Donald Trump volvió a hablar de Cuba este lunes. En una rueda de prensa que tuvo como centro la actual guerra en el Medio Oriente, el mandatario insistió en la posibilidad de que su Gobierno opte por una “toma de control amistosa” de la isla. O por una que no lo sea.
El mandatario estadounidense reiteró que el secretario de Estado, Marco Rubio, “está negociando” actualmente con representantes del Gobierno cubano en medio del asedio petrolero impuesto por Washington a Cuba, una afirmación que La Habana ha negado varias veces.
En ese contexto, repitió que podría darse “una toma de control amistosa” del país caribeño por parte de EE.UU, algo que ya mencionó a fines de febrero, cuando aseguró que Rubio estaba gestionando el asunto “al más alto nivel”.
No obstante, ahora dejó abierta la puerta a que una presunta intervención estadounidense no sea “amistosa” y afirmó que ello “no importaría”.
“Puede que sea una toma de control amistosa o puede que no lo sea. Y no importaría, porque están realmente acabados”, señaló el republicano en la rueda de prensa, celebrada en Miami.
“Están en ruinas, como dicen. No tienen energía, no tienen dinero. Están en serios problemas humanitarios, y en realidad no queremos ver eso”, subrayó, citado por la agencia EFE.
El presidente de EE.UU., Donald Trump, insiste en la posibilidad de optar por una “toma de control amistosa” de Cuba en un momento marcado por los estragos en la isla por el bloqueo de crudo impuesto por Washington.https://t.co/wJ9MMDaRmm
— EFE Noticias (@EFEnoticias) March 9, 2026
“Van a hacer un trato o nosotros lo arreglaremos”
Trump, quien ha venido dando declaraciones sobre la isla en las últimas semanas, volvió a referirse a la situación en el país como resultado de las presiones de su Gobierno.
El republicano reiteró el argumento de que la isla “vivía de Venezuela” y aseguró que ya no puede hacerlo, por lo que La Habana debe “hacer un trato”.
“Venezuela no les envía energía, ni combustible, ni petróleo, ni dinero, ni nada. No sobrevivían sin Venezuela, no podrían haberlo logrado y les hemos cortado todo. Así que sí, van a hacer un trato o nosotros lo arreglaremos con igual facilidad”, aseveró.
Tras la captura de Nicolás Maduro por tropas estadounidenses en enero, la Administración Trump cortó el suministro de crudo desde Caracas y amenazó con imponer aranceles a todo país que enviase petróleo a la isla.
Si bien debió dar marcha atrás a esta última medida por una decisión de la Corte Suprema, Washington ha mantenido en la práctica un cerco petrolero a Cuba y, en particular, a su Gobierno y las entidades estatales, lo que está golpeando más profundamente su ya precaria economía.
En las últimas semanas Trump ha dicho varias veces que el Gobierno cubano está a punto de colapsar y ha mencionado la posibilidad de llevar a cabo una “toma de control amistosa”.
Mientras, varios medios han informado sobre presuntas negociaciones con La Habana, cuyo énfasis principal estaría en una apertura económica en la isla.










