El Gobierno cubano proyecta independizar el bombeo de agua en La Habana del Sistema Eléctrico Nacional (SEN), en medio de una crisis de abasto agravada por los prolongados apagones.
El plan gubernamental se apoya en la instalación de 200 megawatts (MW) de generación solar fotovoltaica destinados exclusivamente a ese servicio, algo que las autoridades pretenden tener listo “en los primeros meses del próximo año”, de acuerdo con el diario Granma.
Según la información oficial, adelantada por el presidente Miguel Díaz-Canel en el programa radial Criterio Compartido, los parques fotovoltaicos estarán destinados al sistema de bombeo de La Habana y se complementarán con complejos solares y sistemas de almacenamiento de energía.
La estrategia tendrá, no obstante, una etapa previa. A partir de noviembre, las autoridades prevén utilizar generación distribuida y grupos electrógenos para respaldar inicialmente 29 fuentes de abasto e impulsores seleccionados.
Casi 70 sitios han sido visitados para evaluar las alternativas energéticas y determinar las necesidades específicas de cada instalación, refiere el reporte, según el cual las soluciones previstas deberán extenderse progresivamente a otras provincias.
El objetivo inmediato es reducir la dependencia del bombeo respecto al SEN, cuya inestabilidad se ha convertido en uno de los factores que más afectan el suministro de agua.
Agua y electricidad, dos problemas cada vez más vinculados
Las dificultades con el abasto de agua en Cuba no son nuevas en lo absoluto, pero se han agravado con la agudización de la crisis económica y energética en la isla.
La magnitud del problema fue confirmada en un reciente reporte de la televisión estatal. Según el mismo, más de 2,5 millones de habitantes tienen afectado total o parcialmente el servicio de agua en el país, una situación que se acentúa durante los prolongados cortes de electricidad.
En La Habana, la dependencia entre ambos servicios es especialmente relevante. Las interrupciones eléctricas detienen el funcionamiento de las estaciones de bombeo, con lo que afectan el suministro a zonas completas de la ciudad.
Según lo explicado por el Gobierno, estos sistemas necesitan entre 10 y 12 horas de estabilidad eléctrica para funcionar de manera sostenida, y los apagones actuales impiden garantizar ese tiempo de operación.
Apuesta por la energía solar
El propio Gobierno ha venido incorporando grupos electrógenos y otras soluciones de respaldo en instalaciones hidráulicas mientras intenta avanzar hacia una mayor utilización de fuentes renovables.
La apuesta por la energía solar forma parte de un programa más amplio de expansión de las fuentes renovables, una vía con la que las autoridades buscan paliar la crisis energética, agudizada a lo largo de 2026 por las sanciones y el bloqueo petrolero de EE.UU.
Según cifras ofrecidas por Díaz-Canel, Cuba contaba a mediados de septiembre con 1418 MW de capacidad instalada mediante fuentes renovables y más de un centenar de parques fotovoltaicos de diferentes capacidades. La previsión oficial es superar los 1500 MW al cierre de 2026.
Para el sistema hidráulico habanero, el reto será que la nueva capacidad solar no solo permita producir electricidad, sino garantizar la continuidad necesaria para mantener funcionando las estaciones de bombeo. Por ello, el proyecto contempla también sistemas de acumulación de energía, según lo anunciado por el Gobierno.













