Tras las recientes amenazas de EE.UU., las empresas españolas han replegado su exposición a Cuba, una isla en la que la inversión española acumulada entre 1993 y 2024 se eleva a 465 millones de euros (541 millones de dólares).
La mayor parte de esa cifra se concentra en servicios de alojamiento, en el que desatacan cadenas como Meliá e Iberostar, según los últimos datos de la entidad pública empresarial española de promoción de inversión exterior ICEX, que detalla que la inversión cubana en España en este período fue de 189 millones de euros.
El plazo fijado por el Gobierno estadounidense a las empresas extranjeras para deshacer sus lazos económicos y empresariales con Cuba ha provocado una salida parcial por parte de las compañías españolas que operan en la isla, entre las que se encuentran las grandes hoteleras.
La Administración Trump fijó este viernes 5 de junio como la fecha límite para que las empresas extranjeras deshicieran sus vínculos con el Gobierno de la isla y las empresas del conglomerado de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), Gaesa, si no querían enfrentarse a represalias.
En Cuba hay aprobados más de 100 contratos de administración gestionados por unas 20 cadenas extranjeras, más de 70 de ellos con firmas de origen español (Meliá, Iberostar, Valentín, Blau, Roc, Barceló o Axel).
La Unión Europea (UE) es un socio comercial muy importante para Cuba, sobre todo gracias al peso de España. Según datos europeos recogidos en un informe elaborado también por el ICEX, la UE mantiene un superávit comercial con Cuba en mercancías de 914 millones de euros en 2025, con unas exportaciones de 1172 millones y unas importaciones de 258 millones.
Los últimos datos cubanos disponibles recogidos en este informe destacan que en 2024 la UE supuso para Cuba el 24 % de su intercambio comercial total y España concentró el 55 % de esta cantidad.
Las exportaciones a Cuba representan el 0,18 %
El saldo comercial entre ambos países es positivo para España, ya que en 2025 solo se importaron mercancías por valor de 111 millones, la mayoría en puros (35 millones de euros) y ron (29 millones).
Por contra, la exposición comercial de España en Cuba es mínima, con unas exportaciones a la isla de 682 millones en 2025, que supusieron en el 0,18 % del total vendido ese año en el exterior.
Lo más vendido a Cuba fueron aparatos y material eléctrico (85 millones), cerveza (50 millones) y agua mineral (25 millones), aunque se exportaron también otros productos como carnes, lácteos, conservas y embutidos.
De 2015 a 2019 las exportaciones españolas a Cuba marcaron máximos por encima de los 900 millones anuales, si bien en los últimos dos ejercicios la tendencia apunta a la baja, con un descenso del 15 % en 2025.
Gobierno español sigue con enorme preocupación la situación de Cuba
“Golpe” en el turismo
Desde que en 2018 alcanzara su récord histórico con 4,7 millones de visitantes, la isla ha visto caer el número de turistas recibidos hasta 1,8 millones en 2025 (-18 %) y se espera que el “golpe” en 2026 sea aún mayor tras la falta de petróleo y los constantes apagones.
Este miércoles, Meliá anunció que dejaba de operar y comercializar “de forma inmediata” 15 de los 35 hoteles de Cuba —todos los establecimientos son de propiedad estatal en la isla, pero muchos son gestionados por cadenas internacionales—, alegando “circunstancias sobrevenidas ajenas” ligadas al “contexto geopolítico social, legal y económico”.
Esta decisión se suma a la adoptada por Iberostar esta misma semana, cuando anunció que dejaba de operar y comercializar 12 hoteles desde el 1 de junio para “adaptarse al entorno regulatorio global”, dejando operativos solo seis hoteles.
A este repliegue de firmas españolas —que en total gestionaban 30 mil habitaciones en la isla, según datos del ICEX— se suma el de la canadiense Blue Diamond y la indonesia Archipielago International, lo que confirma la salida total o parcial de las cuatro mayores hoteleras foráneas en la isla.
Esto supone un nuevo revés para la actividad turística de Cuba, donde Air Europa es la única compañía aérea española que mantiene su operativa, ya que tanto Iberia como World2Fly han suspendido temporalmente su actividad.











