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Apenas tres semanas después de haber sido sometido a una compleja intervención quirúrgica para extirpar un tumor maligno de pulmón, el papa León XIV aterrizó este viernes en Montevideo para dar inicio a una gira de doce días por Sudamérica, una visita que constituye tanto una demostración de tenacidad personal como una reafirmación de la importancia estratégica que América Latina sigue teniendo para la Iglesia católica.
La llegada del pontífice a la capital uruguaya, donde fue recibido al pie de la escalerilla del avión por el presidente Yamandú Orsi, despejó definitivamente las dudas que surgieron el pasado mes de octubre, cuando el Vaticano anunció que el líder de la Iglesia debía ser operado de un adenocarcinoma pulmonar.
A sus 71 años, León XIV no solo decidió mantener en pie el viaje más largo desde el inicio de su pontificado, sino que se presentó ante los periodistas con un mensaje de confianza.
“Yo no tenía ninguna duda y estaba convencido de que este viaje tenía que seguir adelante”, aseguró a bordo del avión papal durante la travesía desde Roma. “Gracias a la maravillosa atención médica, hoy estoy aquí y creo que bastante bien”, añadió.
Una sorprendente recuperación
La intervención quirúrgica realizada el 13 de octubre en el hospital Gemelli de Roma obligó a los médicos a extirparle un tumor canceroso y parte del pulmón derecho. La noticia sembró interrogantes sobre su capacidad para afrontar una agenda particularmente intensa.
Sin embargo, apenas cuatro días después recibió el alta hospitalaria y los especialistas concluyeron que no requería tratamiento adicional, lo que permitió confirmar definitivamente la gira sudamericana.
La pregunta sobre su estado físico acompañará inevitablemente cada etapa del recorrido. No se trata de una visita protocolar breve. El itinerario contempla once días de desplazamientos, diez ciudades, catorce vuelos y cerca de cuarenta intervenciones públicas entre discursos, homilías y encuentros con fieles.
Ante las preguntas de los periodistas, León XIV aprovechó además para enviar un mensaje a quienes enfrentan diagnósticos similares.
“No tengan miedo. La detección precoz es obviamente la mejor manera de proceder”, afirmó.

Un regreso al subcontinente que conoce de primera mano
León XIV regresa por primera vez como papa al continente donde desarrolló buena parte de su trayectoria pastoral. Aunque nació en la ciudad estadounidense de Chicago hace 71 años, Robert Francis Prevost construyó una relación especialmente profunda con América Latina durante más de veinte años de trabajo misionero y episcopal en Perú, todo lo cual hace del recorrido por Uruguay, Argentina y Perú un viaje de fuerte contenido simbólico.
A diferencia de otros pontífices que visitan la región desde una mirada externa, León XIV conoce directamente muchas de las realidades que marcarán sus discursos: la pobreza, la desigualdad, la migración, la violencia social y las dificultades que enfrentan millones de latinoamericanos.
La gira también constituye una apuesta pastoral. América Latina sigue siendo uno de los principales bastiones del catolicismo mundial, aunque durante las últimas décadas ha registrado una sostenida pérdida de fieles hacia iglesias evangélicas y otras expresiones religiosas.
La presencia del Papa busca revitalizar ese vínculo en un subcontinente que concentra algunas de las comunidades católicas más numerosas del planeta.
Uruguay, la primera escala
El pontífice inició su recorrido en Uruguay, considerado el país más secularizado de América Latina.
Pese a ello, miles de fieles se concentraron en los alrededores de la Plaza Independencia para participar en las primeras actividades públicas de la visita.
Tras ser recibido por el presidente Yamandú Orsi en el aeropuerto de Carrasco, León XIV tiene previsto mantener encuentros con autoridades políticas, representantes de la sociedad civil y miembros de la Iglesia local. También recibirá la Llave de la Ciudad de Montevideo y celebrará una ceremonia religiosa en la Catedral Metropolitana.
La visita posee además un significado histórico. Se trata del regreso de un papa a Uruguay después de casi cuatro décadas.
Durante su estancia también visitará Paysandú y la ciudad de Florida, donde celebrará una misa multitudinaria ante el Santuario Nacional de la Virgen de los Treinta y Tres, patrona del país.
Justicia social frente a una región polarizada
El viaje se desarrolla además en un escenario político particularmente complejo. Durante los últimos meses, León XIV ha consolidado un discurso centrado en la justicia social, la defensa de los sectores vulnerables, la convivencia democrática y la necesidad de reducir las crecientes fracturas sociales.
Ese mensaje será observado con especial atención en Argentina y Perú, países gobernados por líderes identificados con corrientes conservadoras y cercanos a posiciones promovidas por el presidente Donald Trump.
Fuentes vaticanas consideran que el Papa insistirá en la necesidad de fortalecer la unidad social y proteger a las poblaciones más frágiles en un contexto regional caracterizado por elevados niveles de polarización política.
No es casual que su agenda incluya visitas a barrios populares, instituciones educativas, centros de ayuda social y comunidades afectadas por fenómenos climáticos extremos.
Perú, el momento más emotivo
La etapa final del viaje tendrá probablemente la mayor carga emocional. En Perú, donde permanecerá seis días, León XIV regresará a las ciudades donde ejerció como sacerdote, misionero y obispo antes de ser llamado a Roma.
Será un reencuentro con comunidades que lo conocieron mucho antes de convertirse en pontífice y que todavía lo recuerdan como el padre Roberto Prevost.
Allí, además de las celebraciones religiosas, abordará temas como la crisis climática, las inundaciones provocadas por el fenómeno de El Niño y la situación de las poblaciones vulnerables.
Mientras tanto, desde Brasil, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva agradeció un mensaje enviado por el Papa durante el sobrevuelo del territorio brasileño, en el que invocó bendiciones para la unidad y la paz del país.

Con esa escala inicial en Montevideo, León XIV no solo inicia el viaje más ambicioso de su pontificado. También ofrece una poderosa imagen de resiliencia personal. Apenas unas semanas después de enfrentar una enfermedad potencialmente mortal, el Papa vuelve a recorrer el continente que ayudó a moldear su vocación y desde el cual espera revitalizar el mensaje de la Iglesia en una de las regiones más decisivas para el catolicismo mundial.
No existe una cifra única para toda América Latina sobre cuántos católicos se convierten cada año a iglesias evangélicas, pero las investigaciones más recientes muestran una tendencia clara: el catolicismo sigue perdiendo fieles y una parte importante de ellos pasa al protestantismo evangélico, mientras otra parte abandona toda afiliación religiosa.











