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A punto de cumplir 81 años este martes, Luiz Inácio Lula da Silva celebró una nueva victoria electoral que le permitirá gobernar Brasil durante otros cuatro años. El triunfo, acompañado de concentraciones populares, muestras de cariño y felicitaciones de líderes internacionales, ha desatado una ola de alegría entre sus seguidores y buena parte de la izquierda latinoamericana.
Lula se impuso al senador Flávio Bolsonaro, de 45 años e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, con el 51,7 % de los votos frente al 48,2 % de su rival, una diferencia de unos cuatro millones de sufragios.
El resultado tiene un carácter inédito en la historia electoral brasileña: es la primera vez que un candidato presidencial logra la victoria después de quedar por detrás en la primera vuelta.
El otrora líder sindicalista metalúrgico Lula da Silva se enfrenta ahora a su cuarto mandato, algo sin precedentes también entre ninguno de los que hasta el momento han competido por la silla presidencial en el Palacio del Planalto. Lo hará, sin embargo, ante un congreso con mayoría conservadora.

“Voy a hacer el mejor mandato que un presidente hizo jamás en este país”, declaró Lula el domingo por la noche ante los aplausos y vítores de sus seguidores, congregados en un hotel de São Paulo.
En su discurso, presentó el resultado como un rechazo a la desinformación y a las presiones externas.
“Quiero agradecer al pueblo brasileño esta generosidad que tiene conmigo hace tanto tiempo, agradecer a la juventud que salió a la calle a defender la democracia, a los mayores, que fueron a votar”, dijo. “Esta elección es la derrota del negacionismo y de la mentira” y “demuestra que no somos el patio trasero de nadie”.
El amor por Lula y la defensa de la democracia
El mandatario también atribuyó parte del resultado a la movilización en las redes sociales, coordinada y organizada principalmente por el diputado federal de Minas Gerais André Janones. Tras la derrota de Lula en la primera vuelta, Janones convocó a un “ejército” digital a través de un canal en WhatsApp en el que llegaron a inscribirse 10 millones de internautas.
“Vencimos la intromisión de fuera, de las plataformas digitales”, afirmó Lula en medio de las controversias sobre el tratamiento de los candidatos en servicios como Instagram y WhatsApp.
Las celebraciones se extendieron por las calles brasileñas, donde miles de personas salieron a festejar la continuidad de Lula en el poder tras derrotar al candidato que representaba el bolsonarismo.
En el campo del arte, el músico y compositor Chico Buarque, exiliado durante la dictadura militar brasileña de 1964, fue uno de los primeros en compartir su alegría: publicó un video en el que recibía emocionado la noticia junto a su familia.
La actriz Gloria Pires, conocida en Cuba por su protagónico de Ruth y Raquel en la telenovela Mujeres de arena (1993), también celebró en sus redes: “Gracias a Dios y a los orishas”.
El propio Lula agradeció al pueblo brasileño el respaldo recibido durante la campaña con un mensaje en redes sociales en el que vinculó la victoria con las aspiraciones de sus seguidores y las reivindicaciones laborales.
“Una vez más, fue el pueblo brasileño el que me mostró que ningún sueño es demasiado grande cuando caminamos juntos. Fueron días incansables. Cada caminata, cada acto y cada manifestación fueron mucho más que momentos de campaña”, señaló.
“Cada mano extendida y cada sonrisa me recordaban por qué he dedicado mi vida a la lucha por los trabajadores y las trabajadoras de este país. Salimos de esta caminata más fuertes, más unidos y más movilizados por la garantía de un futuro mejor. Gracias, Brasil, por cada abrazo, cada lágrima, cada sonrisa y por nunca soltar mi mano”, dijo el mandatario reelecto.

Las felicitaciones recorren América Latina
La victoria también provocó reacciones de mandatarios y dirigentes políticos de la región. La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, felicitó a Lula y destacó el significado democrático de las urnas. “Viva la democracia, ganó el pueblo de Brasil. ¡Felicidades, presidente Lula!”, escribió.
Desde Cuba, el presidente Miguel Díaz-Canel calificó el resultado de “victoria histórica” y expresó su respaldo al nuevo mandato.
En su mensaje, vinculó el triunfo con la “continuidad del camino de paz, soberanía y justicia social emprendido por el pueblo brasileño bajo tu liderazgo”.
También aseguró: “Puede Brasil contar con Cuba en la construcción de la unidad e integración de nuestra Patria Grande, latinoamericana y caribeña”.
Estimado hermano @LulaOficial, te felicito en nombre del gobierno y pueblo cubanos por esta victoria histórica que garantiza la continuidad del camino de paz, soberanía y justicia social emprendido por el pueblo brasileño bajo tu liderazgo.
1/2 https://t.co/5U9azS8Mvc
— Miguel Díaz-Canel Bermúdez (@DiazCanelB) October 26, 2026
El expresidente boliviano Evo Morales se sumó a las felicitaciones con un mensaje dirigido a su aliado político: “Hermano del alma y compañero de lucha, felicidades por esta hermosa y heroica victoria”.
Morales sostuvo que el resultado “renueva la esperanza de los pueblos que luchan por la justicia social, la dignidad y la soberanía” y envió desde Bolivia “un abrazo revolucionario y fraterno”. Cerró su mensaje con una reivindicación de la unidad regional: “¡Viva el pueblo brasileño! ¡Viva la Patria Grande!”.
Otros presidentes de la región asociados incluso a la derecha y la ultraderecha también expresaron su apoyo a Lula tras la victoria, entre ellos Abelardo de la Espriella (Colombia), José Antonio Kast (Chile), Keiko Fujimori (Perú), Álvaro Noboa (Ecuador), Rodrigo Paz (Bolivia) y Santiago Peña (Paraguay).
En sus redes sociales, De la Espriella escribió: “Ni Lula decide por los colombianos ni yo decido por los brasileños. ¡DECIDE LA GENTE! Y cuando el pueblo se pronuncia en las urnas, su voluntad se respeta porque es sagrada. ¡En eso consiste la democracia!”.
En la campaña presidencial colombiana, el presidente Lula apoyó abiertamente a Iván Cepeda y gané yo. En la campaña brasileña, apoyé a Bolsonaro y ganó Lula.
Ni Lula decide por los colombianos ni yo decido por los brasileños. ¡DECIDE LA GENTE! Y cuando el pueblo se pronuncia en las urnas, su voluntad se respeta porque es sagrada. ¡En eso consiste la democracia!
El presidente Lula y yo tenemos grandes y profundas diferencias políticas e ideológicas, pero coincidimos en algo fundamental: Brasil y Colombia se necesitan mutuamente.
Ninguna consideración puede estar por encima de los intereses de nuestras naciones. Colombia y Brasil son países hermanos, con enormes desafíos y oportunidades compartidas.
Tenemos mucho por hacer y trabajar en beneficio de nuestros pueblos. El respeto mutuo, la soberanía y la cooperación deben marcar nuestras relaciones, así como la lucha contra el narcoterrorismo y la minería ilegal, la protección de la Amazonía y el bienestar de nuestros ciudadanos.
¡Firme por la Patria!
¡Que viva Cristo Rey!
(A.D.L.E) 🇨🇴 🐅
— Abelardo De La Espriella (@ABDELAESPRIELLA) October 26, 2026
Boric: “Gracias, viejo lindo, por nunca dejar de luchar”
El presidente chileno, Gabriel Boric, recurrió a un tono más personal para expresar su alegría por el resultado.
“¡Qué alegría más grande nos acaba de dar el pueblo brasileño! Gracias, viejo lindo, por nunca dejar de luchar, por sostener la esperanza de un mundo. Gracias, presidente Lula, por tu compromiso con la humanidad. ¡Te queremos!”.
También llegaron mensajes desde España y Estados Unidos. El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, celebró el triunfo y lo vinculó con las perspectivas de la izquierda internacional: “¡Gran victoria de Lula! Lo que ha pasado en Brasil, pasará en España. La remontada del progresismo global acaba de comenzar”.
Por su parte, el senador estadounidense Bernie Sanders felicitó al presidente brasileño y destacó su trayectoria de defensa de los trabajadores y de los valores democráticos.

Un resultado con repercusiones internacionales
La victoria supone un revés para Flávio Bolsonaro y para el proyecto político de su familia, heredera del movimiento ultraderechista encabezado por Jair Bolsonaro. También tiene implicaciones más allá de Brasil, por el peso demográfico, económico y diplomático del país en América Latina.
Lula, antiguo dirigente sindical que llegó a la presidencia por primera vez en 2003 y cuyo Gobierno impulsó políticas que contribuyeron a sacar a millones de brasileños de la pobreza, continuará al frente de la mayor economía latinoamericana durante otros cuatro años.
Su triunfo representa, además, un contrapeso regional a la agenda del presidente estadounidense Donald Trump y a sus esfuerzos por ampliar la influencia de Washington en América Latina, señaló El País.
El mandatario estadounidense expresó su inconformidad con el resultado electoral: “Acaban de aplicar en Brasil el manual de Joe Biden. Bolsonaro llevaba una gran ventaja en la primera vuelta y era el claro favorito para ganar la segunda. Pero los comunistas no sueltan el poder una vez que lo consiguen”, afirmó el republicano.
Junto a México, gobernado por Sheinbaum, Brasil seguirá siendo uno de los principales referentes de los gobiernos progresistas de la región y de la defensa del multilateralismo.

Para sus seguidores, el resultado electoral va más allá de la continuidad de un proyecto político: es también una reivindicación de las políticas sociales, los derechos laborales y la democracia frente al avance de la derecha.
Las celebraciones en las calles brasileñas y los mensajes llegados desde distintos países han convertido la victoria de Lula en un acontecimiento que desborda las fronteras del gigante sudamericano.
La victoria impulsada por la movilización popular y las redes sociales
Tras la derrota de Lula en la primera vuelta electoral el pasado 4 de octubre, estudiantes de todo Brasil se lanzaron a las calles en un levantamiento popular que se mantuvo a lo largo del período de espera entre una vuelta y la otra. La Universidad Federal Fluminense (UFF) en Niterói, Río de Janeiro, dio el primer paso con una multitudinaria movilización que reunió en las calles a miles de estudiantes el 5 de octubre.
La movilización de los jóvenes universitarios comenzó de manera espontánea en el campus de Gragoatá. Desde allí marcharon por los barrios de Ingá e Icaraí manifestando su respaldo a la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva y expresando su rechazo al avance del bolsonarismo de cara a la segunda vuelta electoral.
Varias ciudades brasileñas como Belo Horizonte, São Paulo y Porto Alegre se sumaron a los actos masivos en apoyo al petista. En el exterior, ciudades como Barcelona inundaron las calles con una marea roja de manifestantes en apoyo a la democracia y a Lula.

Además de las calles, uno de los principales frentes de lucha popular de los brasileños fueron las redes sociales. Un canal en WhatsApp que reunió a más de 10 millones de brasileños, creado por el diputado federal de Minas Gerais André Janones, fue el epicentro de las movilizaciones digitales.
A lo largo de tres semanas, Janones coordinó a los usuarios y dio instrucciones sobre cómo el campo de la izquierda podía burlar el algoritmo de Meta —empresa que interfirió declaradamente en la visibilidad de algunos políticos en sus plataformas durante las elecciones— para visibilizar hechos, conversar con los electores indecisos y combatir la desinformación promovida por la campaña de Flavio Bolsonaro.
“Lo sabía desde el 04-10. Si ustedes hubiesen creído en mí desde el principio, habrían sufrido menos”, bromeó Janones en su perfil en la red social X.
El canal “Ejército de Lula” fue reconocido públicamente por el propio presidente Lula en su discurso de victoria, en el cual llamó al diputado “nuestro general” y destacó su papel en mantener la moral de la campaña elevada.













