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El Gobierno cubano aprobó un programa que permitirá a jóvenes de entre 18 y 30 años que no estudian ni trabajan recibir un ingreso mensual equivalente al salario mínimo mientras cursan programas de capacitación de entre uno y seis meses.
Según nuevas disposiciones del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), publicadas por la Gaceta Oficial, el beneficio estará condicionado al cumplimiento de al menos el 85 % de asistencia al curso y a la aprobación de las evaluaciones correspondientes.
Sin embargo, la información oficial, divulgada por el diario Granma, no precisa cuántos jóvenes desvinculados podrán acogerse a la iniciativa, qué presupuesto se destinará a financiar este programa, ni cuántos empleos se prevé generar una vez concluidos los cursos.
El salario mínimo vigente en Cuba es de 3210 pesos mensuales, una cantidad que equivale actualmente a poco menos de cuatro dólares al cambio informal.
La ayuda, por tanto, busca proporcionar ingresos durante el período de formación, aunque su capacidad para cubrir las necesidades básicas de los beneficiarios resulta limitada en medio de la severa crisis económica que sufre el país.
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Condiciones y excepciones
Según las disposiciones, el financiamiento dependerá de la situación de cada participante.
Para los jóvenes que el Gobierno considera vulnerables, el pago procederá de prestaciones condicionadas de la asistencia social; en los demás casos, correrá a cargo de las entidades empleadoras, conforme a la legislación laboral.
La convocatoria contempla también excepciones por edad. Podrán incorporarse adolescentes desde los 15 años y antes de cumplir los 18, previa fundamentación de lo que el régimen denomina su “situación de riesgo social”.
Asimismo, podrán acceder personas de entre 31 y 35 años que tengan responsabilidades familiares de cuidado.
Entre los grupos prioritarios figuran residentes en localidades con altos niveles de desvinculación juvenil, mujeres con menores a su cargo y bajos ingresos, personas con discapacidad y jóvenes que enfrenten barreras para acceder a la formación o al empleo.
Restricciones para acceder al programa
Las nuevas reglas establecen limitaciones para evitar que la ayuda se conceda de manera reiterada a personas que, según los criterios del programa, no aprovechen las oportunidades de capacitación o inserción laboral.
De acuerdo con la nota, quedarán excluidos quienes ya estén matriculados en cursos de preparación, superación o capacitación, así como aquellos que mantengan continuidad de estudios al momento de inscribirse.
Tampoco podrán incorporarse nuevamente quienes hayan abandonado sin justificación un curso anterior del programa o no se hayan incorporado a un empleo después de recibir el beneficio.
La medida se presenta como una vía para vincular la protección social con la formación y el acceso al trabajo, mientras la isla atraviesa una de sus peores crisis económicas en décadas.
Su alcance efectivo, no obstante, dependerá de la cantidad de plazas disponibles, de la participación de las entidades empleadoras y de las oportunidades laborales que puedan ofrecerse al término de la capacitación.











