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El primer ministro cubano, Manuel Marrero, aseguró que las reformas económicas y sociales aprobadas por el Gobierno en junio ya comienzan a mostrar cambios, mientras las autoridades avanzan en la implementación de 158 de las 176 medidas que integran el paquete.
“Ya se aprecian cambios que impulsarán las capacidades productivas y con ello habrá más oferta, lo que en adelante debe contribuir a la disminución, poco a poco, de los precios, y a contener la inflación que tanto daño hace”, afirmó Marrero al concluir una jornada de preparación sobre las reformas con presidentes de grupos empresariales estatales y de juntas de gobierno.
De acuerdo con el primer ministro, las 158 medidas en ejecución representan alrededor del 89 % del paquete aprobado en junio y cuentan hasta ahora con 197 normas de respaldo jurídico, señaló la agencia EFE.
El programa está organizado en 23 ejes temáticos y busca introducir cambios en la estructura y funcionamiento de la economía cubana.
La valoración de Marrero sitúa el aumento de las capacidades productivas y de la oferta como uno de los principales resultados que espera obtener el Gobierno.
Más autonomía para las empresas estatales
Uno de los principales objetivos del paquete es transformar el funcionamiento de la empresa estatal para hacerla, según Marrero, “más ágil, eficiente y articulada” con el resto de los actores económicos.
El primer ministro llamó a aprovechar las posibilidades que ofrece el Decreto Ley 114, que regula las asociaciones entre entidades estatales y no estatales.
La intención es utilizar esas alianzas para incrementar la producción de bienes y servicios, sustituir importaciones, aprovechar capacidades productivas disponibles, elevar la competitividad y generar empleos, destacó el periódico Granma.
En ese esquema, Marrero defendió también la transformación de empresas estatales en sociedades mercantiles por acciones o participaciones. El funcionario recalcó que este proceso “no es sinónimo de privatización”.
Según explicó, la transformación busca “separar la propiedad y la gestión, atraer capital privado, nacional o extranjero y mejorar la eficiencia, la competitividad y las exportaciones”.
El Gobierno también pretende ampliar la capacidad de decisión de las empresas estatales.
Entre las transformaciones señaladas por Marrero figura la descentralización hacia el sistema empresarial de la facultad para aprobar las escalas salariales.
El papel de los actores privados
Las reformas también abren nuevos espacios para la participación de actores no estatales en diferentes áreas de la economía.
El paquete contempla modificaciones destinadas a dinamizar la agricultura, el comercio exterior, la inversión privada y extranjera y el sector inmobiliario.
También incluye una mayor descentralización de determinadas decisiones y la posibilidad de participación de capital privado en la actividad financiera.
A nivel municipal, las medidas buscan trasladar competencias relacionadas con la gestión administrativa, los recursos humanos, los presupuestos, las finanzas, la tributación local, el medio ambiente, los proyectos, el conocimiento y la capacitación.
La estrategia supone, por tanto, una redistribución de determinadas funciones que hasta ahora se concentraban en niveles superiores de la administración y una mayor interacción entre empresas estatales y actores económicos no estatales.
Cuba y las reformas en medio de la crisis
La implementación del paquete ocurre mientras Cuba atraviesa una prolongada crisis económica, energética y de abastecimiento.
Según cifras oficiales citadas por EFE, el PIB cubano se ha contraído un 15 % durante los últimos seis años.
En ese escenario, el Gobierno ha presentado las reformas como una vía para incrementar la producción y las capacidades internas y modificar el funcionamiento de empresas y administraciones.
Marrero pidió a los empresarios buscar soluciones propias y aprovechar la integración con los actores económicos no estatales para generar “más riqueza y desarrollo al país”.












