La falta de combustible en Cuba, agudizada por el cerco petrolero de EE.UU, “impide la realización de la zafra”, lo que ha llevado a los trabajadores azucareros a centrarse en “producciones alternativas”, informó este fin de semana el diario Granma.
Según Reidel López Santana, coordinador del grupo Azcuba en Ciego de Ávila, “ante la imposibilidad de realizar la molienda”, las unidades y empresas del sector en esa provincia “han redirigido sus esfuerzos hacia otras actividades productivas” para “mantener activa su fuerza laboral”.
De acuerdo con el directivo, los azucareros avileños se han “volcado fundamentalmente a la producción de carbón vegetal”, al tiempo que “se ha implementado la producción de alimentos mediante el empleo de la tracción animal, aprovechando los recursos existentes”.
Otras “producciones alternativas” contempladas son derivados de la caña como vinagre, melao y raspaduras, señala el reporte, que no brinda cifras de las producciones estimadas de estos y otros renglones ni tampoco ofrece detalles sobre su comercialización.
Además, López Santana comentó que en el caso de Ciego de Ávila para mantenerse laborando en medio de la actual crisis energética los azucareros también están brindando “servicios a la población” en sus talleres, reparando parques infantiles de su comunidad, y planean incursionar en el cultivo del tabaco, específicamente en el municipio Florencia.
Estas alternativas, apunta Granma, “responden a la necesidad de garantizar ocupación para más de 4 500 trabajadores del sector azucarero, en la parte estatal y en la no estatal, así como en la cooperativa y campesina”, ahora seriamente afectados por la falta de combustible.
La falta de combustible golpea la zafra azucarera y obliga a priorizar el corte manual de caña
¿Tiro de gracia a la zafra?
La industria azucarera de Cuba, otrora motor de la economía de la isla, arrastra ya varios años de significativo retroceso y la actual crisis energética amenaza con ser, si no el tiro de gracia, sí un golpe demoledor para un sector ya por sí precario.
La campaña previa, y tras varias zafras de continuo declive, solo se produjeron menos de 150 mil toneladas, la peor cifra en más de un siglo.
Este año estaba previsto que apenas funcionaran 16 centrales azucareros —uno por provincia—, con el objetivo de optimizar los recursos disponibles. Aún así, las autoridades pronosticaron un incremento hasta las 229 500 toneladas de azúcar crudo y 15 mil de azúcar refino, pero los planes se han torcido por la falta de combustible.
A fines de enero, aún antes del anuncio del bloqueo petrolero por parte de la Administración Trump, ya el severo déficit de ese vital recurso había obligado a priorizar el corte manual de caña por encima del mecanizado, con las implicaciones que ello suponía en la productividad.
En la provincia de Granma, por ejemplo, el corte manual representaría casi el 80 % del volumen de caña para la industria. En ese territorio, donde solo debía moler el central Enidio Díaz, de Campechuela, se anunciaron “importantes incentivos económicos” para “estimular” la labor de los macheteros, con ingresos mensuales entre los 20 mi y los 22 mil pesos.










