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El déficit en el suministro de agua afecta a 2 681 770 personas en Cuba, una situación que el presidente Miguel Díaz-Canel calificó de “grave y compleja” y que atribuyó tanto a las dificultades energéticas y el deterioro de las redes hidráulicas como a deficiencias en la gestión de las autoridades.
Durante una nueva emisión de su podcast radial Criterio Compartido, en la que estuvo acompañado por el presidente del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH), Antonio Rodríguez, el mandatario admitió que las soluciones estructurales requieren inversiones de gran magnitud y no podrán concretarse de inmediato.
Las interrupciones del servicio afectan a más de 2,6 millones de habitantes, según los datos presentados por Rodríguez.
Es miércoles, es día de hacer radio, de dialogar otra vez y de batallar juntos por el mejor país que nos merecemos.
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— Miguel Díaz-Canel Bermúdez (@DiazCanelB) November 4, 2026
De ese total, el 66 % de las afectaciones tiene causas eléctricas, mientras que otro 25 % está relacionado con roturas en los equipos de bombeo, dijo el funcionario.
Díaz-Canel reiteró que “el problema del agua es uno de los más sensibles del país” y mencionó entre sus causas el “bloqueo, crisis energética, redes envejecidas”, aunque también reconoció problemas administrativos asociados a “la negligencia, la indolencia y la falta de coordinación” de las autoridades.
La Habana concentra el mayor número de personas afectadas, con unos 536 mil habitantes con dificultades para recibir agua, refirió una nota de EFE.
En Santiago de Cuba, Holguín, Matanzas, Artemisa y Pinar del Río, la cifra ronda los 200 mil afectados en cada territorio, de acuerdo con la información ofrecida por el titular del INRH.
La energía solar, parte de la respuesta
Entre las medidas planteadas por el Gobierno figuran la recuperación de las fuentes de abastecimiento y de las principales conductoras, además de la transición energética para reducir la dependencia del sistema hidráulico de la electricidad generada por la red nacional.
“La recuperación de la fuente de abasto de agua y las conductoras principales” constituye una de las prioridades, señaló Díaz-Canel.
El mandatario cubano defendió la necesidad de “dar estabilidad en la energía en todos los sistemas de bombeo: las fuentes principales, los impulsores y los bombeos intermedios”.
Por su parte, Rodríguez anunció que se destinarán diez parques solares, con una capacidad conjunta de 200 megavatios (MW) y sistemas de acumulación, a las tres fuentes fundamentales de abastecimiento de La Habana.
Para el resto del país, el programa de transformación de la matriz energética contempla inicialmente la instalación de 1312 equipos de bombeo. De ellos, 853 ya se encuentran en funcionamiento, precisó el funcionario.

La apuesta por las energías renovables forma parte de un programa gubernamental que contempla la construcción de 92 parques solares, con una potencia instalada total cercana a los 2000 MW.
Sin embargo, la fragilidad del sistema electroenergético cubano limita el aprovechamiento de esa capacidad, señaló EFE.
La crisis eléctrica, que se agravó desde mediados de 2024, está vinculada al deterioro de las centrales termoeléctricas, la falta de mantenimiento e inversiones y las dificultades para garantizar el suministro de combustible, en un contexto marcado también por las restricciones petroleras de EE. UU.
Mientras se ejecutan las inversiones anunciadas, la población de numerosos territorios continúa afrontando interrupciones prolongadas.
En algunas localidades, los residentes llevan hasta 40 días sin recibir agua en sus viviendas. En ese contexto, ya circulan en redes sociales camiones privados ofreciendo servicio de suministro de agua, mientras el Estado no logra garantizar un recurso vital a la totalidad de la población.
La falta de suministro se suma a otros problemas cotidianos, como la acumulación de basura en las calles, las dificultades para acceder a alimentos y medicamentos y las limitaciones de los servicios hospitalarios, en medio de una inflación persistente.











