|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
Jazz Vilá Projects regresa a las tablas. El próximo 10 de abril la agrupación que dirige el multifacético Jazz Vilá estrenará la obra Instante en la sala Adolfo Llauradó, uno de los escenarios teatrales emblemáticos de La Habana, y en el que el artista ha estrenado todas las obras que, hasta ahora, ha creado para su compañía.
En los doce años del grupo, las cuatro piezas que ha llevado a las tablas han sido éxitos de público en Cuba. La naturalidad, comicidad, cercanía , sencillez —que no es simpleza— en sus historias y textos han logrado que las creaciones de Vilá ya sean esperadas, y justo con esa suerte que se puede convertir en presión, el artista ha escrito Instante.

“Te mentiría si no te digo que estoy trabajando en base a esas expectativas. Más que nunca no quiero decepcionar al público porque creo que es el momento en el que más el público lo necesita. La gente está muy agotada, muy triste, la gente está con una desesperanza atroz. Entonces creo que más allá de cualquier color o pensamiento ideológico, al final siempre los que más terminan sufriendo son los pueblos, y yo trabajo para el pueblo, para la gente, para darle lo que yo aprendí a hacer, lo que sé hacer, para tratar de darles un poquito de esperanza”, adelanta Jazz Vilá sobre alguna de las emociones con que ha construido esta nueva entrega.
Mucha reflexión a partir de la risa
La nueva producción de Jazz Vilá Projects estará en escena durante todo abril y mayo en la sala Llauradó, pero su director no descarta que la temporada pueda extenderse un poco más.
El muro del Malecón, ese lugar común de tantas emociones y sentimientos para esta isla vuelve a ser el escenario principal, y justamente desde esa idea de lugar que compartimos servirá para que convivan las diversas situaciones que se tejen en esta trama, de la que Vilá no dió adelantos, pero que nos reencontrará con las huellas que la propia compañía ha ido dejando en el público.
Ver esta publicación en Instagram
“Siempre me gusta hacer algo nuevo, y me dije que si Disney tiene todo este universo Marvel donde vuelven a juntar a los personajes, por qué para los 12 años de Jazz Villa Proyect yo podía juntar a mis superhéroes. A esos personajes que le han dado voz a muchas de mis ideas, y en ese sentido, ahí están esas cuatro obras insignes: Rascacielos, Eclipse, Farándula y Candela.
“Precisamente con eso es con lo que se va a encontrar el público. Con personajes como Sara, como Yoyo de Farándula, como la Mónica de Rascacielos, como la Perla Rosa de Candela, como el Juan de Eclipse. La gente va a descubrir una arista más de estos personajes, y eso es algo que nunca se ha hecho en el teatro cubano. Nunca se ha hecho una obra que juegue con personajes que ya existen dentro de otra obra y los haga interactuar”, ahonda Jazz Vilá.

Todo eso el escritor y director pretende hacerlo hablando desde la realidad que hoy vivimos.
“Es una obra que tanto desde la producción como desde la dramaturgia habla de este momento de Cuba. La situación crítica que estamos viviendo con respecto a la energía y a la escasez, está en la obra. Dice de ese momento, y como a mí siempre me gusta, el público es quien sacará su propia conclusión con respecto a lo que yo digo, tanto en un sentido esperanzador o en un sentido derrotista. Tienen que existir todos los colores y precisamente esto es una mezcla de personajes que lo permite”.

Vilá apuesta a que esta unión de factores y, obviamente su creatividad, podrán conjugar en una receta que “va a volver a conectar mucho con la gente”, y sobre todo asume que en lo que respecta al abordaje de la realidad “es la obra más arriesgada y la más comprometida “ que ha hecho, y lo ve como casi una responsabilidad cuando afirma que “ese es el fin del teatro también”.
“Creo que va a haber mucha reflexión a partir de la risa, que es lo que a mí me gusta. Puede que haya más lágrimas que en ninguna de mis obras, y que eso provoque una reflexión, porque la obra habla de rupturas de todo tipo. Todas las personas no creen lo mismo ni defienden lo mismo y eso está presente en la obra de una manera muy directa. Creo que es una obra que ciertamente va a hacer que la gente piense profundo, ría profundo, llore profundo, pero que también desate unas esperanzas profundas”, asegura.
Crear en la Cuba de hoy
Estados Unidos, República Dominicana, España y México son algunos de los lugares donde Jazz Vilá ha desarrollado y mantiene hoy proyectos y donde también se ha ganado el cariño de un público. Sin embargo su recorrido muestra que el actor y director no intenta cambiar de escenarios, pretende solo ampliar alcances, crecer, explorar, por eso no hay en sí una elección de aquí o allá, y por eso su trabajo en otras regiones no tiene como consecuencia un abandono de la escena cubana.
“Yo he tenido la suerte de trabajar en muchos países porque esa suerte me la he labrado yo, quiero que quede clarísimo, por tanto es mi derecho poder enriquecerme en cualquier lugar, trabajar en cualquier país, regresar a mi país y poder trabajar y hacer lo que hago en mi país. Tampoco aquí me han dado nunca nada, todo lo he hecho con mi trabajo, mi sacrificio y mi esfuerzo, porque es lo que siento que es mi compromiso. El hecho de siempre estar en Cuba y hacer algo es porque yo nací en Cuba, yo soy cubano, es con el público que conecto de una manera más fuerte porque además el público cubano te da un amor y un agradecimiento, sobre todo en escena, que es brutal”, nos dice el creador.

Con esa fuerza Jazz Vilá enfrenta desde 2014 la dirección de su agrupación y apuesta por seguir creando hoy en medio de muchas adversidades, que no solo refieren a los problemas más visibles del país, sino a esas otras micro consecuencias que va dejando en casi todas las zonas.
“Toda la obra se ha hecho en función de que la iluminación esté en disposición de que podamos hacerlo a nivel de plantas generadoras y mientras esté la luz, pues, se hará a nivel del teatro. En ese sentido, todo el montaje ha sido sutilmente creado en función de que lo que no desaparezca sea el teatro, porque amén de todo lo que puede existir, de toda la carencia, para mí lo importante siempre es que la gente tenga un espacio donde pueda verse, donde pueda sentirse.
“Ha sido un reto porque es muy difícil con respecto a las carencias que hay, que la gente genere una resiliencia, o sea, tú te puedes sacrificar y querer estar haciéndolo, pero ¿hasta dónde los demás te siguen en ese sacrificio o en esa resistencia? Mantener un equipo de trabajo en este momento es casi una odisea. Ya no tiene que ver con lo que pagues, a la gente nunca le es suficiente, y entonces es muy complejo

“Es muy difícil poder tener a un personal comprometido, sobre todo con el teatro. El teatro es como una religión, se hace por vocación, se hace por sentido, se hace porque tú sientes la necesidad emocional de decir algo desde el corazón, quieres conectar, quieres comunicarte con los demás. Si eso normalmente ya es difícil con los actores, imagínate con un equipo creativo detrás. Voy a decir creativo, ya no te voy a hablar de un equipo técnico.
“Los teatros están sin técnicos, los teatros están sin personal. Es más, no hay casi teatros. Eso es lo primero y esa es la realidad. Entonces ya no hay personal que sepa de teatro. ¿Dónde te encuentras un jefe de escena? ¿Dónde te encuentras un tramoyista? ¿Dónde te encuentras un utilero que sepa lo que es el teatro?, por lo cual te tienes que cargar todo ese peso arriba”, nos detalla Vilá.
“En ese sentido, tengo que agradecer a los actores. Tengo gente que respeta mucho el teatro, que lo ama. Tengo el regreso del Raquel Rey después de 15 años en escena. Tengo jóvenes actores que están empezando, que vienen de Camagüey y que han encontrado aquí un espacio, y tengo lo que ha sido el mejor regalo de la obra hasta este momento, que es trabajar con Jorge Molina”, comparte sus alegrías e impulsos en este proceso, y ya nos adelanta algunos de los rostros conocidos que encontraremos en escena.

2026 solo empieza
El estreno de Instante llegará justo iniciando el segundo trimestre del año, como una prueba de que Vilá a iniciado el 2026 “incombustible” como él mismo se define, pues la creación y montaje de esta obra no ha sido lo único en su agenda.
En un nueva demostración de que no pretende tener límites en su creatividad, el cubano forma parte del casting del show español Maestros de la Costura Celebrity 2, a estrenarse este año en RTVE, y en el que comparte staff con nombres conocidos por el público cubano como Beatriz Luengo y Silvia Marty.
Ver esta publicación en Instagram
“Abrió una nueva faceta que yo tenía como hobby, y hacer un reality show, que es un formato completamente nuevo para mí a nivel artístico, televisivo, en España, que además es un país en el que he trabajado tanto, al que quiero mucho, es mi segunda casa, me abrió las puertas a nuevos compañeros, a algunos a los que admiraba mucho, a otros con los que he desarrollado una amistad muy bonita”, dice al respecto.
Además justo a unos días del estreno teatral en La Habana, el creador viajará a México para, por primera vez, asumir la responsabilidad de ser de jurado del Festival de Cine de Guadalaja, evento en el que además tendrá su estreno en esa nación la película El Regresado de Armandó Capó en la que también participa.
“Al Festival de Guadalajara me une una historia increíblemente itinerante. Precisamente hace más de diez años estrenamos allí Juan de los Muertos en México y fue una experiencia muy bonita, en aquel momento incluso participé en el Talent como estudiante y después regresé ya como mentor del Talent. Con lo cual cuando he recibido la invitación en esta 41 edición para ser jurado oficial, en este caso de la sesión Hecho en Jalisco, para mí ha sido un súper honor y un súper orgullo, porque de algún modo se reconoce mi trayectoria cinematográfica para poder estar ahí dando mi voz y mi voto con respecto a la cinematografía mexicana”, nos cuenta.

Jazz Vilá asegura que vamos a tener que regresar a entrevistarlo porque “vienen cositas nuevas” y entre ellas promete la publicación de un libro.
“No es que se vienen cositas, como dicen por ahí, esas cositas ya están cocinadas, lo que pasa es que van a ir saliendo y son proyectos muy bonitos ligados con el cine, no solo delante de la pantalla, sino también detrás de la pantalla, porque yo pienso que hay que enriquecer también la experiencia teatral. Lo más importante creo que es evolucionar como artista, nunca centrarse en algo sino estar abierto”, nos dice sin adelantar mucho, pero confirmando su vocación incansable, que es, sin dudas, uno de sus más aplaudibles valores.











