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Irán aseguró este domingo que está preparado para responder a cualquier incursión terrestre de Estados Unidos, en momentos en que Pakistán anunció que está listo para acoger conversaciones directas entre Teherán y Washington con el objetivo de frenar una guerra que ya ha dejado miles de muertos y ha paralizado rutas clave de comercio mundial.
El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, acusó a Washington de enviar mensajes contradictorios: hablar de negociación mientras prepara el despliegue de tropas. “Mientras los estadounidenses busquen la rendición de Irán, nuestra respuesta es que nunca aceptaremos la humillación”, dijo en un mensaje televisado.
Preparativos de EEUU y advertencias iraníes
El Pentágono baraja operaciones terrestres que, según The Washington Post, no serían una invasión a gran escala, sino una serie de incursiones quirúrgicas de varias semanas.
Funcionarios estadounidenses confirmaron el envío de miles de infantes de marina a la región, con el primer contingente desembarcando el viernes en un buque de asalto anfibio.
Irán respondió con amenazas explícitas. El teniente coronel Ebrahim Zolfagari, portavoz del Cuartel General Central de Jatam al Anbia, advirtió que “los soldados estadounidenses serán buen alimento para los tiburones del golfo Pérsico” si se concreta la ofensiva.
Escalada israelí y ataques cruzados
Mientras tanto, Israel intensificó su campaña aérea contra Irán. El ejército israelí informó haber lanzado más de 140 ataques en 24 horas contra objetivos en Teherán y otras zonas, incluyendo plataformas de misiles balísticos y depósitos de armas. Un edificio que albergaba la cadena de televisión qatarí Al-Araby en la capital iraní fue alcanzado, dejando paredes y ventanas destrozadas.
En Beer Sheva, al sur de Israel, un misil impactó cerca de viviendas y bases militares, hiriendo a 11 personas. Otro proyectil golpeó una planta química, obligando a las autoridades a emitir advertencias por “materiales peligrosos”.
Por su parte, el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán informó este domingo que un avión militar estadounidense E-3, conocido como AWACS, “ha sido destruido al 100 %”, en la base de Al-Jary en Arabia Saudí, según refirió el portal Hispantv.
Entretanto, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ordenó además “ampliar la zona de seguridad” en el sur del Líbano, anticipando una mayor ocupación militar para frenar ataques de Hezbolá. “He decidido ampliar aún más la franja de seguridad existente para mantener los misiles antitanque lejos de nuestra frontera”, declaró en un videomensaje.
Impacto regional y económico
La guerra ha golpeado duramente a países del Golfo. Plantas de aluminio en Baréin y Emiratos Árabes Unidos resultaron dañadas por bombardeos, mientras Abu Dhabi exige reparaciones y garantías de que los ataques iraníes no se repitan.
El bloqueo del estrecho de Ormuz, impuesto por Irán desde el inicio de la ofensiva estadounidense-israelí el 28 de febrero, ha generado graves problemas económicos globales. La seguridad energética y alimentaria, así como las cadenas de suministro, han sido duramente golpeadas.
Entre las consecuencias más inmediatas se cuentan una disparada en el precio del petróleo y del gas, con impacto también en los fertilizantes, lo que agita el fantasma de la inseguridad alimentaria en las poblaciones más vulnerables.
A su vez, los hutíes de Yemen, aliados de Teherán, se sumaron al conflicto el sábado con ataques contra Israel y amenazaron con bloquear el estrecho de Bab el-Mandeb, otra ruta marítima vital por la que transita alrededor del 20 % del tráfico marítimo global, incluyendo petróleo, gas y mercancías que conectan Europa con Asia a través del Mar Rojo y el Canal de Suez. Analistas advierten que ello podría ejercer aún más presión sobre la economía mundial.
Mediación en Islamabad
Pakistán, junto con Arabia Saudí, Turquía y Egipto, concluyó el primero de dos días de reuniones de emergencia en Islamabad.
El ministro de Exteriores pakistaní, Muhamad Ishaq Dar, declaró que su país “se sentirá honrado de recibir y facilitar conversaciones significativas entre ambas partes en los próximos días con el objetivo de lograr una solución integral y duradera”.
El ministro egipcio Badr Abdelaty subrayó que la única salida es una reducción de la tensión mediante soluciones diplomáticas coordinadas. Los cuatro países buscan acuerdos regionales que protejan la soberanía de las naciones del Golfo y eviten la repetición de agresiones.
Daños civiles y balance humanitario
La Media Luna Roja iraní informó que más de 93 mil instalaciones civiles han resultado dañadas desde el inicio de la ofensiva. Entre ellas figuran 71 mil 547 viviendas, 20 mil 779 locales comerciales, 600 escuelas y 295 centros sanitarios. Solo en Teherán, este domingo sin energía eléctrica a causa de los bombardeos israelíes, se contabilizan más de 31 mil edificios afectados.
La organización señaló que también fueron destruidos 17 de sus centros, 46 ambulancias y tres helicópteros. Aunque las autoridades iraníes no han actualizado cifras oficiales de muertos desde el 5 de marzo, cuando reportaron mil 230 fallecidos, la ONG opositora HRANA estima que la cifra asciende a 3 mil 461, incluidos mil 551 civiles.
Tensiones religiosas en Jerusalén
En un episodio calificado de “inaudito” por autoridades eclesiásticas, la policía israelí impidió al patriarca latino de Jerusalén, cardenal Pierbattista Pizzaballa, celebrar la misa del Domingo de Ramos en el Santo Sepulcro.
El Vaticano lamentó el hecho y el Papa León XIV denunció que los cristianos no puedan vivir plenamente los ritos de Semana Santa debido al “conflicto atroz”.
El presidente israelí, Isaac Herzog, expresó su “profundo pesar” y aseguró que la medida respondió a preocupaciones de seguridad por la amenaza de misiles iraníes. Sin embargo, el Patriarcado Latino denunció que es la primera vez en siglos que se impide a los jefes de la Iglesia celebrar este rito.
Perspectivas inciertas
Estados Unidos envió a Irán un plan de alto el fuego de 15 puntos, que incluía la reapertura del estrecho de Ormuz y restricciones al programa nuclear. Teherán lo rechazó y presentó sus propias propuestas. Israel, por su parte, afirmó que continuará atacando objetivos militares sin reducir la intensidad de su campaña.
Analistas señalan que el presidente Donald Trump enfrenta una difícil disyuntiva: buscar una salida negociada o escalar militarmente, con el riesgo de una crisis prolongada que afecte aún más sus índices de aprobación.
“Parte del problema radica en la falta de claridad sobre cuál sería un resultado satisfactorio”, dijo Jonathan Panikoff, exsubdirector de inteligencia nacional de EEUU para Oriente Medio.











