El estilo divergente y desafiante del artista Flavio Garciandía (Caibarién, 1954) aterrizó este jueves en una exposición que reúne la obra completa del cubano en el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey (Marco), en el estado mexicano de Nuevo León.
Garciandía llegó a México a inicios de la década de 1990 como parte del éxodo de artistas de la isla y ahora su retrospectiva titulada ‘Flavio Garciandía: Autorretrato no autorizado’ comprende una revisión de su producción a lo largo de los últimos 50 años, que reflejan su postura ante diferentes prácticas artísticas y pictóricas del siglo XX, así como su rechazo al estilo único.
El curador estadounidense Tobias Ostrander fue el responsable de ensamblar las 90 piezas de la muestra que evidencia el impacto que tuvo el artista el tiempo que vivió en Monterrey, así como de sus primeras pinturas hiperrealistas asociadas al ‘kitsch caribeño’, con el que exagera los elementos de la cultura popular del Caribe.
En un recorrido por la exhibición, Ostrander explicó que Garciandía comenzó su carrera como hiperrealista y posteriormente se diversificó mediante la experimentación, hasta abandonar cualquier etiqueta o género artístico, en sintonía con su personalidad divergente.
“Hay muchos cambios de formas, de estilos. A veces, en un periodo de cinco o diez años, hay brincos de estilos. Flavio siempre habla de que no es un brinco, sino un desarrollo formal, pero vamos a ver a lo largo de la exhibición que parece como si fuera la exhibición de 15 personas”, señaló el curador.
Entre las piezas que contempla la muestra hay obras críticas con la situación geopolítica de Cuba, como la serie ‘Tropicalia I’ y ‘Tropicalia II’, en la que incorpora hoces, martillos y machetes como símbolos vinculados al régimen comunista y por la que sufrió intentos de censura en la isla.

La exposición también recorre pinturas como ‘El Lago de los Cisnes’, ‘Frijoles blancos’ o ‘Malevich y Ryman en la Habana’ y la serie ‘Ad Reinhardt en la Habana’, esta última construye un diálogo minimalista con el pintor estadounidense Ad Reinhardt
Garciandía trabajó en Monterrey entre 1994 y 2004, desde ahí se planteó lo que después se convirtió en una columna vertebral de su práctica artística.
Por ello, esta primera exposición sobre su trabajo es un gesto de indagación y homenaje a la historia de la pintura contemporánea de la metrópoli situada en el norte de México.
La exposición estará abierta al público en MARCO del 25 de septiembre de 2026 al 18 de abril de 2027.











