El triplista cubano Andy Díaz, nacionalizado italiano, comparte por estos días sus jornadas entre el plató de “Ballando con le Stelle“, donde participa en la edición 2026 del programa, y el escenario del Festival del Deporte de Trento, en Italia.
Desde este último, al que llegó recientemente acompañado de sus padres y abuela, ofreció declaraciones al diario Gazzetta dello Sport sobre diversos temas, como sus resultados en la temporada recién finalizada y las opciones de convertirse en poco tiempo en el nuevo recordista mundial de su especialidad, entre otros.
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El vigente campeón de Europa repasó su victoria en el certamen continental celebrado en la ciudad inglesa de Birmingham, a donde llegó “en el mejor estado posible”, según sus palabras.
El habanero recordó que, tras una clasificación sin sobresaltos, confiaba en hacer una gran final, y que entre sus intentos hubo uno nulo de 18,27 metros, antes de fijar el 18,15 que le reportó la victoria.
“Sabía, en ese momento, que nadie podía preocuparme ya. Ni siquiera Pichardo”, aseguró en referencia al también cubano Pedro Pablo Pichardo, dueño de un título olímpico y quien representa a Portugal.
Rival sin cariño
No es un secreto que en la actualidad el panorama mundial del triple salto está dominado por saltadores nacidos en Cuba, pero que no representan a la isla en competencias internacionales. Son los casos del propio Andy y Pichardo, así como del nacionalizado español Jordan Díaz, rey bajo los cinco aros en París 2024.
Pero también es una realidad que entre ellos existe una gran rivalidad y una relación personal difícil, incluso con declaraciones cruzadas fuera de los escenarios deportivos.
El cubano Andy Díaz se corona campeón de Europa de triple salto y deja a Pichardo con la plata
Sobre su vínculo con Pichardo, el italo-cubano habló sin rodeos. “Desde el punto de vista deportivo, lo detesto”, aseveró.
Sin embargo, Andy reconoció al medio que su compatriota es un gran atleta, por lo que cada vez que le derrota en el cajón de salto, su alegría “se duplica”.
“En esta temporada con él, me he quitado un gran peso de encima”, añadió.
Récord a tiro
Andy compartió con el medio su certeza de que ha completado una gran temporada, en la que logró su segundo título mundial bajo techo y triunfó en la final de la Liga del Diamante.
No obstante, le dejó como asignatura pendiente superar el vigente récord mundial de 18,29 metros en poder del británico Jonathan Edwards desde 1995.
El hecho de haber quedado a solo 14 centímetros de esa marca le hace soñar con el ansiado momento en el que, salvo él y su entrenador Fabrizio Donato, muy pocos creían.
Edwards, hoy con 60 años y alejado del atletismo, le envió recientemente un videomensaje en el que expresa su confianza en que Andy llegará aún más lejos, aunque espera “que no tanto”.
A ello el cubano respondió que el récord “está maduro” y que desde ahora cualquier oportunidad puede ser la buena para conseguirlo.
“Solo necesito aumentar aún más mi velocidad de aproximación y controlar un poco mejor mi salto”, indicó.
La familia
Durante la entrevista, Andy hizo un aparte para referirse a su familia, especialmente a su madre Milagros, sobre la que resaltó su “heroísmo”.
Ella, ahora al frente del negocio familiar Pescadería Díaz, en Ponte Milvio, fue además su primera maestra de baile, algo que aprovecha para su participación en el famoso concurso de la televisión italiana.
“Anoche estuvo muy bien”, recalca Andy sobre esta experiencia que aprovecha ahora fuera de las pistas, pero sin dejar a un lado sus aspiraciones más inmediatas.
“Además del triple salto, espero que en el futuro toda mi familia pueda ser feliz y estar lejos de los problemas de Cuba. Sueño con que poco a poco, empezando por mis primos, puedan llegar a Italia”, aseguró.











