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En solo unos meses, Andy Pagés pasó de querer representar a Cuba en el VI Clásico Mundial de Béisbol para cumplir un sueño de su padre, a renunciar a esa posibilidad de vestir el uniforme de las cuatro letras con el objetivo de enfocarse en su preparación de cara a la campaña de MLB en 2026. Muchos cuestionaron este giro en la decisión del pinareño, pero la vida le ha dado la razón al patrullero de los Dodgers, a juzgar por su vertiginoso arranque en la presente temporada de Grandes Ligas.
Ya con más de un mes de contienda, Pagés lidera a los titulares de los actuales campeones en OPS (.945), slugging (.569), jits (46), extrabases (16), promedio ofensivo (.336) y bases robadas (6), además de ser segundo en jonrones (8) y dobles (8) y cuarto en anotadas (22). Para rematar, nadie en Las Mayores tiene más impulsadas (33) que el chico de 25 años natural de Arroyos de Mantua, quien brilla con luz propia en medio de la constelación de estrellas de los angelinos.
Por menos de un millón de dólares –el cubano solo cobrará $800 mil en 2026–, los Dodgers han encontrado a un diamante de altos quilates como soporte para Shohei Ohtani, Freddie Freeman, Mookie Betts, Max Muncy o Tommy Edman, todos con nóminas superiores a los diez millones.
El nombre de Pagés cada vez suena más alto, como este miércoles en Houston, donde se robó los titulares al pegar tres cuadrangulares en un mismo partido. Los Astros fueron víctimas del poder del caribeño, quien se convirtió en el onceno pelotero cubano con un triplete de vuelacercas en la historia de MLB.
Tres misiles contra las dudas
Andy Pagés le entró “por los ojos” al 2026. En sus primeros 16 partidos, a toda máquina, sumó cinco jonrones, pero entonces comenzó una sequía de 83 comparecencias al plato sin sacar la bola del parque. Su último cuadrangular había sido el pasado 13 de abril contra los Mets, cuando cayó en un bache ofensivo disminuyendo todos sus indicadores.
Como en cada slump, surgieron dudas, pero el vueltabajero sostuvo el enfoque para salir del mal momento. “Solo mantuve la confianza en el trabajo que vengo haciendo y traté de buscar los mejores pitcheos posibles para hacer contacto”, dijo este miércoles en Houston luego de despachar tres pelotas más allá de los límites.
Dos de esos jonrones fueron misiles que se perdieron en cuestión de segundos en las gradas del Daikin Park. El primero de ellos, contra el derecho Lance McCullers Jr. salió disparado a 104.3 millas, mientras el segundo, ante los envíos del relevista Jason Alexander, salió a 109.7 millas, su cuadrangular más fuerte del año y el quinto más sólido entre los 50 que han despachado los Dodgers en la temporada.
Pagés confirmó su resurgir al extender a ocho su cadena de partidos con jit y por segunda jornada consecutiva logró tres imparables. “La mala racha se dio cuando estaba golpeando bien la bola y con fuerza, pero no encontraba los huecos. Muchas veces los malos momentos llegan, pero hay que seguir confiando en el plan y salir adelante”, apuntó.
Tres jonrones en un juego: 11 cubanos en la historia
La primera vez que un pelotero cubano conectó tres jonrones en un mismo partido fue en el lejano 1958, cuando Román Mejías, vistiendo la franela de los Pittsburgh Pirates, castigó con fuerza a los Giants. El suceso ocurrió el 4 de mayo en el Seals Stadium de San Francisco, donde el cienfueguero se robó el show ante la mirada de los inmortales Bill Mazeroski, Roberto Clemente y Willie Mays.
Pero este fue un suceso más bien aislado para los jugadores cubanos en el siglo pasado. De hecho, solo Tony Oliva (1973 vs. Kansas) y José Canseco (1988 vs. Toronto y 1994 vs. Seattle) lograron partidos de tres bambinazos antes de entrar en el nuevo milenio.
La verdadera explosión en este sentido se ha producido de 2015 a la fecha, lapso en el que los peloteros de la isla suman una docena de choques con tres jonrones. El primero en conseguirlo este siglo fue Yoenis Céspedes, el 21 de agosto de 2015, cuando maltrató a los Colorado Rockies en el paraíso ofensivo de Coors Field. El granmense, que entonces militaba en los New York Mets, repitió la hazaña el 11 de abril de 2017, esa vez contra los Phillies y de nuevo como visitante.
De esta forma, entró a formar parte de un exclusivo grupo de tres cubanos que han conectado tres jonrones en un partido en más de una ocasión. “La Potencia” integra ese club junto a Kendrys Morales (lo hizo en 2015 con Kansas y en 2017 con Toronto) y Yordan Álvarez (2019, 2022 y 2024 con los Astros).
Los otros que también han despachado tres cuadrangulares en un juego son Yasmani Grandal (2016 con los Dodgers), Yasiel Puig (2018 con los Dodgers), José Dariel Aabreu (2020 con los White Sox), Adolis García (2023 con los Rangers) y ahora Andy Pagés.
Como avanzó el colega Francys Romero, el pinareño es tan solo el tercer antillano con un partido de estas características en MLB antes de cumplir los 26 años, algo que solo habían logrado Yordan Álvarez (lo hizo con 22 años y luego con 25) y José Canseco (24).











