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El ministro de Salud Pública de Cuba, José Ángel Portal Miranda, aseguró que la lista de espera quirúrgica en el país asciende a 96 387 pacientes, de los cuales 11 193 son niños, una situación que vinculó directamente con el bloqueo petrolero de EEUU contra la isla.
En una columna publicada en el diario El Heraldo de México, el titular de Salud explicó que las dificultades para garantizar combustible y estabilidad energética han obligado al sistema sanitario cubano a posponer cirugías no urgentes para priorizar intervenciones oncológicas y otras que comprometen la vida de los pacientes.
Según Portal Miranda, las medidas estadounidenses, que incluyen sanciones, persecución de contratos para la compra de combustibles y presión sobre navieras que transportan petróleo hacia la isla, han generado una situación de “asfixia energética” que repercute directamente en el funcionamiento del Sistema Nacional de Salud.
El ministro señaló que detrás de las cifras existen pacientes y familias que esperan soluciones médicas, pero que la actual crisis energética limita la capacidad operativa de hospitales y servicios especializados.
“Embarazosos” embarazos: la dura realidad que impone el bloqueo petrolero a Cuba
Impacto en programas de salud
El funcionario detalló que otros programas sensibles también enfrentan dificultades. Entre ellos mencionó el seguimiento a unas 32 mil mujeres embarazadas que requieren ecografías diagnósticas.
Portal Miranda habló también de problemas en la logística de transporte refrigerado que han afectado la administración oportuna de vacunas a más de 30 mil niños, a pesar de que los biológicos se encuentran disponibles en los almacenes.
Asimismo, el sistema sanitario atiende actualmente a 16 mil pacientes en radioterapia y a 2888 personas que dependen de tratamientos de hemodiálisis, servicios que requieren un suministro eléctrico estable para su funcionamiento.
Reorganización del sistema sanitario
Portal Miranda afirmó que, pese a las limitaciones, el sistema de salud cubano no se encuentra en colapso, sino que ha implementado medidas de reorganización para sostener los servicios esenciales.
Entre las acciones mencionadas se encuentran el fortalecimiento de la atención primaria, el impulso del programa del médico y la enfermera de la familia y el uso de herramientas como la telemedicina para garantizar la continuidad de la atención médica.
El ministro subrayó además el papel del personal sanitario que, según indicó, mantiene los servicios pese a las dificultades que también enfrentan en su vida cotidiana debido a la crisis energética.
Llamado a la comunidad internacional
En su artículo, el titular de Salud también hizo un llamado a la comunidad internacional a respaldar a Cuba frente a las medidas que afectan el acceso a combustibles y recursos esenciales, al considerar que la salud pública no debería verse condicionada por disputas políticas.
“El impacto de la falta de energía se traduce directamente en riesgos para la población, especialmente para los sectores más vulnerables”, sostuvo.
La ya prolongada crisis energética en la isla se ha intensificado luego de que Trump firmara una orden presidencial a fines de enero que establece aranceles a quienes suministren combustible a Cuba, frenando los envíos de petróleo al país y paralizando gran parte de la actividad económica y social en la isla.












