El Tribunal Supremo Popular de Cuba aprobó el Dictamen 476, un cambio legislativo que busca enfrentar con mayor severidad el aumento significativo en el consumo y tráfico de los cannabinoides sintéticos, conocidos popularmente como “el químico” o el “papelito”.
Esta normativa establece nuevas reglas para juzgar los delitos relacionados con esta droga, que es más potente, tóxica y dañina que otras como la marihuana y la cocaína, indicó una nota publicada este sábado en el periódico Granma.
La presidenta de la Sala de los Delitos contra la Seguridad del Estado en el Tribunal Supremo, Ileana Julia Gómez Guerra, explicó que “se decidió que para calificar la modalidad agravada del tráfico, ya no se considerará solo la cantidad ocupada, sino el efecto nocivo, la potencia, la pureza, el nivel de adicción y los efectos que la droga provoca en la salud”.
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“El químico”: características y riesgos
Los cannabinoides sintéticos son compuestos fabricados en laboratorios que simulan las acciones psicoactivas de la marihuana, pero con menor cantidad y mayor potencia.
El químico se disuelve en precursores como etanol o acetona y luego se pulveriza sobre papel o productos similares, permitiendo obtener un elevado número de dosis con poca sustancia, generando altos ingresos para los traficantes ilegales.
De acuerdo con Gómez Guerra “en Cuba circulan alrededor de 45 tipos de cannabinoides sintéticos. Por su alto nivel de adicción y toxicidad, esta droga es más perjudicial que sustancias controladas por convenciones internacionales”.
Los efectos psicoactivos duran entre 20 y 25 minutos, lo que motiva un consumo frecuente y con alta probabilidad de adicción, mientras que sus daños a la salud incluyen alteraciones en el sistema nervioso, daño a órganos periféricos e incluso la muerte.
Cambios en el proceso judicial y sanciones
El Dictamen 476 modifica el criterio para la modalidad agravada del tráfico de drogas, pues antes se consideraba cantidad grande la de más de una libra (460 gramos), pero ahora para el químico se juzga independientemente de la cantidad, basándose en análisis periciales que acrediten su toxicidad y capacidad adictiva.
La presidenta del Tribunal Supremo señaló que las sanciones para tráfico agravado van de diez a 30 años de prisión, la privación perpetua de libertad e incluso la pena de muerte, mientras que para la tenencia ilícita se aplican prisión de uno a tres años o multas hasta 300 mil cuotas.
En el primer semestre de 2025, el 98 % de las personas juzgadas por delitos relacionados con drogas fueron sancionadas, con el 84 % enfrentando penas de prisión efectiva.
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Impacto social y desafíos en el combate al “químico”
El fenómeno del químico también preocupa por involucrar a jóvenes y menores de 18 años en la venta, tráfico y consumo, con un incremento señalado en varias provincias, incluida La Habana.
El coronel Juan Carlos Poey Guerra, jefe del Órgano Antidroga del Ministerio del Interior, reportó que en 2024 al menos 51 jóvenes y 72 menores estuvieron implicados en 83 hechos relacionados con esta droga.
La baja percepción de riesgo entre la juventud y la facilidad para su consumo consolidan este problema. Además, el narcotráfico utiliza métodos cada vez más sofisticados para introducirla al país, como el uso de gominolas o muñecos religiosos para burlar controles.
Más de mil personas fueron sancionadas en el país durante el 2024 por su vínculo con el tráfico de drogas, según trascendió en febrero de 2025 durante la reunión del Grupo de Trabajo para la prevención y enfrentamiento al delito, la corrupción, las ilegalidades y las indisciplinas sociales, que encabezó el primer ministro, Manuel Marrero Cruz.