Las sucursales y oficinas de representación comercial extranjera radicadas en Cuba podrán realizar operaciones de comercio exterior, distribuir mercancías al por mayor y contratar directamente a trabajadores cubanos, según las nuevas disposiciones publicadas este viernes en la Gaceta Oficial.
Las medidas forman parte del paquete de reformas impulsado por el Gobierno para enfrentar la crisis económica, con el objetivo de ampliar el acceso a insumos y materias primas, reducir intermediarios en las cadenas de suministro y favorecer una mayor presencia de proveedores internacionales en el mercado nacional, a la vez que Estados Unidos amplía su panoplia de sanciones para frustrar eventuales reinserciones de la isla en los mercados internacionales.
Durante una conferencia de prensa, la viceministra de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Déborah Rivas, explicó que las disposiciones corresponden al eje 19 de las Transformaciones Económicas y Sociales, concebido para incrementar el abastecimiento a la economía cubana y fortalecer los encadenamientos productivos internos, según cita una nota del sitio Cubadebate.
Más espacio para las empresas extranjeras
Hasta ahora, las representaciones comerciales extranjeras podían efectuar actividades comerciales en el país, pero la nacionalización, transportación y distribución de las mercancías recaía en entidades cubanas importadoras. Con las normas recién aprobadas, estas firmas podrán extender su actividad hasta la distribución mayorista de los productos.
De acuerdo con Rivas, el cambio permitirá que las compañías extranjeras lleguen de manera más directa al mercado cubano y asuman funciones que anteriormente dependían de varios actores nacionales. “Uno de los principales impactos que puede tener esta medida es la eliminación de intermediarios en la cadena de distribución”, afirmó la funcionaria.
Según explicó además, al reducirse el número de empresas involucradas en el proceso de importación y comercialización, disminuyen también los costos asociados al movimiento de mercancías, lo que podría reflejarse en precios más bajos para materias primas, insumos y productos terminados.
“El objetivo de la transformación es abrir más el mercado nacional a la recepción de suministros, con menos restricciones e intermediarios en la entrega de los productos”, subrayó.
Las autoridades consideran que esta flexibilización puede contribuir a mejorar la disponibilidad de recursos para la producción nacional y para diferentes actividades económicas, en un contexto marcado por dificultades de abastecimiento y restricciones financieras.
Contratación directa de trabajadores
Otra de las novedades incorporadas es la posibilidad de que las oficinas y sucursales de representación comercial extranjera contraten directamente a trabajadores cubanos, lo que termina con el histórico monopolio ejercido por la bolsa estatal de empleo, que actuaba de intermediaria entre el mercado laboral doméstico y las firmas destacadas en la isla.
Rivas aclaró que este mecanismo ya había sido autorizado para las empresas con inversión extranjera como parte de las reformas, pero no para las representaciones comerciales, cuya actividad se regía por una normativa específica.
Para ello, explicó, fue necesario modificar las regulaciones vigentes que establecían la obligatoriedad de contratar personal a través de entidades empleadoras estatales. “Con las disposiciones publicadas hoy, las oficinas y sucursales pueden contratar de forma directa”, precisó.
La medida se inserta dentro de una estrategia más amplia orientada a flexibilizar el marco regulatorio para los inversionistas y operadores extranjeros presentes en el país.

Reformas en inversión extranjera y comercio exterior
Durante la comparecencia, Rivas informó que las ocho transformaciones correspondientes al eje temático dedicado a la inversión extranjera, aprobadas en junio por la Asamblea Nacional del Poder Popular, el Partido Comunista y el Gobierno, ya cuentan con respaldo normativo y se encuentran plenamente implementadas.
Asimismo, señaló que varios proyectos asociados a esas transformaciones se encuentran actualmente en evaluación.
La funcionaria destacó también las oportunidades abiertas a los cubanos residentes en el exterior para participar en proyectos de inversión extranjera, ya sea aportando capital desde fuera del país o desde territorio nacional, bajo las mismas condiciones previstas para otros inversionistas.
En relación con las reformas del comercio exterior, recordó que ya se encuentra vigente el procedimiento mediante el cual las personas jurídicas cubanas pueden solicitar directamente autorizaciones para importar y exportar, sin necesidad de recurrir a otras entidades como intermediarias.
Trámites digitales y captación de inversión
La viceministra destacó que las solicitudes vinculadas a operaciones de comercio exterior pueden tramitarse mediante la Ventanilla Única de Comercio Exterior, lo que permite a empresas de cualquier territorio realizar los procedimientos de manera digital, sin necesidad de trasladarse a La Habana.
De igual forma, señaló que la Ventanilla Única de Inversión Extranjera ya recibe comunicaciones y propuestas de potenciales inversionistas procedentes de distintos países. “Cuba es una puerta abierta al mundo en materia de inversión extranjera”, aseguró.
Las nuevas disposiciones llegan en un momento en que el Gobierno busca atraer capital foráneo, ampliar el acceso a suministros para la economía y dinamizar la actividad productiva nacional en medio de una ofensiva sin precedentes de Estados Unidos para frustrar cualquier vía de desarrollo de Cuba.
En ese contexto, las autoridades de la isla apuestan por una mayor flexibilización de las reglas para los actores extranjeros como parte de las reformas destinadas a impulsar la recuperación económica del país y superar las presiones de la Administración Trump.













