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El Gobierno de EE.UU anunció el envío de una nueva ayuda humanitaria a Cuba valorada en seis millones de dólares, mientras mantiene el cerco petrolero hacia la isla, una política que, según expertos y organismos internacionales, puede derivar en una crisis humanitaria.
Según reseña la agencia EFE, la Administración del presidente Donald Trump informó este jueves sobre la ayuda adicional, que se suma a los tres millones de dólares enviados en enero para atender a familias afectadas por el huracán Melissa.
La nueva asistencia incluye decenas de miles de unidades de productos básicos, como kits de higiene y alimentos no perecederos (pasta, arroz, atún enlatado y frijoles), que serán enviados desde Miami y distribuidos a través de parroquias locales, principalmente en el oriente del país.
El subsecretario de Estado interino para Asistencia Exterior, Asuntos Humanitarios y Libertad Religiosa, Jeremy Lewin, aseguró que las necesidades humanitarias en Cuba no están relacionadas con el bloqueo petrolero impuesto por Washington, un discurso con el que el Washington intenta minimizar los efectos de las sanciones contra los cubanos.
Según el funcionario, la crisis responde a la gestión interna del Gobierno cubano y no a las restricciones estadounidenses sobre el suministro energético.
“Gran parte de la necesidad humanitaria a la que respondemos es que la gente no tiene acceso a alimentos”, afirmó Lewin, quien añadió que el Gobierno cubano “tiene miles de millones de dólares” pero no los utiliza para garantizar el abastecimiento de comida a la población.
También señaló que los productos se entregarán preenvasados para dificultar “la interferencia del régimen”.
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Respuesta de Cuba
Desde La Habana, la respuesta fue inmediata. El viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, calificó de “hipócrita” el anuncio de Washington, en un contexto marcado por las presiones de Estados Unidos sobre los envíos de petróleo hacia la isla.
“Bastante hipócrita aplicar medidas coercitivas draconianas que niegan condiciones económicas básicas a millones y luego anunciar sopa y latas de comida para unos pocos”, escribió Fernández de Cossío en la red social X.
El Gobierno de Estados Unidos cerró el flujo de petróleo venezolano hacia Cuba el pasado 3 de enero, tras la captura del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y el 29 de enero anunció una orden presidencial para aplicar aranceles a quienes suministren combustible a la isla.
Quite hypocritical to apply draconian coercive measures denying basic economic conditions to millions & then announce soup & cans for a few.
US announces $6M in aid for Cuba as island’s leader accuses it of imposing an ‘energy blockade’https://t.co/yQy3BrNLSE— Carlos F. de Cossio (@CarlosFdeCossio) February 5, 2026
Lewin rechazó que las restricciones al petróleo estén amplificando la crisis humanitaria y argumentó que la isla continúa afectada por el huracán Melissa, además de acusar al Estado cubano de acumular el combustible disponible, señaló CNN.
“La idea de que algún cambio en las últimas semanas sobre el petróleo sea responsable de lo que está ocurriendo en Cuba simplemente no es cierta”, dijo, citado por la televisora estadounidense.
El subsecretario de Estado interino añadió que la nueva asistencia sería utilizable “incluso durante la escasez de combustible”, al tiempo que cuestionó que el presidente cubano Miguel Díaz-Canel esté centrado en hacer “declaraciones escandalosas” en contra de EE.UU. “en vez de proporcionar comida a sus ciudadanos”.
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El cerco petrolero de EEUU
Este jueves Díaz-Canel confirmó que Cuba no ha recibido combustible desde el exterior desde diciembre debido a las presiones estadounidenses y alertó que el bloqueo petrolero tendrá consecuencias graves para el país.
La operación militar estadounidense en Caracas, que culminó con la captura de Maduro, significó para La Habana no solo la pérdida de un aliado clave, sino también el fin de un suministro energético vital.
Expertos citados por EFE estiman que Cuba necesita alrededor de 110 mil barriles diarios de petróleo para cubrir su demanda energética, de los cuales Venezuela aportó en 2025 unos 30 mil barriles diarios.
Mientras Washington insiste en desvincular la ayuda humanitaria de su política de presión económica, el Gobierno cubano sostiene que el cerco petrolero agrava la crisis interna y cuestiona la coherencia de ofrecer asistencia limitada mientras se restringen las condiciones básicas para el funcionamiento del país y su gente.
Varios países han condenado la medida de EEUU, alegando igualmente que puede conllevar a una crisis humanitaria, entre ellos aliados de La Habana, como Rusia, China, México y la propia Venezuela.










