Uno de los seis detenidos tras el enfrentamiento entre guardafronteras de Cuba y una lancha rápida proveniente de la Florida, murió este miércoles “como consecuencia de las heridas recibidas” en el hecho.
Según informó el Ministerio del Interior (Minint) al final de un comunicado emitido este jueves sobre la investigación en curso, el fallecido se nombra Roberto Álvarez Ávila. Se trata de la quinta víctima mortal del incidente armado, ocurrido el pasado 25 de febrero.
Otras cuatro personas del grupo de la lancha rápida perdieron la vida en el tiroteo sostenido con las fuerzas cubanas tras ser interceptadas por una embarcación de guardafronteras en aguas cubanas, según lo señalado previamente por el Minint.
Los otros seis tripulantes de la lancha, entre los que se encontraba Álvarez Ávila, resultaron heridos en el incidente —al igual que un militar cubano— y se les brindó atención médica luego de ser detenidos, de acuerdo con la información oficial.
La nueva comunicación refiere que los cinco sobrevivientes hasta el momento “continúan recibiendo asistencia médica especializada de acuerdo al estado de salud y la gravedad de cada cual”.
Las investigaciones “avanzan”
De acuerdo con el Minint, actualmente “avanzan las acciones periciales y de instrucción que permitirán el pleno esclarecimiento de los hechos, así como la implicación de cada uno de sus autores”.
Las autoridades de la isla señalan que las declaraciones de los detenidos “se suman a un conjunto de diligencias investigativas, que refuerzan las evidencias en su contra; a la vez que se obtienen nuevos elementos que establecen la participación de otras personas radicadas en los Estados Unidos”.
De igual forma, aseguran haber mantenido “comunicación oportuna con las contrapartes estadounidenses”. En ese sentido explican que el lunes autoridades de los EE.UU. “trasladaron por vía diplomática su disposición a cooperar plenamente en la investigación” y que la cooperación pudiera incluir “intercambio informativo, de evidencias y otras acciones conjuntas”.
“Dada la gravedad de los hechos y la amenaza que representa el terrorismo no solo para Cuba, las autoridades nacionales, siendo consecuentes con la postura histórica sobre esta temática, consideran un deber la cooperación recíproca en el enfrentamiento a este peligroso flagelo para toda la humanidad”, sostiene el comunicado.
La lancha de Florida interceptada en Cuba llevaba 14 fusiles y 13 mil balas, según el Minint
Cargos de terrorismo
También esta semana, la Fiscalía General de Cuba informó que ha instruido cargos por delitos de terrorismo contra los detenidos por el suceso y que pidió prisión provisional para ellos.
Anteriormente autoridades cubanas habían señalado que los arrestados se enfrentaban a cargos con un “marco sancionador elevado” que va de los 10 años de prisión “hasta la privación de libertad perpetua y la pena de muerte”.
Según el Minint, los implicados —todos cubanos residentes en EE.UU— llevaban 14 fusiles, cerca de 13 mil balas y otros pertrechos militares, incluyendo chalecos antibalas, un dron y un equipo satelital, al ser interceptados por los guardafronteras al norte de la provincia de Villa Clara.
Su intención era, de acuerdo con la información inicial, realizar una “infiltración armada” y atentar contra las autoridades y entidades de la isla. La Fiscalía explicó que una vez concluidas las investigaciones, “se adoptarán las decisiones procesales correspondientes”.
El incidente tiene lugar en un momento de particular tensión entre Washington y La Habana, tras la imposición de Washington de un asedio petrolero a la isla y las demandas de negociación y cambios a Cuba por parte de la Administración Trump.












