|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
La Casa Blanca descartó que Cuba sea “la siguiente” en ser atacada por EE.UU, a contrapelo de recientes declaraciones del presidente Donald Trump y en medio de un clima de alta tensión entre ambos países.
Durante una rueda de prensa en Washington, la portavoz presidencial Karoline Leavitt matizó las palabras del mandatario y aseguró que no deben interpretarse como una amenaza directa de intervención militar en la isla.
Según explicó, el mensaje de Trump apunta más bien a que el Gobierno cubano “está destinado a caer” sin necesidad de una acción externa, reseñó al respecto el diario El Nuevo Día.
Leavitt afirmó que Cuba atraviesa una situación “muy frágil” en los planos económico y financiero, y sostuvo que la población “está harta de su gobierno”, lo que, en opinión de la Casa Blanca, debe conducir a una inevitable caída del Gobierno.
Las declaraciones de Leavitt se producen después de que Trump dijera en marzo, durante un evento en Florida, que “Cuba es la siguiente”, en referencia a su política exterior tras la captura del mandatario venezolano Nicolás Maduro y el ataque a Irán.
Trump y Marco Rubio vuelven a apuntar hacia Cuba: “Es la siguiente”
Postura de La Habana
Desde La Habana, el presidente Miguel Díaz-Canel ha rechazado cualquier escenario de agresión y ha dicho que no existe justificación para una acción militar contra la isla.
“Cuba no es un país de guerra. Es un país de paz que promueve la solidaridad y la cooperación”, afirmó recientemente en entrevista con el medio estadounidense Newsweek.
El mandatario dijo que su Gobierno persigue una solución diplomática “que nos aleje de una confrontación”, y que los cubanos no abogan por la vía militar, pero que no la temen.
Díaz-Canel advirtió que el país cuenta con una doctrina defensiva basada en la participación de toda la población y que si hubiera un ataque estadounidense “responderemos a la agresión, lucharemos y nos defenderemos”.
También insistió en que Cuba no representa una amenaza para EE.UU y reiteró su disposición a dialogar, siempre que sea sobre una base de respeto y no injerencia en los asuntos internos, una postura que ha sido reiterada por otras autoridades de la isla.
Díaz-Canel: “No hay excusa” para que EEUU recurra a la agresión militar contra Cuba
Trump y Cuba: tensiones y contactos en paralelo
El cruce de declaraciones ocurre en un contexto de creciente presión de Washington, que ha endurecido sus medidas contra la isla, especialmente en el ámbito energético, agravando la crisis interna marcada por apagones prolongados y escasez de combustible.
A pesar de ello, ambos gobiernos han reconocido contactos recientes.
Tanto Trump como Díaz-Canel han hecho referencia a conversaciones en curso, aunque con enfoques y tonos diferentes. Mientras, la vicecanciller cubana Josefina Vidal señaló esta semana que los intercambios se encuentran en una fase “muy preliminar” y sin negociaciones formales.
Así, mientras el tono político se endurece públicamente, los canales de comunicación entre La Habana y Washington siguen abiertos, aunque sin avances concretos visibles.











