El Gobierno de Cuba comenzó este viernes la liberación de más de 2 mil presos beneficiados por un indulto anunciado la víspera, en el marco de las celebraciones de Semana Santa. Las primeras excarcelaciones se produjeron en cárceles de La Habana, en un proceso que, según observadores, no incluye a los detenidos por motivos políticos.
De acuerdo con reportes de prensa de medios extranjeros acreditados en la isla, entre ellos AFP y EFE, se constató la salida de internos en la prisión 1580, en Guanabacoa, y en el penal de La Lima, a las afueras de la capital.
Los liberados se abrazaron con familiares que aguardaban en las inmediaciones, algunos entre lágrimas y expresiones de agradecimiento. “Gracias al papa”, gritaron varios, en referencia al papel del Vaticano como mediador histórico en procesos de excarcelación en la isla.
El indulto beneficia a 2010 personas y constituye uno de los mayores decretados por el Gobierno cubano desde 2011.
Según el comunicado oficial, la medida responde a un “gesto humanitario y soberano” basado en la buena conducta de los sancionados, el tiempo cumplido de sus condenas y motivos de salud.
Gobierno de Cuba indulta a más de 2 mil presos en nueva excarcelación por Semana Santa
Un patrón de indultos en fechas religiosas
La decisión se inscribe en una práctica habitual del sistema penal cubano: decretar indultos en fechas religiosas.
En 2015, más de 3 500 presos fueron liberados con motivo de la visita del papa Francisco. El pasado 12 de marzo, el Ejecutivo excarceló a 51 internos como muestra de “buena voluntad” hacia el Vaticano.
El comunicado oficial subrayó que la medida forma parte de la “trayectoria humanitaria de la Revolución” y destacó que entre los beneficiados hay jóvenes, mujeres, adultos mayores y extranjeros residentes en Cuba.
Exclusiones y críticas
El indulto excluye a quienes cometieron delitos considerados graves, como asesinato, agresión sexual, pederastia con violencia, narcotráfico, corrupción de menores y reincidencia. También quedaron fuera los sancionados por “delitos contra la autoridad”, categoría que incluye figuras como desacato, resistencia y atentado.
Organizaciones como el grupo 11J cuestionaron esta exclusión, señalando que bajo esas figuras se han criminalizado conductas no violentas vinculadas a las protestas del 11 de julio de 2021. Según la ONG Prisoners Defenders, en Cuba permanecen 775 personas encarceladas por motivos políticos.
La medida ocurre en un momento de tensiones y negociaciones con Estados Unidos. Washington reconoció el proceso de excarcelaciones, pero reclamó la liberación de “cientos de otros valientes patriotas cubanos que permanecen injustamente detenidos”.
En paralelo, el Gobierno estadounidense alivió esta semana el bloqueo petrolero impuesto en enero, permitiendo la entrada de un buque con crudo ruso con unos 730 mil barriles. Aunque La Habana no ha vinculado oficialmente ambos hechos, analistas señalan que las excarcelaciones se producen en un contexto de acercamiento diplomático.

Testimonios de liberados
Albis Gaínza, de 46 años, condenado a seis años por robo, salió tras cumplir la mitad de su sanción. “Hace falta que esto siga y suelten a más presos”, dijo visiblemente emocionado. Brian Pérez, de 20 años, calificó su liberación como “una oportunidad que solo se da una vez en la vida”.
Otros jóvenes expresaron que la medida “llena de felicidad” a sus familias y pidieron que se extienda a más internos. “Uno ha sufrido demasiado y las madres de uno también”, relató Pérez.
Carlos Lazo, organizador del movimiento Puentes de Amor, celebró la decisión como un gesto de misericordia. “El regreso de un hijo al seno familiar siempre es motivo de regocijo”, escribió en redes sociales. Lazo pidió además que se levanten las prohibiciones de entrada al país para médicos y profesionales cubanos sancionados con ocho años de impedimento migratorio.
Aunque el Gobierno cubano insiste en el carácter humanitario del indulto, las críticas apuntan a que la exclusión de presos políticos limita su alcance. “Resulta preocupante la mención de los llamados delitos contra la autoridad”, señaló 11J, recordando que bajo esas figuras se sancionaron manifestantes pacíficos.
Por su parte, en declaraciones a la AFP, el historiador Andrés Pertierra, de la Universidad de Wisconsin, opinó que el proceso “sigue un largo patrón en el que se afirma que no tiene nada que ver con las negociaciones, cuando claramente sí lo tiene”.
Desde 2011, más de 11 mil personas han sido beneficiadas por indultos en Cuba. El actual, con 2 010 liberados, es el quinto y uno de los más amplios. Sin embargo, la ausencia de presos políticos en la lista refuerza la percepción de que el Gobierno busca mostrar gestos humanitarios sin ceder en el terreno a los opositores.










