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El Gobierno cubano pretende reducir el impacto que la crisis energética tiene sobre el suministro de agua en La Habana mediante una estrategia para garantizar períodos prolongados de electricidad para los principales sistemas de abasto, incluso mientras persistan los apagones.
El presidente Miguel Díaz-Canel afirmó este miércoles que el objetivo es “ir resolviendo el problema del agua y quitar una situación de complejidad a los problemas que estamos viviendo en la economía y en la sociedad”, reseña Cubadebate.
De acuerdo con el mandatario, el problema surge cuando los sistemas de bombeo de agua necesitan entre 10 y 12 horas de estabilidad eléctrica para funcionar de manera sostenida, y los apagones actuales impiden garantizar ese tiempo de operación, por lo que no basta con priorizar momentáneamente la electricidad para las estaciones de bombeo.
Generación distribuida y renovables para sostener el bombeo
La solución planteada combina la energía que pueda suministrar actualmente el Sistema Electroenergético Nacional con otras fuentes. En una primera etapa se recurrirá a generación distribuida y posteriormente a fuentes renovables, aunque el propio presidente reconoció que las inversiones necesarias requieren tiempo.
El programa no se limita a garantizar electricidad. Incluye también inversiones y mantenimiento de pozos, conductoras y estaciones de bombeo; recuperación de equipos, reducción de fugas, mejoras en los sistemas de control y presión, optimización de la distribución y cambios en la gestión de las redes de abasto.
Uno de los primeros sistemas priorizados es Cuenca Sur, que suministra agua a más de 336 mil habitantes de La Habana, incluidos residentes de Plaza de la Revolución, Diez de Octubre, Cerro, Centro Habana, Habana Vieja y parte de Boyeros.
Además, contempla recuperar equipos de bombeo, reparar conductoras y estaciones, rehabilitar infraestructura y asegurar fuentes de electricidad alternativas.
Primeros resultados previstos para finales de septiembre
De acuerdo con la estrategia presentada por el Gobierno, los primeros efectos deberían comenzar a apreciarse a finales de septiembre, cuando se prevé estabilizar dos o tres de los principales sistemas de abasto de la capital. El plan continuaría durante octubre con otras fuentes y buscaría llegar a finales de año con sistemas respaldados por energías renovables.
Díaz-Canel planteó además extender este enfoque al resto del país, para que las provincias y municipios adapten las soluciones a sus posibilidades, aunque algunas inversiones y problemas deberán ser atendidos directamente a escala nacional.
Díaz-Canel reconoce la crítica situación con el suministro de agua en La Habana
La pasada semana, Díaz-Canel también llamó “a resolver en el menor tiempo posible” el problema de abastecimiento de agua en La Habana, durante la visita a la fuente Paso Seco, donde se prioriza la recuperación, mantenimiento y rescate de recursos, especialmente motores para bombear agua.
“Este es de los temas más críticos de una ciudad donde viven casi dos millones de personas”, dijo entonces.
Las averías y los largos apagones han agravado la crítica situación que arrastra el servicio en los últimos meses, debido a que las operaciones de los equipos de bombeo dependen de la electricidad para su funcionamiento, a lo que se añade el deterioro de una infraestructura hidráulica que sufre averías por falta de inversiones y mantenimiento.
Días atrás, la empresa estatal Aguas de La Habana informó sobre una “compleja avería en la infraestructura hidráulica” que obligó a paralizar de emergencia la conductora que abastece al Sistema Central de abastecimiento del líquido, interrupción que afectó a seis municipios habaneros, cerca de la mitad de la capital.













