El estratégico estrecho de Ormuz, fundamental para el mercado energético del mundo, centra la pulseada de EE.UU e Irán tras las fallidas negociaciones en Pakistán para poner fin a la guerra.
Ante la postura iraní de mantener al estrecho como carta de presión en el diálogo, el presidente estadounidense Donald Trump aseguró este domingo que la Armada de su país bloquearía ese paso de entrada al Golfo Pérsico.
“Con efecto inmediato, la Armada de Estados Unidos, la mejor del mundo, comenzará a bloquear a todos los buques que intenten entrar o salir del estrecho de Ormuz”, escribió en su red Truth Social. Luego dijo en una entrevista comenzaría “en breve” y que otros países podrían participar.
Tras no lograr un acuerdo en las negociaciones, Irán asegura que EEUU no logró ganarse su confianza
El mandatario también afirmó que las fuerzas estadounidenses impedirán el paso de cualquier barco que haya pagado un peaje a Teherán y que comenzarán a retirar minas de Ormuz.
“Nadie que pague un peaje ilegal tendrá paso seguro en alta mar. También comenzaremos a destruir las minas que los Irán colocó en el estrecho”, apuntó Trump, que amenazó con “volar al infierno” a los iraníes que disparasen contra los barcos de EE.UU u otras embarcaciones pacíficas.
Advertencia de Irán
En respuesta, la Guardia Revolucionaria de Irán negó que Ormuz fuera bloqueado por Washington y aseveró que el estrecho sigue bajo su “control y gestión inteligentes, abierto al paso inocuo de buques civiles y sujeto a regulaciones específicas”.
Además, advirtió de que “cualquier embarcación militar que, bajo cualquier pretexto o justificación, intente aproximarse al estrecho de Ormuz será considerada una violación del alto el fuego y será objeto de una respuesta contundente”, según reseña la agencia EFE.
Irán niega el bloqueo de Ormuz por EE.UU. y advierte a los buques militares que se acerquen.https://t.co/xTqApMBCAu
— EFE Noticias (@EFEnoticias) April 12, 2026
De forma paralela, el presidente iraní Masoud Pezeshkian dijo en una llamada con su homólogo ruso Vladimir Putin, que la nación persa “está plenamente preparada para alcanzar un acuerdo equilibrado y justo que garantice una paz y seguridad duraderas en la región”, pero consideró que el mayor obstáculo para ello es “el enfoque hegemónico” de EE.UU.
Sin mencionar a Ormuz o el programa nuclear, señaló que la “línea roja” de Irán son sus “intereses nacionales”, aunque no cerró la puerta a un acuerdo si el Gobierno estadounidense “respeta los marcos del derecho internacional”.
Trump, por su parte, volvió a amenazar a Irán y a objetivos civiles como puentes y centrales eléctricas, y aseveró que fueron las “ambiciones nucleares” de Teherán las que frustraron la posibilidad de un acuerdo. Aún así, pronosticó que los iraníes volverían a la mesa de negociaciones y le darían a EE.UU “todo lo que queremos”.










