El jefe del Comando Sur de EE.UU, general Francis Donovan, aseguró este jueves ante el Congreso que el Ejército estadounidense no está preparando una invasión ni ensayando una toma militar de Cuba, en medio de las crecientes tensiones entre los dos países.
Sin embargo, Washington mantiene firme la prohibición de que Cuba reciba petróleo de Rusia, en momentos en que, de acuerdo con diversas fuentes, un buque con un cargamento de combustible ruso navega con destino a La Habana.
En su intervención ante el Congreso, Donovan respondió a preguntas de legisladores sobre supuestos ejercicios militares con el objetivo de ocupar la isla. “El Comando Sur no está realizando ningún tipo de simulacro que implique la toma o el control de Cuba”, afirmó, citado por la agencia EFE.
El general precisó que las tropas estadounidenses solo serían desplegadas en caso de una amenaza directa contra la embajada en La Habana o la base naval de Guantánamo, con el fin de “defender a los estadounidenses”.
Trump asegura que sería un “gran honor” para él “tomar Cuba”
Declaraciones cruzadas
Las palabras del jefe militar se producen luego de que Donald Trump dijera a inicios de semana que tendría “el honor” de tomar el control de Cuba y que podría hacer “lo que quiera” con la isla.
En declaraciones previas el mandatario estadounidense ya había dicho que esa presunta toma podría llevarla adelante “de manera amistosa” o “no amistosa”.
La Habana rechazó esas afirmaciones, calificándolas de injerencistas.
Por su parte, el influyente diario The New York Times reportó que Washington habría pedido la renuncia del presidente Miguel Díaz-Canel como parte de negociaciones con La Habana, aunque sin exigir un cambio de régimen ni la salida de la familia Castro.
Esa versión del NYT fue negada por el secretario de Estado, Marco Rubio, quien a su vez recibió una respuesta del influyente periódico reafirmando la veracidad de su reporte a partir de varias fuentes familiarizadas con las conversaciones con La Habana.
El New York Times le responde a Marco Rubio: “Nuestro reportaje es real y preciso”
El Comando Sur y sus operaciones en el Caribe
El Comando Sur, con sede en Miami, supervisa las operaciones militares estadounidenses en América Latina y el Caribe. Bajo la Administración Trump, la región ha sido reafirmada como parte de la “zona de influencia” de Washington.
En los últimos meses, EE.UU ha intensificado operaciones antinarcóticos, con ataques a embarcaciones que han dejado víctimas mortales. Además, ha reforzado alianzas con gobiernos afines y realizado acciones conjuntas en Ecuador.
Barcos militares estadounidenses también han interceptado buques petroleros sancionados por Washington —algunos de los cuales podían haberse dirigido a Cuba, según fuentes— e, incluso, los han perseguido hasta zonas distantes como el océano Índico.
Donovan, que recientemente visitó Venezuela, recordó que su misión principal es garantizar la seguridad regional y responder a crisis migratorias. “Estamos preparados para apoyar al Gobierno en caso de una migración masiva desde Cuba”, dijo.
Cerco energético y petróleo ruso
Mientras tanto, el Departamento del Tesoro emitió una nueva licencia que mantiene la prohibición de que Cuba reciba petróleo ruso, pese a una flexibilización temporal de las sanciones a Moscú para controlar los precios internacionales de la energía, disparados por la guerra con Irán.
La medida permite la venta de crudo transportado en buques rusos hasta el 11 de abril, pero excluye explícitamente transacciones con Cuba, Corea del Norte y Crimea, según reportes de medios internacionales.
En este contexto, el “Sea Horse”, un barco con bandera de Hong Kong pero cargado con 200 mil barriles de diésel procedente de Rusia —suficiente para unos diez días de consumo nacional— estaría navegando hacia Cuba, lo que aumenta la tensión diplomática.
Aunque Moscú insiste en que sus ayudas a Cuba son legítimas, Washington ha advertido sobre cualquier transacción que viole las sanciones y normativas vigentes.











