La artista cubana Olga Navarro Thauller, conocida como la “Vedette del Verso”, falleció en La Habana a los 97 años.
La noticia del deceso de la conocida creadora fue confirmada por la Empresa Provincial Comercializadora Adolfo Guzmán y divulgada por la prensa oficial.
Nacida en la capital de la isla el 3 de diciembre de 1928, Navarro desarrolló una trayectoria que abarcó la poesía, la actuación, la narración, la declamación y la composición musical.
Fue fundadora de la Televisión Cubana y de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), instituciones en las que dejó una huella reconocida por varias generaciones de artistas y espectadores, según resaltan las notas sobre su fallecimiento.
Su sobrenombre artístico surgió durante sus presentaciones en México, donde su particular manera de combinar poesía, música e interpretación escénica llamó la atención de la prensa. La denominación de “Vedette del Verso” acompañaría desde entonces una carrera en la que la palabra declamada ocupó un lugar central.
💔✍️ǀ Falleció la destacada artista Olga Navarro Thauller💐, figura imprescindible de la cultura nacional y gloria de la televisión, la poesía y la música en Cuba.
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De la poesía a la música popular
Navarro comenzó su vida profesional como modelo y se formó posteriormente en arte dramático. En los primeros años de la televisión cubana, combinó sus actuaciones con presentaciones en cabarets, donde empezó a declamar poemas acompañada por músicos. Esa experiencia contribuyó a definir un estilo que integraba la interpretación teatral con la musicalidad de los versos.
Su obra poética incluyó títulos como La flor erguida, Motivos de Cuba y Ser mujer y poeta, mientras que su producción musical llegó a intérpretes de distintas generaciones de la canción cubana.
Entre los temas vinculados a sus letras figuran “Estoy aquí de pie”, “Con mi soledad” y “Te dije quédate”, interpretados por reconocidas voces de la música nacional, como Elena Burke, Vicentico Valdés, Omara Portuondo y Rosita Fornés.
También dedicó parte de su creación al público infantil, con canciones como “Tita y Tota” y “La canción del espantapájaros”.
Una entrevista publicada en 2017 por el sitio cubano Isla al Sur recoge su interés por escribir sobre el amor, La Habana y la identidad cubana, así como su voluntad de mantener una poesía accesible para el público, sin renunciar a la musicalidad.
Una pionera de los espectáculos nocturnos
Otro aspecto singular de la carrera de Navarro fue su trabajo como directora de espectáculos nocturnos. Según la nota difundida por el Instituto Cubano de la Música, reproducida por la Agencia Cubana de Noticias (ACN), Navarro fue la primera mujer en dirigir espectáculos de ese tipo en Cuba, específicamente en el cabaret Las Vegas.
En ese espacio mantuvo también encuentros con el público, en los que compartía poemas y canciones. Su trayectoria fue reconocida en 2008 por la UNEAC, que le concedió el diploma Nicolás Guillén con motivo de medio siglo de labor artística.
En aquella ocasión, el escritor Miguel Barnet, entonces presidente de la organización, la definió como un símbolo de la cultura y de la poesía popular cubana, según una crónica publicada por Panamá América.
Con la muerte de Olga Navarro desaparece una figura que hizo de la poesía una forma de espectáculo y llevó sus versos a escenarios, espacios televisivos y canciones que permanecen en el repertorio cubano.












