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Uruguay mantendrá su cooperación con los médicos cubanos pese a presiones atribuidas a Estados Unidos para que Montevideo ponga fin al convenio de salud con la isla, afirmó el secretario de Presidencia uruguayo, Alejandro Sánchez.
“Uruguay es un país soberano, libre (…)”, declaró el funcionario en una entrevista con el medio El Eco Digital, publicada este lunes. “Los médicos cubanos en Uruguay han hecho un aporte sustantivo”, dijo.
Sánchez destacó especialmente el impacto de la colaboración oftalmológica. Según explicó, la asistencia de estos especialistas ha permitido que más de 100 mil uruguayos hayan recuperado la visión durante las últimas dos décadas.
“[Es] algo que reconocemos y que forma parte de una deuda que tenemos con ellos”, añadió.
El secretario de Presidencia aseguró además que Uruguay mantiene una relación “excelente” con EEUU, aunque reconoció diferencias con algunas de las políticas de la Administración de Donald Trump.
En ese sentido, cuestionó lo que consideró una intromisión de Washington en asuntos internos de otros países.
“Nosotros vamos a seguir trabajando con los médicos cubanos porque Uruguay, además de ser un país libre, permite que todo el que quiera trabajar en Uruguay pueda hacerlo (…). Los uruguayos hacemos lo que consideramos que es mejor para el país, sin aceptar órdenes ajenas”, afirmó.
🏛️ El secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, negó que Uruguay evalúe interrumpir el acuerdo para la llegada de médicos cubanos, luego de que EEUU advirtiera que considera estas brigadas como formas de trabajo forzoso y de financiamiento indirecto al Gobierno de Cuba. pic.twitter.com/Nd8lJppUkM
— Noticias 5 (@5noticiasuy) September 13, 2026
Presiones de Estados Unidos
Las declaraciones de Sánchez se producen después de que el semanario uruguayo Búsqueda publicara a principios de septiembre un informe elaborado por el Departamento de Estado estadounidense sobre el supuesto “trabajo forzado” de médicos cubanos.
De acuerdo con ese reporte, Uruguay habría sido incluido entre los 15 países que pagan directamente al Gobierno cubano por la presencia de trabajadores de la salud de la isla.
Fuentes del Gobierno uruguayo citadas por Búsqueda señalaron que EEUU comunicó a los ministerios de Defensa y Relaciones Exteriores la inclusión de Uruguay en ese informe mediante un non paper, una comunicación diplomática considerada no oficial y utilizada para plantear posiciones durante intercambios entre gobiernos.
El episodio generó controversia en Uruguay y se interpretó como una señal de presión de Washington sobre el Gobierno del presidente Yamandú Orsi.
El periodista Gabriel Pereyra llegó a afirmar que el Departamento de Estado había advertido a Montevideo que debía dejar de contratar a los médicos cubanos que trabajan habitualmente en el Hospital de Ojos, bajo amenaza de incluir al país en una “lista negra” y suspender la ayuda militar.
Esa versión, sin embargo, la desmintió el canciller Mario Lubetkin, quien aseguró que Uruguay no había recibido ninguna comunicación oficial de EEUU sobre la presencia de los profesionales cubanos. El ministro sí confirmó que el asunto forma parte de la agenda del diálogo bilateral.
“Esta experiencia de estos profesionales oculistas ha sido una experiencia extraordinaria en el país. Les han dado vista a mucha, mucha gente, fuera de cualquier connotación política y de pensamiento”, señaló Lubetkin.
“Las experiencias que son positivas las queremos y las vamos a preservar, naturalmente, en un marco de acuerdo y de diálogo con todos los actores y con nuestros países contraparte, para que todos estemos cómodos”, agregó.
Uruguay y Cuba: dos décadas de colaboración oftalmológica
La cooperación médica cubana en Uruguay comenzó hace 21 años, durante el Gobierno de Tabaré Vázquez, como parte de la denominada Operación Milagro.
En 2007 se creó el Hospital de Ojos José Martí, centro que mantiene una atención enfocada principalmente en personas de bajos recursos.
La continuidad de los especialistas cubanos se mantiene así como uno de los puntos de intercambio entre Montevideo y Washington, mientras el Gobierno uruguayo sostiene que busca preservar los resultados que considera positivos de la colaboración sanitaria con Cuba.
Así, la posición de Sánchez se suma a las declaraciones previas de Lubetkin y reafirma que, pese al diálogo abierto con Estados Unidos, Montevideo pretende mantener el trabajo de los profesionales cubanos.
La situación ocurre en un contexto regional en el que Washington ha presionado a distintos gobiernos para revisar los acuerdos mediante los cuales médicos cubanos prestan servicios en otros países. Tras las amenazas dictadas desde EE. UU., algunas administraciones han rescindido o modificado esos convenios.













