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El auge de las importaciones desde EE. UU. ha ocupado titulares y análisis sobre la economía cubana en los últimos meses. Sin embargo, poco o nada se habla de lo que está ocurriendo en la dirección contraria: ¿qué está vendiendo Cuba a EE. UU.?
En estos días le comenté el tema a una persona que aprecio mucho y que no es de Cuba. Le quise preguntar qué bienes creía que la isla le estaba vendiendo a su vecino del norte, y trató de adivinar con las mercancías clásicas: “¿Tabaco, ron…?”.
Pues no. Tampoco azúcar, níquel y mucho menos productos biofarmacéuticos. El bloqueo prohíbe todo eso. La respuesta es mucho más curiosa y sorprendente: obras de arte.
Una desproporción inmensa
Primero, repasemos los números grandes del comercio bilateral. Entre enero y agosto de 2026, EE. UU. vendió a Cuba la cifra récord de 876.5 millones de dólares (USD) en mercancías. El producto estrella son los combustibles (que representan el 26.4 % de las importaciones), seguidos de las carnes (19 %) y los vehículos (12 %).
Mientras, en el mismo periodo, Cuba exportó a EE. UU. 574 300 USD. En otras palabras, las ventas cubanas equivalen al 0.07 % del comercio bilateral de bienes.
Esa desproporción hace que comparar las balanzas comerciales pierda sentido. Los envíos cubanos al país norteamericano apenas pueden calificarse como la aguja en un pajar. Incluso para Cuba no es una cifra relevante: exportar medio millón de dólares a un país no mejora ni empeora las perspectivas de la economía cubana.
Sin embargo, esa insignificancia analizada en contexto es lo que la hace especial. Es una expresión condensada de las contradicciones de la relación bilateral, en todos los órdenes.
Arte, y casi nada más
Las exportaciones de Cuba a EE. UU. pueden dividirse en cuatro periodos:
Tabla 1. Etapas de las exportaciones de Cuba a EE. UU. (1992-2026).
| Periodo | Características |
| 1992-1998 | Comienzan esta serie del US Census Bureau sobre el comercio bilateral entre Cuba y EE. UU. Aunque Cuba importó como promedio 4.6 millones de USD desde EE. UU., no vendió ni un solo dólar al mercado del país vecino. |
| 1999-2012 | Se registra la primera venta cubana y en promedio Cuba vende 182 mil USD cada año de la etapa. |
| 2013-2017 | Se registran cero exportaciones cubanas, coincidiendo con la etapa de deshielo en las relaciones diplomáticas entre ambos países, lo que sugiere que el intento de acercamiento político de entonces tuvo poco o ningún impacto en este indicador. |
| 2018-2026 | Las exportaciones anuales promedio superan los 4.1 millones USD, aunque siguen siendo montos modestos y con un comportamiento irregular, con crecimientos y decrecimientos de un año a otro. |
Fuente: Elaborado por el autor a partir del US Census Bureau (2026).
El periodo a partir de 2018 es significativo porque la cifra eleva la escala, como muestra el gráfico más abajo. Hay dos récords notables, pero con lecturas que destapan la espectacularidad de los números: en 2020 se exportaron 14.9 millones USD, pero 10 millones de ellos fueron obras de arte devueltas a EE. UU. O sea, realmente no son “ventas” cubanas. Mientras que en 2025, que registró exportaciones de 17.5 millones, parece ser un récord casual, en tanto la revisión mensual descubre que abril y octubre concentraron el 97 % de todas las ventas, lo que sugiere un puñado de operaciones puntuales.
Gráfico. Exportaciones totales de Cuba a EE. UU., en miles de USD (1999-2026).
Fuente: Elaborado por el autor a partir del US Census Bureau (2026).
*Exportaciones de enero a agosto de 2026.
Por tipo de bienes, se confirma el predominio absoluto de las obras de arte. Entre 2018 y agosto de 2026, estas fueron el 99,7 % de los bienes de origen cubano que entraron en Estados, y solo las pinturas, dibujos y pasteles sumaron el 90 %. El resto fueron esculturas, grabados, collages y, en 2022 y 2023, algunas antigüedades y monedas de colección.
Todo lo que no es arte suma 125 mil dólares en nueve años, una cuenta minúscula que incluye carbón vegetal, muebles de madera y lámparas en 2019, y juntas y cajas de plástico y mangueras de goma en 2024 y 2025. Antes de 2013, el patrón era el mismo con cifras más pequeñas: cuadros, esculturas, libros, discos compactos de música y sellos de correo.
¿Qué está pasando en 2026?
Este año parece anticipar un desplome. De enero a agosto de 2026 entraron 574 300 dólares a EE. UU., un 87 % menos que en el mismo periodo de 2025 y el peor enero-agosto de la etapa iniciada en 2018. El año pudiera corregirse con una gran operación en los últimos cuatro meses del año, como ocurrió en 2025. Sin embargo, el contraste con el auge de las ventas estadounidenses a la isla es elocuente.
Particularmente, la tabla siguiente desagrega el monto de esos 574 300 USD que Cuba vendió a EE. UU. en lo que va de 2026:
Tabla 2. Exportaciones de Cuba a EE. UU. por tipo de producto (enero-agosto de 2026).
| No. | Partida | Valor en USD | % |
| 1 | Obras de arte, piezas de colección y antigüedades | 459.543 | 80,0 |
| 1.1 | Pinturas, dibujos y collages hechos a mano | 230.000 | 40,0 |
| 1.2 | Esculturas y estatuaria originales | 229.543 | 40,0 |
| 2 | Bienes de EE. UU. devueltos | 58.450 | 10,2 |
| 3 | Maquinaria y partes (ventiladores) | 52.319 | 9,1 |
| 4 | Plásticos y sus manufacturas | 3.988 | 0,7 |
| 4.1 | Envases y cierres de plástico (cajas y cajones) | 2.688 | 0,5 |
| 4.2 | Otras manufacturas de plástico (artículos ornamentales) | 1.300 | 0,2 |
| Total | 574.300 | 100,0 | |
Fuente: Elaborado por el autor a partir del US Census Bureau (2026).
El panorama de las ventas cubanas a EE. UU. descubre conclusiones interesantes. En primer lugar, aunque ha crecido desde 2018, el volumen de exportaciones cubanas al mercado estadounidense es muy reducido tanto en valor como en cantidad. En segundo lugar, están altamente concentradas en obras de arte, fundamentalmente pinturas y esculturas. En tercero, la serie casi no responde a los ciclos políticos, en tanto los años de mayor acercamiento diplomático (2013-2017) no registraron ventas, y los de máxima presión no las eliminaron, aunque sí parecen haberla golpeado.
¿Y el bloqueo?
¿Qué pasa con las obras de arte y el bloqueo? En 1988, el Congreso estadounidense aprobó la Enmienda Berman, ampliada en 1994 con la Free Trade in Ideas Act, que dejó los llamados “materiales informativos” (publicaciones, grabaciones, fotografías, obras de arte) fuera de las sanciones que el gobierno estadounidense puede aplicar contra otros países. Esa abertura legal parece haber permitido casi todo lo que entra a EE. UU. desde Cuba.
El tabaco, ron, níquel, azúcar, mariscos o productos biotecnológicos no aparecen porque la Ley de Comercio con el Enemigo, así como el entramado de sanciones económicas que ha durado más de seis décadas, penaliza esos y los otros bienes que la isla sí vende al resto del mundo. Cuba exporta las excepciones que la ley norteamericana autoriza.
Mientras tanto, el grueso del sector privado cubano tampoco está vendiendo bienes al mercado estadounidense. No por falta de permisos: desde 2015 está vigente una autorización de la OFAC para compras de determinados bienes a emprendedores cubanos “independientes”. Ello incluye una variedad de productos como ropa, confecciones, mobiliario, cerámica, etc.
Pero en más de una década, y con la expansión de las mipymes desde 2021, su rastro en las estadísticas es casi nulo. Ni siquiera está claro que las partidas menores registradas, como mangueras, juntas o ventiladores, hayan entrado por esa vía.
Las razones se encuentran en ambos lados del estrecho de la Florida. En Cuba, el sector privado es pequeño, apenas exporta y hasta hace muy poco tenía que vender en el exterior a través de una empresa estatal. En EE. UU., el riesgo legal y el exceso de cautela de bancos, navieras y aseguradoras limita o cierra cualquier operación de origen cubano. La reciente prohibición a los emprendedores cubanos de poseer cuentas bancarias en EE. UU. es un ejemplo.
Qué significan los datos
Mientras las ventas de EE. UU. a Cuba apuntan a superar los mil millones de dólares este año, las ventas cubanas a ese país rebasan el medio millón y además se han contraído un 87 % en lo que va de año. Esta asimetría se da en el mismo momento en que la Administración Trump ha impuesto el paquete de sanciones más extremo en seis décadas.
De los datos dejo tres ideas para el debate. La primera es que la estadística de exportaciones cubanas a EE. UU. está midiendo la ley y no la economía. La segunda es que el arte funciona como evidencia de que Cuba está en capacidad de venderle a EE. UU., y eso abre la pregunta de cómo sería el comercio bilateral sin el peso infinito de las sanciones económicas. La tercera es que la dependencia de la economía cubana al mercado estadounidense parece profundizarse, como hemos advertido desde mediados de año, y los dólares que financian las importaciones cubanas desde allá no salen de las ventas en EE. UU., sino de remesas, ventas a otros países o ahorro de los importadores.
Al final queda una postal casi poética, de no ser por sus implicaciones humanitarias: al país que estrangula la vida de millones de cubanos, Cuba lo que envía es arte.












