes y contribuyó a la difusión de la música campesina, el repentismo y otras expresiones de las tradiciones rurales cubanas.
Nacido en Unión de Reyes, Matanzas, su primera profesión no estuvo relacionada con los medios. Se formó en Historia y Geografía en la Facultad de Pedagogía del Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona y posteriormente trabajó en la Escuela Superior de Perfeccionamiento Atlético (ESPA), vinculada al INDER.
Entre sus antiguos alumnos estuvo Alberto Juantorena, campeón olímpico y mundial del atletismo cubano, a quien tuvo durante aquella etapa como estudiante.
Llegada a la radio
Su entrada a la radio ocurrió de manera circunstancial. Mientras se encontraba en Artemisa, donde trabajaba como escritor de programas, el locutor de una emisión sufrió una indisposición y el director le pidió asumir el micrófono. Fue entonces que aquella sustitución ocasional terminó convirtiéndose en el comienzo de una carrera de varias décadas.
Después de trasladarse a La Habana, trabajó en CMBF Radio Musical Nacional, Radio Progreso, Cadena Habana y Radio Cordón de La Habana. Más adelante completó su preparación profesional como locutor y fue evaluado, entre otros especialistas, por Manolo Ortega, uno de los referentes de la locución cubana.
Larga trayectoria en la televisión
En televisión participó en espacios como Escriba y Lea, Qué dice aquí, Casos y cosas de casa, Ballet Visión y Revista de la Mañana. También estuvo relacionado con Detrás de la fachada, aunque en una primera ocasión declinó sustituir a Cepero Brito porque consideraba que aún no contaba con la preparación necesaria para asumir aquella responsabilidad.
A lo largo de su trayectoria compartió labores con figuras como Germán Pinelli, Cepero Brito, Dinorah del Real y Consuelo Vidal, con quien mantuvo además una estrecha amistad.
En 1983 viajó a Angola, donde realizó y dirigió emisiones en español. Su trabajo incluyó asimismo la animación de carnavales en La Habana y otras provincias y la conducción de numerosos acontecimientos públicos y culturales.
Guardado también integró la Comisión de Evaluación para Locutores, desde donde participó en la preparación y valoración de nuevos profesionales de la palabra.
Palmas y cañas, la consagración
Sin embargo, fue Palmas y Cañas el espacio que definió buena parte de su vínculo con el público. Durante casi cuatro décadas permaneció entre los rostros habituales del programa, compartiendo escenario con músicos, intérpretes, poetas y cultores de las tradiciones campesinas.
En 2014 puso fin a esa etapa y se jubiló de la televisión, aunque la salida del programa no significó el retiro de la locución, pues luego continuó trabajando en el Palacio de las Convenciones, donde participó en la conducción de diferentes eventos.
Por su trayectoria recibió, entre otros reconocimientos, la condición de Artista de Mérito del Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT), la Medalla Antero Regalado de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños, la Medalla de Internacionalista Majadahonda, el reconocimiento por más de cuatro décadas de ejercicio profesional y el sello conmemorativo por los 65 años de la Televisión Cubana.
Por decisión de sus familiares, sus restos serán cremados en una ceremonia íntima, reseña una nota de la Televisión Cubana.











