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Un grupo de 52 legisladores demócratas del Congreso estadounidense envió una carta al presidente Donald Trump en la que advierten sobre el deterioro de la situación humanitaria en Cuba, atribuido en parte al bloqueo petrolero impuesto por su administración.
La misiva, encabezada por el representante Gregory Meeks y el senador Tim Kaine, cuestiona el endurecimiento de las medidas y sostiene que estas han contribuido a una “crisis humanitaria” en la isla.
“Insistir en estrategias fallidas restringiendo el acceso a la energía y a la atención médica es contrario a los valores estadounidenses y está exacerbando innecesariamente una crisis humanitaria”, escribieron los firmantes, según el medio The Hill.
“Al orquestar un colapso energético acelerado, su administración ha trasladado la responsabilidad del sufrimiento de Cuba del gobierno cubano directamente a Estados Unidos”, agregan los legisladores.
Demócratas buscan evitar un posible ataque de EEUU contra Cuba sin aval del Congreso
Asimismo, señalan que la política de presión, que incluye un bloqueo efectivo al suministro de petróleo desde enero, ha tenido un impacto directo sobre la población, sin lograr cambios políticos en el Gobierno cubano.
En ese sentido, abogan por revisar las sanciones y priorizar canales diplomáticos en áreas de interés común como migración y lucha contra el narcotráfico.
La carta coincide con señales recientes de flexibilización parcial por parte de la Casa Blanca, que anunció que evaluará los envíos energéticos hacia Cuba “caso por caso”, tras autorizar la llegada de un petrolero ruso a la isla.
No obstante, la estrategia general de presión se mantiene, incluyendo restricciones al comercio y la designación de Cuba como país patrocinador del terrorismo.
El contexto interno cubano se ha visto agravado por la escasez de combustible, que ha provocado apagones generalizados, paralización de servicios y dificultades logísticas para la distribución de alimentos y ayuda humanitaria.
Naciones Unidas reportó recientemente la postergación de unas 50 mil cirugías por falta de recursos, mientras el transporte de suministros básicos se ve limitado por la carencia de combustible.
Además, el organismo internacional presentó un plan de acción valorado en 94 millones de dólares para asistir a 4,2 millones de personas en sectores clave como salud, alimentación, agua y saneamiento.
Los congresistas también advirtieron contra la posibilidad de una acción militar, al considerarla ilegal y contraproducente frente a la actual crisis.
Las tensiones entre Washington y La Habana se producen en un escenario marcado por contactos diplomáticos incipientes, liderados por el secretario de Estado Marco Rubio, aunque sin avances públicos concretos hasta el momento.
La postura de la Casa Blanca
La misiva de los demócratas llega apenas tres días después de que la Casa Blanca asegurara que permitió la llegada de un petrolero ruso a Cuba por “razones humanitarias” y que EEUU evaluará “caso por caso” la posible autorización de otros envíos de petróleo a la isla, sin que esto implique un cambio en su política de sanciones.
La portavoz del Gobierno estadounidense, Karoline Leavitt, afirmó en rueda de prensa que la autorización dada al buque Anatoly Kolodkin no entraña “ningún cambio firme” en las medidas restrictivas de Washington hacia la isla, reportó la agencia EFE.
“Se seguirá tomando caso por caso, ya sea por razones humanitarias o de otro tipo”, explicó la vocera, al tiempo que reiteró que el permiso concedido “no constituye un cambio de política”.
En ese sentido, subrayó que EEUU se reserva el derecho de interceptar cargamentos que contravengan sus sanciones, aunque también puede eximirlos en determinados casos.
Cuba llevaba alrededor de tres meses sin importaciones de petróleo, de acuerdo con sus autoridades, en un contexto de prolongados apagones y racionamiento severo del combustible, situación agravada tras la captura de Nicolás Maduro en Venezuela a inicios de año y la posterior orden ejecutiva firmada por Trump que declaró una emergencia nacional respecto a Cuba.
El pasado 30 de marzo, en entrevista con Al Jazeera, el secretario de Estado, Marco Rubio, dijo que la prosperidad económica de la isla exige libertad política, pues, a su juicio, “si voy a participar en la vida económica de un país y no me gustan las regulaciones o las reglas que ese gobierno está imponiendo y que me perjudican, tengo que tener la capacidad de quejarme de eso. Y en ese país, no puedes quejarte o te meten en la cárcel”, explicó.
Sobre esa línea, Rubio añadió que, si el Gobierno cubano emprende “reformas muy serias tanto de su gobierno como de su economía”, Estados Unidos está dispuesto a ayudar.
“Si Cuba realmente quiere salir del hoyo en que se ha metido, es decir, en que el régimen los ha metido, realmente necesita emprender reformas muy serias”, sentenció.











