La Casa de las Américas sirvió de anfitriona de un encuentro apto para la memoria cultural de América Latina: la reunión entre dos de los más importantes cantautores del subcontinente, el cubano Silvio Rodríguez y el brasileño Chico Buarque de Holanda.
En un ambiente íntimo, atravesado por remembranzas y gestos de solidaridad, ambos artistas compartieron con amigos, músicos y representantes de movimientos sociales un espacio de diálogo y música.
La llegada de Silvio y Chico a la sala Manuel Galich de la Casa de las Américas fue recibida con emoción por unas 30 personas de varias generaciones. Se evocaron recuerdos de décadas de amistad, la solidaridad brasileña hacia la isla y episodios como el vuelo de apoyo con el religioso dominico Frei Betto en el crítico año de 1992.
Los asistentes agradecieron la decisión de Chico de viajar a La Habana, luego de 34 años de la última vez, en medio de la peor crisis energética en décadas, gesto que fue interpretado como un acto de compromiso y fraternidad. “Modestia aparte, la idea del viaje fue mía”, afirmó el cantautor brasileño con orgullo, arrancando sonrisas entre los presentes.

Solidaridad en tiempos difíciles
El viaje de Chico Buarque (Río de Janeiro, 1944) tuvo un carácter simbólico y práctico. Además de su voz y compañía, el artista llegó con dos maletas cargadas de medicamentos que entregó al Ministerio de Salud, gesto que fue celebrado como muestra de apoyo en un momento de grandes tensiones con Estados Unidos.
La reunión estuvo marcada por testimonios de amigos y representantes de movimientos como el MST (Movimiento de los Trabajadores Sin Tierra de Brasil), reconocido por su labor humanitaria en Cuba. Se mencionaron figuras como Marília Guimarães, Frei Betto y el futbolista Sócrates, todos vinculados a la historia de solidaridad entre ambos países.

Música, versos y proyectos futuros
Durante la tertulia, Chico recordó versos de su canción “Casualmente”, inspirada en “Pequeña serenata diurna”, de Silvio Rodríguez:
“La canción, la mujer
El crepúsculo, la catedral
Hasta el mar de La Habana es lo mismo, pero
No es igual.”
Estos versos, incluidos en su álbum Caravanas, reforzaron la conexión artística y emocional entre ambos cantautores.
Del encuentro surgieron propuestas de futuros intercambios culturales entre Cuba y Brasil, incluyendo la promesa de que el próximo acto será llevar a Silvio Rodríguez y su esposa, la flautista Niurka González, a Brasil para compartir escenarios con músicos locales.
Chico Buarque en La Habana para grabar con Silvio Rodríguez “Sueño con serpientes”
El embajador brasileño en La Habana, Christian Vargas, acompañado de su esposa Daniella, recordó los 120 años de relaciones diplomáticas entre Brasil y Cuba y anunció la próxima inauguración del Centro Cultural de Brasil en La Habana Vieja.
Por su parte, María Elena Vinueza, directora del área de Música de la Casa de las Américas, subrayó la importancia del proyecto “Canto de los Cantores de América Latina”, que reúne trovadores de todo el continente.

Entre los presentes estuvieron artistas brasileños como Pedro Luiz y João Cavalcante, hijo de Lenine, además de músicos cubanos como José María Vitier, Frank Fernández, Carlos Alfonso, Ele Valdés y Frank Delgado.

“Fue una conversación mágica”, resumió una de las participantes, destacando la importancia del encuentro y la hermandad simbólica entre cubanos y brasileños. La reunión se convirtió en un espacio de memoria compartida, donde se recordaron las visitas anteriores de Chico a Cuba, sus conciertos y su participación como jurado del Premio Literario Casa de las Américas en 1978.
En aquella ocasión, el brasileño ofreció un recital junto al Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC y otros trovadores cubanos. También se evocó su participación en el encuentro de artistas latinoamericanos de 1981, donde coincidió con Mercedes Sosa.

Chico Buarque y su relación con Cuba
El vínculo de Chico Buarque con Cuba se ha tejido a lo largo de décadas. Invitado en múltiples ocasiones por Casa de las Américas, el cantautor ha dejado huella tanto en la música como en la literatura. La institución publicó sus novelas Benjamín (1998) y Leche derramada (2013), esta última galardonada con el premio de narrativa José María Arguedas.
Su relación con la isla ha sido también política y solidaria. Desde los años setenta, Buarque se ha manifestado en defensa de Cuba frente a las presiones externas, convirtiéndose en una voz de apoyo constante. Su amistad con Silvio Rodríguez, uno de los fundadores de la Nueva Trova Cubana, ha reforzado ese lazo cultural y humano.
En palabras del propio Chico: “Tengo saudade de toda la gente que conocí aquí, en La Habana”. Esa nostalgia, mezclada con compromiso, explica por qué su presencia en la Casa de las Américas este abril de 2026 fue mucho más que un encuentro artístico: fue la reafirmación de una hermandad que trasciende fronteras y generaciones.
Chico Buarque cuenta con una discografía extensa que abarca más de 30 álbumes de estudio y numerosos discos en vivo, compilaciones y colaboraciones. Además, ha recibido premios musicales de gran prestigio, incluyendo Grammys Latinos y el Premio de la Música Brasileña.

Considerado uno de los pilares de la Música Popular Brasileña (MPB), junto a Caetano Veloso, Gilberto Gil y Milton Nascimento, su obra musical combina samba, bossa nova y choro, con letras que abordan tanto temas íntimos como cuestiones sociales y políticas.
Canciones como “Samba de Orly”, “Construção”, “Apesar de você” y “Cálice” fueron tomadas por el pueblo como himnos de resistencia contra la dictadura militar brasileña que gobernó entre 1964 y 1985.
En esta ocasión, el célebre intelectual brasileño grabará “Sueño con serpientes” , ya registrado en portugués por el carioca, a dúo con el trovador cubano, autor del tema compuesto en 1974 e incluido en su álbum Días y flores, publicado en 1975.










