La guerra en Gaza sumó este miércoles un nuevo capítulo con la confirmación de la muerte de Mohammed Odeh (Abu Amr), el máximo comandante de las Brigadas Ezzedin Al-Qasam, brazo armado de Hamás, en un ataque aéreo israelí.
El hecho ocurrió en vísperas del Eid al-Adha, festividad musulmana del Sacrificio, y provocó un funeral multitudinario marcado por el duelo colectivo.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, y el primer ministro Benjamín Netanyahu informaron que el ejército había dirigido un ataque contra Odeh, considerado uno de los ideólogos de la ofensiva del 7 de octubre de 2023.
En un comunicado oficial, Hamás confirmó el “martirio” de Odeh y señaló que su esposa, Umm Amr, y sus hijos Yasser, Yahya y Yamila también murieron en el bombardeo, llevado a cabo en el barrio de Rimal, en Ciudad de Gaza.
El funeral, en esa urbe palestina, reunió a cientos de personas que acompañaron los cuerpos del comandante y su familia. La ceremonia coincidió con el Eid al-Adha, lo que convirtió la jornada en un símbolo de dolor y resistencia para los gazatíes, reseña el portal Hispantv.
Contexto militar y seguidilla de decapitaciones de liderazgo
Odeh es el cuarto jefe militar de Hamás eliminado por Israel desde el inicio de la guerra en octubre de 2023. Su predecesor, Ezzedin al-Haddad, fue abatido el 16 de mayo. Antes lo fueron Yahya Sinwar, considerado el cerebro del ataque del 7 de octubre, y el veterano comandante Mohammed Deif.
Israel sostiene que Odeh fue uno de los responsables de planear los ataques del 7 de octubre, en los que murieron unas 1200 personas y 251 fueron tomadas como rehenes.
Al respecto, Katz declaró: “Prometimos eliminar a todos los que lideraron la masacre del 7 de octubre y esto es lo que haremos: todos están destinados a morir, en todas partes”.
Netanyahu, en medio de un clima político marcado por elecciones en otoño, reiteró que Israel seguirá atacando a todos los involucrados en la ofensiva de Hamás.
Impacto humanitario
La ofensiva israelí ha dejado un saldo devastador en Gaza. Según el Ministerio de Salud del territorio, más de 72 700 palestinos han muerto desde el inicio de la guerra en octubre de 2023.
Un informe de la ONU, la Unión Europea y el Banco Mundial señala que las agujas del desarrollo en Gaza ha vuelto 77 años atrás. Los sectores más gravemente afectados: vivienda, salud, educación, comercio y agricultura. La urgencia es inmediata: 26 300 millones deben movilizarse en los próximos 18 meses para poner en marcha los servicios vitales.
Cerca de 372 mil viviendas han sido destruidas o dañadas; más de la mitad de los hospitales están fuera de servicio; prácticamente todas las escuelas han sido destruidas o dañadas; y la economía de Gaza se ha contraído un 85 %.
Entretanto, un nuevo estudio reveló que Tel Aviv intensificó drásticamente sus ataques contra la Franja de Gaza en las cinco semanas posteriores a la suspensión de sus ataques aéreos contra Irán.
La organización de monitoreo de conflictos ACLED precisó que Israel llevó a cabo un 35 % más de ataques contra Gaza en abril que en marzo. Estas operaciones se produjeron a pesar del alto el fuego mediado por Estados Unidos, que supuestamente entró en vigor en octubre de 2025.
Devastación territorial en Gaza
La ONU estima que el 90 % de los habitantes de Gaza han perdido sus hogares, viviendo ahora en campamentos improvisados con condiciones precarias, infestaciones de ratas y aguas residuales.
Los roedores e insectos se propagan entre los centros de alojamiento y los campamentos para desplazados, en un contexto de deterioro de las condiciones sanitarias y ambientales provocado por la acumulación de residuos y el colapso de los servicios de alcantarillado.
Los desplazados relatan que las ratas entran diariamente a las tiendas, manipulan los alimentos y atacan a los niños durante la noche, mientras aumentan los temores de brotes de enfermedades cutáneas y contaminación en un entorno superpoblado que carece de los servicios básicos mínimos, refirió un informe de la ONU.
En este duro escenario, el Eid al-Adha, tradicionalmente una celebración de unión familiar y abundancia, se vivió en Gaza como un día de luto.
“No hay Eid. Mataron a mis hijos. El Eid es solo para la gente que no perdió a nadie”, expresó Ayda Al-Banna, desplazada de Ciudad de Gaza. Otro testimonio, el de Mahmoud Saqer, desplazado de Jan Yunis, resumió el sentimiento colectivo: “Esto no es Eid… estamos muertos”.
Aunque un frágil alto al fuego está en vigor desde octubre de 2025, los ataques israelíes han continuado. Desde entonces, más de 910 palestinos han muerto y cuatro soldados israelíes han perdido la vida en enfrentamientos.
Israel justifica sus operaciones como respuesta a violaciones de Hamás o amenazas contra sus tropas, mientras organizaciones humanitarias denuncian la reiterada muerte de civiles.












