En medio de una creciente incertidumbre política, la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela ordenó en la noche de este sábado que la vicepresidenta ejecutiva Delcy Rodríguez asuma como presidenta encargada de la República, en tanto Washington habla de trabajar con el chavismo por el momento, siempre que cumpla con sus expectativas y exigencias.
El máximo tribunal argumentó que la captura del exmandatario Nicolás Maduro por fuerzas especiales de Estados Unidos configura una “imposibilidad material y temporal” para el ejercicio de sus funciones, lo que obliga a garantizar la continuidad administrativa y la defensa de la nación en medio de una crisis sin precedentes.
De acuerdo con un despacho del canal Telesur, la presidenta de la Sala, Tania D’Amelio, explicó que la decisión se fundamenta en una interpretación de los artículos 234 y 239 de la Constitución, ante una situación “excepcional y de fuerza mayor” no prevista literalmente en la carta magna.
El fallo, firmado por los magistrados y el secretario de la Sala Constitucional, establece que la medida es de carácter cautelar y urgente, sin definir aún si la ausencia presidencial será calificada como temporal o absoluta.
El poder judicial no activó, sin embargo, el artículo 233, el cual define las faltas absolutas del presidente (muerte, renuncia, destitución, incapacidad permanente, abandono del cargo o revocatoria popular). En esos casos, el vicepresidente asume y debe convocar elecciones presidenciales en los 30 días siguientes.
Por su parte, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, considerada el principal sostén del gobierno, reconoció este domingo a Delcy Rodríguez como presidenta encargada tras la captura del mandatario en una operación militar estadounidense.
En un mensaje televisado, el ministro de Defensa, Vladimir Padrino, dio lectura al fallo del Tribunal Supremo de Justicia que ordena a Rodríguez asumir el poder por 90 días. Padrino denunció que en el “cobarde secuestro” de Maduro fueron asesinados “a sangre fría” miembros de su equipo de escoltas, además de militares y civiles.
Respaldó también el decreto de estado de conmoción exterior promulgado por Maduro, según Rodríguez, para “garantizar la gobernabilidad del país”.
El ministro llamó a la población a retomar sus actividades cotidianas en los próximos días y subrayó que “la patria debe encaminarse sobre su riel constitucional”. Mientras tanto, Caracas amaneció en calma y con las calles semivacías, comercios cerrados y algunas filas en mercados y farmacias, reportó la agencia francesa AFP.
Trump: “Vamos a controlar Venezuela hasta que haya una transición segura y ordenada”
Muertes civiles y militares
La orden judicial se produce tras los ataques aéreos de Estados Unidos contra Venezuela, que dejaron al menos 40 muertos, según reportó The New York Times.
La operación militar, ocurrida la madrugada del 3 de enero, tuvo como objetivo la captura de Maduro y su esposa, quienes ahora se encuentran bajo custodia en el Metropolitan Detention Center (MDC) de Brooklyn, Nueva York, una prisión federal de alta seguridad conocida como la Cárcel del Infierno.
Los bombardeos alcanzaron zonas civiles y militares en Caracas y en los estados de Miranda, Aragua y La Guaira, generando una ola de destrucción y aumentando la tensión en el país.
El sábado, el NYT opinó que “la declaración del presidente Donald Trump el sábado de que Estados Unidos planeaba ‘manejar’ Venezuela durante un periodo indeterminado, dar órdenes a su gobierno y explotar sus vastas reservas de petróleo, sumió a Estados Unidos en una nueva y arriesgada era en la que buscará el dominio económico y político sobre una nación de unos 30 millones de habitantes”.
Rubio sería el procónsul para Venezuela y trabajaría con las actuales autoridades
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, habría sido designado para liderar el control político que Washington busca imponer sobre Venezuela, según informó Bloomberg citando a un funcionario estadounidense anónimo.
La noticia se conoció horas después de que el presidente Donald Trump anunciara que su país planea “dirigir” la nación sudamericana tras el secuestro de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses.
“Estados Unidos trabajará con los líderes actuales de Venezuela si toman ‘las decisiones adecuadas'”, dijo el domingo el secretario de Estado, Marco Rubio. “Vamos a juzgar todo por lo que hagan, y vamos a ver qué hacen”, dijo Rubio este domingo en el programa “Face the Nation” de CBS News.
“Sí sé esto: que si no toman las decisiones adecuadas, Estados Unidos mantendrá múltiples palancas de presión”, añadió.
Interrogado sobre el despliegue de tropas estadounidenses en suelo venezolano, el secretario de Estado lo describió como una “obsesión de la opinión pública”, pero al mismo tiempo una “opción que él (Donald Trump) no puede descartar públicamente”.
El gobierno Trump tiene por el momento un bloqueo petrolero “que nos permite ejercer una influencia considerable sobre el curso de los acontecimientos”, aseguró el jefe de la diplomacia estadounidense.
Venezuela no es Libia, Irak ni Afganistán, enfatizó. “Nuestra misión aquí es muy diferente”, insistió el diplomático de origen cubano.
Escenario complicado para Washington
Pocas horas después de ser designada presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez apareció en televisión estatal junto a su hermano Jorge Rodríguez, presidente del parlamento, Diosdado Cabello, ministro del Interior, y Vladimir Padrino López, titular de Defensa, para insistir en que Maduro sigue siendo el único jefe de Estado y enviar un mensaje de unidad del chavismo.
Ese equilibrio hace que remover a Maduro no baste para desmantelar el sistema, pues múltiples actores en distintos niveles sostienen la estructura, además de sectores populares afines al gobierno, cuyas economías dependen de los bonos o subvenciones.
El sábado, el presidente Donald Trump descartó públicamente a la líder opositora María Corina Machado, ganadora del Nobel y considerada la rival más creíble de Maduro, y se inclinó por negociar una transición con la ahora presidenta del rico país petrolero.
De acuerdo con analistas, la figura de Cabello emerge como la más impredecible. Con influencia sobre los servicios de inteligencia SEBIN (servicio de contrainteligencia civil) y DGCI, (organismo de contrainteligencia militar), el militar que entonces era teniente cuando participó junto a Chávez en la intentona golpista del 4 de febrero de 1992, ha endurecido su retórica en televisión, vestido con chaleco antibalas y rodeado de guardias armados.
El control de Cabello sobre colectivos y brigadas militares clave, sumado al poder económico de los generales en sectores estratégicos, refuerza la percepción de que el régimen se mantiene gracias a un entramado complejo de lealtades civiles y militares difícil de quebrar.
Venezuela tiene hasta 2000 generales y almirantes, más del doble que Estados Unidos. Oficiales de alto rango y retirados controlan la distribución de alimentos, las materias primas y la empresa petrolera estatal PDVSA, mientras que docenas de generales forman parte de los consejos de administración de empresas privadas.

China, el papa y los demás
China, que recibía hasta noviembre unos 746 mil barriles diarios de petróleo venezolano, expresó este domingo su “grave preocupación” por la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y de su esposa, Cilia Flores, y exigió su “liberación inmediata”.
El Ministerio chino de Exteriores denunció que Washington “se haya apoderado por la fuerza” del mandatario y advirtió que esas acciones “violan claramente el derecho internacional y las normas básicas que rigen las relaciones internacionales”. Pekín instó además a resolver la crisis “mediante el diálogo y la negociación” y a “garantizar la seguridad personal” de los detenidos.
Por su parte, el papa León XIV se sumó a las voces críticas y pidió que se respete la soberanía de Venezuela tras el ataque militar estadounidense. “Sigo con profunda preocupación la evolución de la situación en Venezuela”, dijo el pontífice durante el Ángelus dominical.
Ante miles de fieles en la Plaza de San Pedro, el jefe de la Iglesia católica reclamó que se aseguren las libertades civiles y el Estado de derecho en la nación sudamericana. “El bien del querido pueblo venezolano debe prevalecer sobre cualquier otra consideración, e inspirarnos a superar la violencia y emprender caminos de justicia y paz”, agregó.

El ministro francés de Exteriores, Jean-Noël Barrot, reiteró la postura de Francia de que Edmundo González Urrutia, presunto elegido en las elecciones venezolanas de 2024, tenga un “papel central” en la transición política tras la salida de Nicolás Maduro, una opción que Washington ya descartó de antemano.
Entretanto, organismos internacionales también reaccionaron con alarma. Amnistía Internacional advirtió que la operación militar “muy probablemente es una violación del Derecho internacional” y alertó sobre “graves preocupaciones” en torno a los derechos humanos de los venezolanos.
La Unión Africana, por su parte, pidió respeto al derecho internacional y subrayó que los problemas internos de Venezuela deben resolverse mediante un “diálogo político inclusivo”.
Para el sociólogo y analista argentino Atilio Borón, la agresión militar de Estados Unidos a Venezuela inicia una etapa donde la diplomacia ha muerto definitivamente” e instaura la “ley del más fuerte” como norma global.












