El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, envió una carta abierta a su homólogo ruso, Vladímir Putin, en la que le propone organizar un encuentro cara a cara para alcanzar un acuerdo de paz que ponga fin a la guerra, en medio de una escalada de ambos bandos.
En el texto, difundido este jueves, Zelenski plantea que la línea del frente actual sea el punto de partida de la diplomacia y asegura que Kiev “está lista para un alto el fuego total durante las negociaciones”, señalan reportes de prensa.
El mandatario ucraniano subrayó que Europa debe ser “parte” del proceso, dado que la guerra se desarrolla en su territorio y los países europeos tienen capacidad de influencia. También sugirió la participación de EE.UU. para “dar forma a una nueva arquitectura de seguridad” en la región.
“La línea del frente hoy es la línea desde la cual debe comenzar la diplomacia”, sentenció, en lo que se interpretaría como el reconocimiento tácito del territorio ocupado y luego anexado por Rusia, una superficie que significa el 20 % del mapa original de Ucrania.
El Kremlin responde
El portavoz presidencial, Dmitri Peskov, confirmó que Putin aún no había leído la carta, pero señaló que Zelenski “puede venir a Moscú en cualquier momento” si desea hablar. La declaración, realizada en el marco del Foro Económico Internacional de San Petersburgo, fue interpretada como una respuesta distante, sin compromisos concretos.
Putin, por su parte, rechazó la idea de un alto el fuego como condición para iniciar negociaciones. “Para empezar las negociaciones no hay necesidad de cesar las acciones militares”, afirmó durante un encuentro con agencias internacionales.
El presidente ruso insistió en que la retirada de las tropas ucranianas de Donetsk, Lugansk, Zaporozhie y Jersón —territorios anexados por Rusia tras polémicas consultas populares en 2022— es una condición central para cualquier acuerdo.
De acuerdo con Putin, en primer lugar hay que garantizar la seguridad de Rusia a largo plazo, por lo que es importante eliminar las causas profundas del conflicto. Entre estas citó la expansión de la OTAN, que Moscú percibe como una amenaza, y la violación de los derechos de la población rusoparlante en Ucrania.
El presidente ruso, Vladímir Putin, rechaza un posible cese del fuego en Ucrania, ya que -aduce- se puede negociar la paz y, al mismo tiempo, seguir combatiendo.https://t.co/QZQHMi8pPX pic.twitter.com/lZ0wYrei14
— EFE Noticias (@EFEnoticias) June 4, 2026
Condiciones rusas y rol de la Unión Europea
Putin llamó a la Unión Europea (UE) a dejar de suministrar armamento a Ucrania y, en cambio, convencer a Kiev de aceptar compromisos.
“La UE podría jugar un papel positivo, pero no con suministros de armas, sino con intentos de convencer a las autoridades en Kiev”, dijo, recordando lo discutido en la cumbre de Anchorage en 2025 con Estados Unidos.
El mandatario ruso aseguró que Moscú está dispuesto a hacer concesiones en línea con lo acordado con Donald Trump en Alaska, pero falta que Washington convenza a Kiev.
A su juicio, las autoridades ucranianas “no están interesadas en un cese real de las acciones militares” porque temen que la paz agudice la lucha política interna y la crisis económica.
Zelenski insiste en garantías
En su carta, Zelenski recalcó que Ucrania necesita garantías de seguridad y que Rusia también las busca, por lo que sería lógico involucrar a quienes puedan servir como garantes.
“No tengas miedo de salir de esta guerra. Eso es lo principal que se requiere de ti ahora”, escribió el mandatario ucraniano a su homólogo ruso.
Zelenski, cuyo gobierno se ha visto salpicado por varios escándalos que involucran a ministros, aliados cercanos y exfuncionarios, recordó que la resistencia de su país ha sorprendido a Moscú y que, pese a las predicciones, Ucrania ha preservado su independencia. También acusó a Putin de depender de Corea del Norte y de China para sostener el conflicto, algo inédito en la historia rusa.
Ucrania lleva la guerra al interior de Rusia, mientras Moscú intensifica sus bombardeos
De acuerdo con analistas, la propuesta de Zelenski y la respuesta de Peskov reflejan la distancia entre las posiciones de Kiev y Moscú. Mientras Ucrania ofrece un alto el fuego y busca un marco multilateral con Europa y Estados Unidos, Rusia insiste en mantener la presión militar y condicionar cualquier negociación a la retirada de tropas ucranianas de territorios anexados.
Magro balance para Moscú, según Kiev
Las tropas rusas habrían perdido terreno por primera vez en Ucrania desde 2023, según el sistema de monitoreo ucraniano DeepState UA. Aunque Moscú logró conquistar alrededor de 14 kilómetros cuadrados en mayo, el esfuerzo resultó limitado frente al enorme despliegue de recursos económicos, tecnológicos y humanos.
El mes estuvo marcado por una intensificación de las hostilidades, con más de 7 mil enfrentamientos directos, frente a los 5 mil registrados en abril, de acuerdo con un análisis de Business Insider.
El dato contrasta con la evidencia de que el ejército ruso habría perdido cerca de 114 kilómetros cuadrados en el mismo periodo, casi siete veces más de lo ganado. Así lo confirma también el Instituto para el Estudio de la Guerra, con sede en Estados Unidos, que subraya la fragilidad de los avances rusos pese a la ofensiva sostenida.
Sin embargo, otros análisis insisten en que el rumbo estratégico de la guerra está en manos de Rusia y que solo faltaría tomar la ciudad de Járkov para que todo el Donbass pase a soberanía de Moscú.
Actualmente, el ejército ruso controla algunas franjas de terreno en la frontera de Járkov y Sumy, pero no ha logrado tomar la capital regional.












