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El accidente ferroviario ocurrido en Urda, Toledo, ha dejado 69 fallecidos y alrededor de 200 heridos en España, según el balance ofrecido este jueves por el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page.
La investigación deberá esclarecer cómo un tren AVE de Renfe terminó impactando contra un convoy de Iryo que permanecía detenido, después de una avería en el sistema de señalización y control ferroviario, señaló El País.
De los heridos, 50 continúan ingresados en hospitales de Castilla-La Mancha, mientras que los servicios sanitarios de Madrid habían atendido a casi un centenar de personas, informó el periódico.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, se desplazó hasta el lugar del siniestro para participar en la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi). Aseguró que se “reforzará la seguridad” para evitar que vuelva a ocurrir una tragedia de estas características.
Todas las instituciones estamos trabajando día y noche no solo para dar una respuesta a las víctimas y a sus familiares, sino para esclarecer hasta el último detalle de esta tragedia y reforzar la seguridad para que no vuelva a suceder.
Desde el primer momento se ha puesto en marcha el Plan General Estatal de Emergencia de Protección Civil, movilizando a la UME, la Guardia Civil, la Policía Nacional y todo el sistema de Protección Civil.
Quiero agradecer a todos los servicios de emergencia y de asistencia psicológica su labor en estas horas tan duras.
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) October 29, 2026
El Ejecutivo decretó tres días de luto oficial, desde este jueves hasta el sábado 31 de octubre, y suspendió los actos de precampaña electoral.
“Toda España está de luto”, afirmó Sánchez, quien también advirtió: “Si ha habido negligencias o fallos, se sabrá. Y se actuará con contundencia. Reconstruiremos la confianza en nuestro sistema de alta velocidad”.
La tragedia se produce nueve meses después del accidente de Adamuz, en Córdoba, que causó 46 muertes en esa misma línea ferroviaria, y vuelve a situar bajo escrutinio la seguridad de la red española de alta velocidad.
¿Cómo ocurrió el accidente?
Según la reconstrucción difundida por El País a partir de las explicaciones del ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, el incidente comenzó alrededor de las 8:30 de la mañana, cuando una avería de comunicación entre tres ordenadores provocó la caída del sistema de control LZB en la estación de Urda.
Como consecuencia, un tramo de 63 kilómetros quedó temporalmente sin ese mecanismo de seguridad.
La interrupción activó la detención automática de los seis trenes que circulaban entonces por ese sector, explicó Puente. Entre ellos se encontraba un tren de Iryo que cubría el trayecto Madrid-Sevilla.
De acuerdo con los audios conocidos, la maquinista de ese convoy avisó al centro de control de Adif en Atocha de que no podía revisar el sistema LZB y de que permanecía detenida ante la señal de entrada.
Al menos 64 muertos y más de 50 heridos graves en otro trágico accidente de trenes en España
El ministro reconoció que la avería tuvo un origen informático. “La avería del LZB es una avería informática, puede suceder, no es que suceda todos los días, pero sucede”, declaró el mismo día de la tragedia.
El LZB es un sistema de señalización y control instalado en 1992 en la línea Madrid-Andalucía, la primera de alta velocidad inaugurada en España.
De origen alemán, permite una comunicación continua y bidireccional entre la vía y el maquinista, y contribuye a detectar obstáculos y detener los trenes cuando resulta necesario.
Orden de reanudar la marcha
El centro de control se comunicó posteriormente con los convoyes que permanecían detenidos y, aproximadamente a las 8:36, autorizó al AVE de Renfe a reanudar la marcha a velocidad normal, señaló CNN.
Puente señaló que esa decisión se tomó pese a que, según la reglamentación, el tren no podía retomar el recorrido porque la vía estaba ocupada. “A pesar de eso, se ordena o se autoriza al tren AVE siniestrado que reanude la marcha a las 8:36, aproximadamente”, explicó.
El ministro detalló que el AVE recorrió unos 25 kilómetros durante los siguientes 15 o 17 minutos, mientras el tren de Iryo continuaba detenido.
Durante ese trayecto, el convoy de Renfe pudo alcanzar una velocidad de hasta 200 kilómetros por hora, aunque la velocidad exacta en el momento del impacto todavía se desconoce.
“Entre las 8:36 y las 8:53, que es el momento aproximado del impacto, el tren recorre un lapso de 25 kilómetros, con el tren Iryo detenido, alcanzando una velocidad que ahora mismo desconocemos, pero que en ese tramo puede llegar a ser hasta de 200 kilómetros por hora”, detalló Puente.
De acuerdo con el ministro, el AVE tarda 15 minutos o 17 minutos aproximadamente y “acaba impactando con el tren Iryo que estaba detenido en ese momento en la estación, con el resultado que ustedes conocen de gravísimos daños, personas fallecidas y heridos”, detalló Puente.
Las circunstancias de la autorización para reanudar la marcha y el funcionamiento de los sistemas de seguridad serán aspectos centrales para esclarecer lo ocurrido, destacó EFE.

Interrupción ferroviaria
El accidente ha provocado la suspensión de la conexión ferroviaria entre Madrid y Andalucía, mientras que la demanda de vuelos ha aumentado y los precios de los billetes de avión registran fuertes subidas.
Por su parte, Sánchez afirmó en un mensaje publicado en X que España atraviesa un periodo de duelo y que las autoridades trabajan para esclarecer las causas del accidente.
La investigación deberá determinar por qué se autorizó la circulación del AVE cuando el otro tren permanecía detenido y si existieron fallos técnicos, operativos o incumplimientos de los protocolos establecidos.












